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jueves, 11 de mayo de 2017

Nitir Gaur, ejecutivo de IBM, se encarga de desarrollar nuevos usos para una tecnología que nació en bitcoin, pero que tiene el potencial de alterar la forma de realizar y registrar transacciones en cualquier industria.

Cómo blockchain puede convertirse en la red del futuro

iStock


El término bitcoin apareció por primera vez en un ensayo académico publicado en 2008 por Satoshi Nakamoto, creador de la moneda criptográfica que se comenzó a explotar y utilizar al año siguiente de la publicación de este documento.

El método de producción de bitcoin, en palabras resumidas, parte de un procedimiento conocido como minar, en el que un usuario (el computador de un usuario, para ser exactos) resuelve un problema matemático complejo. Cada vez que uno de éstos es resuelto, se procesa un bloque de bitcoins. A su vez, el minero, por llamarlo de una forma, es recompensado con nuevos bitcoins.

Cada transacción de bloques se ingresa a un registro bautizado como cadena de bloques, popularmente conocido como blockchain. La información que se inscribe en esta suerte de libreta de apuntes resulta inalterable una vez es consignada, debido a la forma como opera esta tecnología.

La idea de Nakamoto con blockchain era ofrecer un modo de asegurar las transacciones para darle más transparencia y apertura a una moneda que nació para vivir por fuera del control central de cualquier institución, bien sea bancos o gobiernos.

El concepto de blockchain, ampliamente utilizado por bitcoin, podría ser aprovechado para brindar seguridad y transparencia a prácticamente cualquier tipo de transacción. Esta fue la idea inicial de Nitin Gaur, un ejecutivo de IBM quien empezó a tocar puertas al interior de la compañía para darle forma a su idea. “En un principio, todos los correos que mandaba o las reuniones decían algo como ‘blockchain es más que bitcoin’. El proceso requirió una cierta educación en la empresa, ciertamente”. Gaur hoy dirige el laboratorio de blockchain de la compañía.

“Yo solía manejar el área de pagos de IBM, que es un tema central para la compañía porque involucra sistemas transaccionales. Hace tres años, todos en este ecosistema hablaban de blockchain una y otra vez. Al mirarla de cerca nos dimos cuenta de que era una tecnología que nos servía y que funcionaba más allá de bitcoin. En ese camino fuimos conformando un grupo de personas con una meta común, que era convertir blockchain en una red de transacciones seguras, algo que ayudara a ahorrar tiempo, pero que también construyera confianza entre las partes de una transacción, la que fuera”, dice Gaur.

La implementación de blockchain hoy trasciende ampliamente el mundo de las monedas criptográficas, incluyendo la propia bitcoin. Gaur habla con orgullo varios de los proyectos que maneja desde IBM. “Maersk utiliza la tecnología para hacerle seguimiento a los contenedores que mueve globalmente y así no sólo saber su ubicación, sino su estado: si están completamente cargados, si no, en dónde no los llenaron al tope; un contenedor a medias es dinero que pierde la empresa. Blockchain permite establecer esta cadena con total confianza y transparencia”.

El ejemplo de Maersk es particularmente interesante por la escala global de aplicación de blockchain, pero también por ser una empresa por fuera del reino financiero, que viene siendo el consumidor natural de una tecnología creada para asegurar transacciones monetarias. Gaur lo pone así: “Claro, los bancos son algunos de los mayores clientes en este aspecto. Pero lo son por factores que también son comunes a otros sectores: necesitan gran seguridad y tienen muchos procesos, mucha burocracia”.

La seguridad de blockchain depende en buena parte en la matemática que le da soporte. En otras palabras, su efectividad está íntimamente ligada a su complejidad y esto, a su vez, implica que con mayor seguridad debe haber procesos de computación más grandes y poderosos para manejarla.

Y este es uno de los grandes retos en la aplicación masiva de esta tecnología. “Blockchain es como una especie de tormenta perfecta, vista desde un lado. Buena parte de ella está apoyada en criptografía, que es algo que requiere mucho poder de computación. Entonces, en una red grande, los esfuerzos de blockchain se multiplican, lo que a su vez multiplica la necesidad de procesamiento. Todo esto lo que quiere decir, en últimas, es que el desarrollo de blockchain cuesta por el mantenimiento de la infraestructura”.

Esto no significa que la aplicación, y eventual popularización de blockchain, requiera que cada negocio que aspire a su utilización deba comenzar a invertir en súper computadores. La computación necesaria para esta tecnología se hará, primordialmente, en la nube. En el fondo lo que Gaur está diciendo es que cada transacción hecha a través de blockchain tendrá un costo y ese costo, al menos desde un punto de vista de procesamiento de información, tendría un tendencia a la alza. “Uno de los puntos en los que trabajamos es predecir el costo de cada transacción hecha a través de un blockchain. Un banco sabe exactamente cuánto cuesta cada uno de sus trámites. Queremos lograr este punto justamente para poder predecir, de cierta forma, cómo se construye un modelo de negocios alrededor de blockchain. No digo que el costo será el mismo siempre, pero puedo saber hacia dónde irá”.

Ahora bien, el conocimiento que hace posible asuntos como bitcoin o como blockchain existe desde hace varias décadas, pero el momento de explosión de ambas se dio ahora por una razón esencial: la existencia del suficiente poder computacional, a bajo costo, como para implementar masivamente ambas cosas.

De cierta forma, el futuro de blockchain y sus beneficios están muy entrelazados con los límites de la Ley de Moore, que establece el ritmo al cual crece el poder de los computadores, al tiempo que baja su precio. Como todo, la ley tiene unos ciertos límites, que están comenzando a ser probados desde ahora.

Estos límites, a los que se les busca soluciones mediante experimentos como computación cuántica o la aplicación de inteligencia artificial y modelos cognitivos para el manejo de sistemas complejos, podrían afectar el futuro de blockchain, entre muchos otros aspecto.

Con todo, Gaur espera que blockchain sea el método por defecto para realizar transacciones a nivel mundial en una década. “Es un plazo ambicioso, que requiere de la adopción y el funcionamiento de todo un ecosistema. Pero hemos visto que los beneficios son enormes. Las redes de información tienen sus límites y lo que proponemos es un método para lograr mayor seguridad y ahorrar tiempo. Creemos que esta es una idea profunda”.