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lunes, 12 de junio de 2017

Un equipo de investigadores norteamericanos ha descubierto que los platelmintos son capaces de regenerarse en la Estación Espacial Internacional, desarrollando uno de ellos incluso dos cabezas.


A un gusano enviado al espacio le salen dos cabezas


Tufts University
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Un equipo de científicos estadounidenses de la Universidad Tufts han constatado que los gusanos platelmintos son capaces de regenerarse a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI), de donde uno de los ejemplares volvió con dos cabezas, informa 'Daily Mail'.

Con su experimento los investigadores querían averiguar cómo la ausencia de fuerza de gravedad y los campos geomagnéticos del espacio influyen en la anatomía de los organismos de los platelmintos, que son hermafroditas, y en su capacidad de reproducirse regenerándose a sí mismos en el cosmos.

Para ello, en el marco del su estudio dos grupos de gusanos de la especie Dugesia japonica fueron enviados a la EEI en enero de 2015. Uno de estos dos grupos se componía de gusanos con cuerpos íntegros mientras que los ejemplares del otro presentaba las cabezas y colas amputadas. Otros dos grupos más se quedaron en la Tierra para que luego los científicos pudieran comparar los resultados en el espacio y en nuestra atmósfera terrestre. Tras permanecer cinco semanas en la EEI en tubos de ensayo con agua y tierra los gusanos 'espaciales' regresaron a nuestra planeta y durante los 20 meses los investigadores analizaban los resultados.

La revelación mas sorprendente de su estudio la encarna un gusano que no solo logró regenerarse en el ambiente espacial, sino que desarrolló dos cabezas. Cuando los científicos volvieron a amputarle estas dos cabezas, volvieron a crecerle.

Tufts University

Además, los investigadores destacan una serie de particularidades de los gusanos 'espaciales', entre las que figuran una mayor frecuencia de división debido a los cambios de las temperaturas y una preferencia más acusada por la luz.

Según los científicos, durante los últimos cinco años de las investigaciones ninguno de 15.000 gusanos utilizados en los estudios logró desarrollar dos cabezas. Los investigadores también destacan que su estudio tiene implicaciones para otras especies de animales y para los seres humanos que viajen al espacio, así como para la medicina regenerativa y la bioingeniería.