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jueves, 27 de abril de 2017

Nueva York tendrá el mayor rascacielos del mundo

Será una torre delgada que se curva en su parte superior, como una herradura.

Según los arquitectos relacionados con el proyecto, una ventaja de este diseño es su resistencia a las fuerzas laterales (vientos).

El rascacielos conceptual Big Bend (la gran curva) no presume de altura como los demás, aunque mide algo más de 600 metros, sino de longitud, ya que alcanzará los 1.220 metros de construcción, en forma de herradura o una U invertida.

El estudio de arquitectura Oiio, con oficinas en Nueva York (EE. UU.) y Atenas (Grecia), ha imaginado, sobre el papel y en la pantalla del computador, este rascacielos que anuncia como el más largo del mundo.

El Big Bend estaría formado por una estructura delgada, que se curvaría en la parte superior y, a partir de allí, volvería a la tierra, mediría de un extremo a otro, o sea de base a base,unos 1.219 metros, según Oiio. “Si medimos la longitud del Big Bend, que estará en Manhattan, superaría en metros la altura de las actuales torres más elevadas como la Burj Khalifa (Dubái) de 828 m o la Shanghái Tower (China) de 632 m”.

El rascacielos proyectado por Oiio también superaría tanto en longitud total (de base a base) como en altura (hasta la cúspide de la curva superior del edificio), al rascacielos Central Park Tower que se está construyendo en Manhattan, y que alcanzará los 472 metros, cuando se complete en el 2019.

“La historia del Big Bend sigue una tendencia reciente en Nueva York: la aparición de una miríada de rascacielos residenciales altos y delgados”, señala Oiio.

Para este estudio, “nos hemos familiarizado con las medidas de la altura de los rascacielos, nos interesamos en saber cuál es el último edificio más alto y nos impresionamos al conocer su precio por metro cuadrado, pero ¿qué pasaría si en el caso de estos edificios sustituimos la altura por la longitud?”.

Así surgió en Oiio el concepto de los rascacielos largos en lugar de altos, que los arquitectos y planificadores de este estudio han plasmado en el Big Bend.

En este proyecto incorporarán lo que aseguran que, hasta ahora, se consideraba el mayor desafío de la historia de los ascensores y que finalmente se está convirtiendo en realidad: el ascensor que circula horizontal y verticalmente, denominado Multi y desarrollado por Thyssen Krupp.

Este ascensor, en lugar de cables funciona con motores lineales, ejes con rieles y conexiones horizontales, que permiten que una serie de cabinas viajen por el interior del edificio hacia arriba y abajo, y de izquierda a derecha o viceversa, en un bucle continuo, al igual que un sistema de tren circular en un plano vertical, según su fabricante.

Este innovador sistema posibilita la conexión horizontal de los ejes verticales, a través de cambios de vías situados en las partes superior e inferior del recorrido, permitiendo que el ascensor suba por un eje y, al llegar arriba del rascacielos, se transfiera al otro eje y baje por sus rieles.

Según el arquitecto y urbanista, Ioannis Oikonomou, fundador de Oiio, “dado que este edificio se conectará con el suelo en dos puntos diferentes, su estructura adquirirá una gran fortaleza y estabilidad en comparación con un rascacielos convencional, mientras que la inclusión del techo curvo en el diseño permitirá aplicar la tecnología de los ascensores que viajan en horizontal y vertical en un entorno arquitectónico tangible”.

La principal ventaja de esta estructura es su resistencia a las fuerzas laterales (vientos), al ser más rígida, dice Oikonomou.