Le Pen quiere lucirse en el norte post industrial de Francia

"Aquí está el Frente Nacional" es la respuesta más común cuando le preguntas a la gente de esta pequeña ciudad francesa, sobre las elecciones presidenciales. Pero aunque Henin-Beaumont sea un bastión del partido, hay muchos aquí que miran con exasperación e incertidumbre la primera ronda electoral que tendrá lugar el próximo domingo,




Henin-Beaumont, Francia.- En las calles de Henin-Beaumont, una de las localidades gobernadas en Francia por el ultraderechista Frente Nacional de Marine Le Pen, la mayoría de los habitantes está satisfecha con la actuación del alcalde. Pero ¿implica eso que Le Pen arrasará a nivel nacional en las elecciones presidenciales de este domingo?

"Aquí está el Frente Nacional" es la respuesta más común cuando le preguntas a la gente de esta pequeña ciudad francesa sobre las elecciones presidenciales. Pero aunque Henin-Beaumont sea un bastión del partido, hay muchos aquí que miran con exasperación e incertidumbre la primera ronda electoral que tendrá lugar el próximo domingo, informa DPA.

Estos comicios son "un verdadero desastre", dice una mujer de mediana edad, mientras limpia las ventanillas de su automóvil en una tranquila calle de la ciudad.

Pero su respuesta es positiva cuando se le pregunta sobre la administración local, una de las pocas en Francia en manos del partido de extrema derecha de Marine Le Pen. "Es una administración que hace muchísimo. Hace que las cosas avancen", cuenta.

¿Esta forma de ver el gobierno local la llevará a votar el 23 de abril a favor de Le Pen? "No lo sé", dice encogiendo los hombros. "No lo sé".

A medida que el tren se aproxima a Henin-Beaumont, la llanura sin fin del norte de Francia se ve interrumpida abruptamente por tres colinas, un suelo oscuro y descampado con tan sólo algunos árboles salpicando las laderas.

Es el rastro dejado por las minas que fueron ya cerradas hace tiempo, un recordatorio de lo que alguna vez trajo prosperidad a esta región.

Las cosas cambiaron desde entonces: ahora la mitad de los comercios situados en la calle que conecta la estación de tren con el centro de la ciudad están cerrados.

En medio de esa desolación, el café Coq Lillois permanece abierto, pero un cartel detrás de la barra invita a todo aquel interesado en comprar el comercio a contactar con su dueño.

La tasa de desempleo de Henin-Beaumont es del 19% (en comparación con un 9,8% a nivel nacional) y la de pobreza trepa al 24,9% (en comparación con un 14%), según cifras oficiales de 2013.

Antes de que las minas cerraran, a lo largo de la década de 1970 y 1980, e incluso años más tarde, gran parte de los votos de los ciudadanos de Henin-Beaumont iba a los socialistas. Pero las cosas también cambiaron a nivel político.

Impulsada por un escándalo financiero en el que se vio envuelto el ex alcalde socialista Gerard Dalonteville, la derecha ganó vasto apoyo entre la población.

El actual alcalde, Steeve Brioise, ganó una amplia mayoría en la asamblea local en la primera ronda electoral. Brioise quiere dejar su marca mediante trabajos de renovación de la entrada norte de la ciudad y la remodelación de un pequeño parque. El año pasado organizó el primer festival municipal, con conciertos y un rally de automóviles vintage.

Esta administración es "magnífica", dice Veronique, una desempleada de mediana edad que cuenta que viene votando desde hace tiempo por el Frente Nacional. Cuando los socialistas estaban en el poder, "no había flores, ni luces", recuerda.

El carnicero no quiere hablar de política. "Cuando uno tiene un negocio, tiene que tener cuidado con lo que dice", se excusa. Pero se anima a decir que el consejo en manos del Frente Nacional "está lejos de sufrir una catástrofe". "Las cosas están más o menos como estaban antes. Y la ciudad está más limpia, eso sí", afirma.

Pasando el elegante edificio del ayuntamiento -otro remanente del apogeo de la ciudad que se eleva incongruentemente entre casas de ladrillos de dos pisos- el almacenero Abdallah dice que no tiene tiempo para los políticos.

"Son todos iguales. Frente Nacional, Partido Socialista, es todo lo mismo", asegura este hombre procedente de Marruecos. Pero se apresura a agregar que nunca ha tenido inconvenientes con el ayuntamiento. "Estoy en Francia desde hace treinta años y nunca tuve problemas".

Andrey, una peluquera de unos treinta años, dice que no sabe a quién va a votar, aunque a juzgar por la expresión de su rostro cuando se menciona el Frente Nacional, no es justamente fan de esta organización.

¿Por qué piensa que el Frente Nacional es tan fuerte aquí? "Este es un lugar triste. Hace diez años tenía más vida. Ahora, aquí hay mucha gente que... bueno, no le va tan bien, gente necesitada. Quizás por eso voten al Frente Nacional", dice.

Kevin, jardinero, de 20 años, agrega algunos argumentos más a favor de Le Pen: "No estoy tan a favor de dejar el euro, pero sí estoy a favor de recobrar el control de las fronteras... Los terroristas que llevan a cabo esos ataques llegan cruzando las fronteras".

Y remata: "Al final de cuentas, todo se reduce a que debes cuidar a tu propia gente antes de cuidar a otros"

Entradas populares