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El Administrador asociado de la agencia espacial (NASA), Thomas Zurbuchen, lo afirma ante un comité del Congreso de los Estados Unidos. &qu...

lunes, 12 de junio de 2017

Un campo magnético artificial sería suficiente para devolver a la atmósfera marciana parte de su esplendor


La hipotética terratransformación de Marte. (Wikipedia)

Hoy, Marte es un mundo frío y árido con escasas reservas de agua. Hace unos 4.500 millones de años, el planeta rojo albergaba un océano tan extenso como nuestro Atlántico, con más de 20 millones de kilómetros cúbicos que cubrían un 19% de su superficie. La responsable de este cambio radical de 'look' es la atmósfera marciana, que hace unos 3.000 millones de años 'decidió' prescindir de su capa exterior, la magnetosfera. Ahora, investigadores de la División de Ciencia Planetaria de la NASA (PSD, por sus siglas en inglés) han propuesto un plan para que nuestro vecino recupere parte del esplendor perdido: crear una magnetosfera artificial.

Los investigadores admiten que la idea puede sonar "rocambolesca", según puede leerse en el artículo presentado durante un taller que tuvo lugar la semana pasada en Washington D.C. (EEUU) [PDF], pero defienden su viabilidad. La excesiva delgadez de la atmósfera de Marte no es baladí: además de impedir la presencia constante de agua líquida en la superficie, dificulta que las misiones aterricen con seguridad en ella. Y si no que se lo digan al pobre Schiaparelli.

Lo que proponen desde la NASA es crear un 'escudo magnético' que refuerce la atmósfera y facilite la llegada de misiones, ya sea en 2018 —sin tripulación— tal y como ansía el fundador de SpaceX Elon Musk o más bien hacia 2030 —ya con pasajeros— tal y como prevee la agencia espacial estadounidense.


La solución propuesta pasa por colocar un dipolo magnético a modo de satélite para que acompañe al planeta en su órbita y lo proteja de los vientos solares y de la radiación. Por loco que suene, investigadores del PSD como Jim Green aseguran que ya se han creado magnetosferas artificiales en miniatura para proteger a la tripulación de las naves espaciales.

Lo que proponen desde la NASA es crear un 'escudo magnético' que refuerce la atmósfera y facilite la llegada de misiones tripuladas a partir de 2030

"En el futuro es bastante posible que se pueda generar un campo magnético de 1 o 2 Teslas contra los vientos solares", dice Green. Para demostrarlo, el equipo llevó a cabo simulaciones en el Centro de Modelado de Comunidades Coordinadas, que se especializa en el clima espacial, para estudiar el resultado de su idea.

Según el modelo, una magnetosfera situada en el punto de Lagrange L1 sería suficiente para aumentar el grosor de la atmósfera y, al mismo tiempo, la temperatura del planeta. Un incremento de 4ºC que sería suficiente para derretir el dióxido de carbono atrapado en el polo norte y desencadenar un efecto invernadero que calentara todavía más la atmósfera hasta el punto de que fuera compatible con la existencia de agua líquida en la superficie.

¿Volverán los océanos a Marte? La teoría de Green y su equipo considera que con su método podrían devolver un séptimo del agua líquida que antaño cubría la superficie marciana. Un pequeño paso en la terraformación de nuestro vecino, que por lo menos facilitaría su exploración.

"Una atmósfera marciana mejor en temperatura y presión permitiría suficiente agua líquida en la superficie como para mejorar la exploración humana durante la década de 2040", vaticina Green. Mientras tanto, su equipo sigue investigando cuánto tiempo tardaría en producirse esta delgada atmósfera y, sobre todo, cuál sería su coste económico.