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jueves, 1 de junio de 2017

El cráter Gale, el antiguo lago donde Marte cuenta su historia


Reunió las condiciones necesarias para la vida hace 3.800 a 3.100 millones de años, y muestra que el clima se calentó antes de enfriarse y secarse definitivamente

Panorámica del cráter Gale captada por el rover Curiosity - NASA/JPL-Caltech/MSSS/Texas

Desde agosto del año 2012 el planeta Marte está siendo explorado por un enorme robot de exploración. En una soledad cósmica, el rover Curiosity, del tamaño de un todoterreno pequeño y con una masa de 900 kilogramos, recorre lentamente la superficie del planeta rojo. La obediente máquina quiere saber si las condiciones químicas y físicas del planeta pudieron permitir el nacimiento de la vida hace miles de millones de años, cuando allí había agua en superficie, tal como ocurrió en la Tierra.Un «selfie» del rover Curiosity- NASA

Hoy sabemos que Marte se secó, que perdió su atmósfera y que se volvió inhóspito. Pero aprender sobre su pasado es aprender sobre la historia del Sistema Solar, de la vida e, indirectamente, sobre el posible destino de la Tierra. Por eso, este jueves una investigación publicada en Science ha presentado los resultados de la última exploración del cráter Gale, el lugar donde Curiosity aterrizó en 2012. Se sabe que en el pasado el cráter fue un lago de agua, y con esta última investigación se ha concluido que estuvo formado por capas de distinta composición química. Estas huellas muestran hoy que Marte sufrió un drástico cambio climático, y que el cráter Gale fue una zona apta para la vida hace 3.100 a 3.800 millones de años.

«En el artículo presentamos dos conclusiones principales: por un lado, que las aguas del lago que ya sabíamos que existió en Gale tenían diferentes características químicas dependiendo de su profundidad. Y que tenían la misma estructura que suelen presentar los lagos en la Tierra, y que proporciona hábitats variados para diferentes comunidades microbianas», ha explicado a ABC Alberto González Fairén, investigador del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA) y coautor del estudio.


La otra conclusión es que Curiosity ha vuelto a mostrar que el clima de Marte cambió durante el tiempo en que el lago estuvo presente en el actual cráter Gale. ¿Cómo ocurrió? Tal como ha dicho González Fairén: «Pasó de un entorno frío y seco a otro algo más templado y sobre todo mucho más húmedo. Además, fue un proceso acaecido a cortas escalas temporales, e incluido dentro del proceso de enfriamiento a gran escala de Marte que sucedió en la misma época».
Panorámica del cráter Gale- NASA

La investigación, dirigida por Joel Hurowitz, investigador en la Universidad de Stony Brook (Estados Unidos), analizó los datos geoquímicos y mineralógicos recogidos por Curiosity durante 1.300 días marcianos de operaciones, con la finalidad de reconstruir la historia del antiguo lago.

Descubrieron que estuvo separado en dos regiones: una próxima a la superficie, rica en agentes oxidantes (que roban electrones a las sustancias químicas) y rocas con gránulos densos, y otra más profunda, con agentes reductores (que ceden electrones a otras sustancias) y minerales hechos con materiales más finos. En ambas regiones, los investigadores pudieron encontrar sales que indican que el lago se secó.
Cuando el clima cambió

¿Por qué es interesante esto? Porque indica que el clima que imperaba en el antiguo lago fue al principio fresco, pero que luego se calentó y se hizo más húmedo, antes de secarse definitivamente, todo probablemente a causa de cambios en la atmósfera del planeta.

En conjunto, los resultados muestran que las condiciones físicas, químicas y energéticas necesarias para crear un ambiente habitable, (capaz de sustentar vida), estuvieron presentes en Marte hace 3.100 a 3.800 millones de años.

«Esto encaja muy bien con la descripción general que tenemos de la historia geológica y climática de Marte», ha explicado Alberto González Fairén. Aunque no se puede saber qué ocurrió antes de los 3.800 millones de años de antigüedad, porque el lago aún no se había formado, los científicos creen que «es muy posible que muchos lugares en Marte fueran habitables para organismos mesófilos (que viven en condiciones no extremas) desde mucho antes». Exactamente como ocurría en la Tierra por entonces.

La búsqueda de los posibles orígenes de la vida en Marte contaron también con la ayuda de otro rover de exploración, Opportunity, que demostró que en algunos lugares, como la llanura Meridiani, las condiciones necesarias para la vida aparecieron en Marte hace 4.000 millones de años.

Pero unos 200 millones de años después la zona de Meridiani se convirtió en un ambiente ácido, que aún así se podría comparar a ambientes ácidos terrestres (como Río Tinto). Después, Marte se secó, y durante un tiempo el planeta pudo albergar a microorganismos adaptados a ambientes áridos y fríos.

«Es evidente que nos quedan infinidad de hábitats potenciales del Marte antiguo por descubrir», ha opinado González Fairén. Tal como ocurre en la Tierra, cada porción de terreno tiene su propia historia que contar. Quién sabe si dirá algo sobre la aparición de la vida.