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miércoles, 28 de junio de 2017

La industria de la energía solar en el estado de California paga para que la usen.

Para evitar sobrecargas en los circuitos, han tenido que derivar su excedente de energía a Nevada y Arizona.

Heliostatos (espejos que rastrean el sol y reflejan su luz sobre un punto central de recepción) se muestran durante un recorrido por el Sistema de Generación Solar de Ivanpah, en el Desierto de Mojave, cerca de la frontera entre California y Nevada. 13 de febrero de 2014
Steve Marcus / Reuters
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La industria de la energía solar en el estado de California está creciendo tan rápido y con tal intensidad que los reguladores de servicios públicos se ven obligados con frecuencia a pagar a los estados vecinos para que les ayuden a absorber la producción de electricidad excedente, tal como explica el diario 'Los Angeles Times'.

Cuando se produce demasiada electricidad y la demanda es baja, la energía puede sobrecargar las líneas de transmisión y provocar apagones o cortocircuitos. Por eso, California tiene que descargar su exceso en los circuitos eléctricos de Nevada y Arizona. Estos estados no pagan nada por la electricidad: es más, cobran dinero por hacerse cargo de ese excedente energético.

Esta situación tuvo lugar durante ocho días en enero y nueve en febrero de este año. Esas transacciones ayudaron a ahorrar varios millones de dólares a clientes de electricidad de Arizona, si bien los operadores de la red no han revelado la cifra exacta.

En 2010, las centrales eléctricas del estado de California generaron algo más del 15% de su producción de electricidad a partir de fuentes renovables. Pero se trataba sobre todo de energía eólica y geotérmica, con un escaso 0.5% de energía solar. Ahora, la cantidad total ha crecido a 27%, y la energía solar representa el 10%. Esa cifra no incluye los cientos de miles de placas solares ubicadas en tejados de viviendas particulares, que producen una energía que podría añadir aproximadamente 4 puntos porcentuales al total.