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martes, 23 de mayo de 2017

Un experimento con ratones demuestra que la reproducción en el espacio, donde la radiación es muy alta, es posible

Nace una prole sana y fértil con esperma del espacio

Crías de ratón nacidas del esperma conservado en el espacio -

Si un día el ser humano logra vivir en el espacio permanentemente, entre sus numerosos problemas se encontrará con uno más que esencial, el de la reproducción. La fortísima radiación podría afectar gravemente a las células germinales, impidiendo el desarrollo de los embriones o provocando graves defectos. Sin embargo, un equipo de investigadores japoneses ha conseguido por primera vez traer al mundo crías de ratón completamente sanas a partir de esperma conservado durante nueve meses en la Estación Espacial Internacional (ISS), un lugar donde la dosis de radiación media diaria es aproximadamente cien veces más fuerte que en la Tierra. El experimento, todo un éxito, supone un primer paso en el conocimiento de las técnicas de reproducción que quizás algún día permitan a la humanidad seguir conquistando la estrellas generación tras generación.

El equipo de Teruhiko Wakayama, de la Universidad de Yamanashi, envió muestras de espermatozoides de ratón para su almacenamiento en la ISS durante 288 días, de agosto de 2013 hasta mayo de 2014, a una temperatura de –95°C. Tanto el envío como el regreso se hicieron a temperatura ambiente. Tras el regreso de las muestras en la nave privada SpaceX-3, los espermatozoides fueron comparados con muestras de control conservadas en tierra durante el mismo período en condiciones similares. Como esperaban, los científicos encontraron pruebas de un ligero aumento del daño del ADN en las muestras conservadas en el espacio, en comparación con las muestras de control.

Pero el experimento no se quedaba ahí. A continuación, los embriones fertilizados in vitro con esperma de ambas muestras, las del espacio o las de control, se transfirieron a las hembras. Las tasas de natalidad de las crías nacidas del esperma conservado en el espacio fueron comparables a las del resto. La proporción de sexos entre los ratones «espaciales» estaba dentro del intervalo normal y el análisis del genoma completo reveló sólo pequeñas diferencias con sus compañeros «terrestres».

Pero lo que es más importante, las crías del espacio se convirtieron en adultos con una fertilidad normal, lo que sugiere que el daño del ADN observado en las muestras del esperma conservado en el espacio fue reparado en gran medida en los embriones después de la fertilización, lo que se supone una muy buena noticia. Según los autores, estos resultados demuestran la posibilidad de producir crías de mamíferos sanos de espermatozoides conservados en el espacio.

Según explican los autores en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), en el futuro los seres humanos podrían vivir en grandes estaciones espaciales u otros hábitats semejantes durante muchos años o generaciones y en ese tiempo, es probable que se utilicen técnicas de reproducción asistida. Además, animales domésticos podrían ser generados de forma similar.