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Facebook: de las noticias falsas al mundo falso de la realidad virtual

La apuesta por la realidad aumentada y virtual lanzada esta semana por Mark Zuckerberg en la conferencia F8 refleja el eficaz posicionamiento defensivo de Facebook frente a Snapchat, Apple y Google


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«En todo el mundo, vemos gente abandonada por la globalización y movimientos para retirarse de la conexión global…», analizaba. «En tiempos así, lo más importante que podemos hacer desde Facebook es desarrollar la infraestructura social para dar a la gente el poder de construir una comunidad global», se planteaba el joven ingeniero –el sexto hombre más rico del planeta-, que cumplirá 33 años el mes que viene.

Su misiva, de un tono cívico y político sin precedentes en el discurso público del gigante tecnológico, generó unas expectativas que llegaban a asociar a Facebook con una suerte de nuevas Naciones Unidas de la era digital. «¿Cómo podemos ayudar a la gente a construir comunidades de apoyo que refuercen las instituciones tradicionales en un mundo en el que la participación en estas instituciones está en declive?», se preguntaba Zuckerberg. Este era, en cualquier caso, el contexto en el que la todopoderosa red social reunió los pasados días 18 y 19 en San José (California) a miles de desarrolladores, periodistas y especialistas.

Un encuentro que confirmó, en mi opinión, la disonancia cognitiva existente entre la ambición global de muchos «tecno-utópicos» de Silicon Valley y el mundo real que aspiran -no lo dudo- a mejorar. En su discurso, en camiseta y zapatillas como siempre, Zuckerberg se reafirmó: «Nuestra nueva prioridad es construir una comunidad global». Pero su presentación no dio paso, como algunos esperaban quizás, a anuncios orientados a alinear la estrategia de producto de la red global con los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU, por decir algo. La gran apuesta escenificada por los responsables de Facebook en su conferencia anual fue la realidad aumentada. «Cuando te unes a una comunidad, se hace más fuerte. Si además se integra la realidad aumentada, la relación se refuerza», subrayó Zuckerberg.

¿A qué se refiere entonces cuando habla de comunidades que refuerzan sus lazos? Mientras se paseaba por el escenario, las pantallas del centro de convenciones que albergó la conferencia F8 proyectaban algunos efectos que permite la nueva Plataforma de Efectos de Cámara con la que Facebook quiere convertir a la cámara de fotos del teléfono en la plataforma primaria de realidad aumentada: zombis corriendo por tu cuarto de baño y peces saltando en el tazón de cereales del desayuno. Para usos algo menos lúdicos (¿banales?), la nueva plataforma tecnológica de Facebook permitirá que desarrolladores ajenos a la compañía creen máscaras para «decorar» los selfies o filtros a los paisajes, y juegos interactivos en la línea de «Pokémon Go».

Como alternativa a vivir en compañía de zombis, Zuckerberg mostró además otras utilidades, como introducir un tablero de ajedrez o una televisión virtual en tu salón (real) para «aumentar» así las posibilidades del ocio virtual, o bien la posibilidad de introducir capas de información virtualizadas sobre los objetos reales a los que apunta la cámara, por ejemplo, las críticas y puntuaciones del restaurante que tienes delante. La potencia técnica de la compañía californiana es apabullante. Facebook tiene ya más de 17.000 empleados en todo el mundo, casi el doble de los que tenía solo a finales de 2014.

Durante la conferencia F8, presentó por primera vez los trabajos de su equipo de investigación y desarrollo (I+D) «Building 8», que trabaja en un sistema que permitirá a las personas escribir con la mente. Facebook pasaría un escáner óptico cien veces por segundo por el cerebro del usuario para crear así un sistema de voz «silencioso» capaz de escribir cien palabras por miuto directamente desde el cerebro (una velocidad 5 veces mayor que la que tenemos con el smartphone).

Cuando Zuckerberg habla del futuro, no está pensando en las Naciones Unidas, pero obviamente tampoco se queda en zombis y pececillos. Su visión, genuina y decidida, de llevar a nuestro día a día la realidad aumentada y las nuevas tecnologías de realidad virtual (en F8 presentó Facebook Spaces para «socializar» la realidad virtual a través de las gafas Oculus) tiene muchos visos de hacerse realidad si tenemos en cuenta que la red social contaba en diciembre con 1.860 millones de usuarios mensuales, el 85% de los cuales están fuera de Estados Unidos y Canadá. Y todo su discurso sobre esa «comunidad global» -social, virtual y aumentada- que aspira a construir tiene que ver con su propio posicionamiento de mercado entre los gigantes tecnológicos de Silicon Valley. De ahí la disonancia cognitiva.

Un ejemplo. Durante la conferencia F8, la charla sobre «El futuro de los medios» –hablaremos de periodismo y de noticias falsas, pensamos algunos- era en realidad un «tête à tête» entre la responsable de Media Product de Facebook, Fidji Simo, y James Gunn, el director de la saga Marvel «Guardianes de la Galaxia». ¿Por qué? Porque Gunn es un excéntrico hiper-usuario de Facebook Live, la funcionalidad de video en directo de Facebook, y un carismático residente permanente en las redes sociales. A Facebook le preocupa el periodismo y el problema de las noticias falsas, y dedicaron varias sesiones de la conferencia a hablar de ello con los principales medios y grupos de comunicación (incluido Vocento, editor de ABC). Pero su gran preocupación es otra, es proteger en todo momento su principal activo estratégico: la comunidad de usuarios que emplea cada día (cada segundo) sus distintos productos.
Evolución del valor de la acción de Facebook entre el 20 de marzo y el 20 de abril- BLOOMBERG
Una comunidad global más conectada

Cuando Zuckerberg sueña con una comunidad global más conectada, está pensando en que cada vez más ciudadanos de este mundo convulso refuercen lazos, incluso en caso de atentados y terremotos o en sus comunicaciones con cargos electos locales, pero a través de sus aplicaciones. Estas son, recordemos, Facebook, Facebook Groups, Facebook Messenger, Instagram y WhatAapp: las cinco «apps» más utilizadas del mundo.

Facebook, Groups, Facebook Messenger, Instagram y WhatsApp son las cinco apps más utilizadas del mundoSu objetivo estratégico más inmediato es, sin duda, acabar con Snapchat, su gran competidor en la imaginación digital de las nuevas generaciones. El abrazo de Facebook a la realidad aumentada es un abrazo del oso a los filtros y máscaras que caracterizan la experiencia en Snapchat, que está a punto de salir a bolsa. Tanto es así, que nada se dijo durante F8 acerca del futuro de Instagram o de Whatsapp, a pesar de las preguntas de los periodistas. Una estrategia defensiva que el mercado aprecia muy positivamente, como confirma la evolución de la acción en bolsa de Facebook tras la conferencia.

El objetivo estratégico más amplio tiene que ver, sin embargo, con el lugar de Facebook dentro de la lucha por la supervivencia y el control del futuro que existe entre los gigantes depredadores de Silicon Valley. Si Facebook apuesta por la realidad aumentada para consolidar los lazos entre su «comunidad», la expectativa es que Apple introduzca estas funcionalidades en el inminente iPhone 8.

Pero la compañía que dirige Tim Cook pelea en realidad por liderar uno de los espacios críticos de ese futuro-ya-presente: el coche conectado. En ello trabaja uno de los equipos más opacos del valle californiano, ante los rumores de una posible compra de Tesla para acelerar el proceso de llegada del «coche Apple» a nuestras vidas. En el otro gran escenario de ese futuro-ya-presente, el hogar conectado, es Amazon quien lleva la delantera con su dominio de la logística, su creciente adquisición de contenidos para distribuir a través de Amazon Prime y, sobre todo, Alexa, su sistema operativo de asistente de voz que está ya presente en el 5% de los hogares norteamericanos gracias a la veloz implantación de Echo, su popular altavoz inteligente.

En este ecosistema de trepidante darwinismo tecnológico, la moneda de cambio que todo lo explica es la competición por el tiempo de atención de los usuarios. Una economía de la atención que Facebook intenta llevar hacia el contenido audiovisual, y Amazon hacia la voz. Todo ello con el permiso de Google, centrado en proteger sus actuales ventajas competitivas con un modelo de negocio basado en la exposición de la retina del ojo a un impacto comercial. En este contexto, los medios de calidad emergen como custodios –perfectibles, pero por ahora insustituibles- de un bien preciado cual es la generación responsable de noticias sobre la cruda realidad. Un contenido demandado por audiencias cada vez más exigentes en sociedades crecientemente complejas, y que consumen a menudo desde plataformas tecnológicas que no actúan, en ningún caso, como medios de comunicación, sino como meros canales –tan reales como virtuales- de distribución.
BORJA BERGARECHE

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