Así ha sido la masacre en «Juego de tronos»

Veneno, sacrificios o muerte por combate.

Resultado de imagen para Así ha sido la masacre en «Juego de tronos»

El Trono de Hierro vertebra la historia de la serie «Juego de tronos». Su ocupación, legítima o por la fuerza, desata la guerra por el poder, liberando a los peones para teñir de sangre el tablero de los Siete Reinos. Las intrigas, las traiciones y, por supuesto, la violencia, a veces comedida y otras descarada, materializan la puja por el dominio y las alianzas, fallidas o inesperadas.

No tiene reparos «Juego de tronos» a la hora de matar. La justicia la cobra la espada, y no siempre acaba con los que lo merecen. La serie presenta a Ned Stark como uno de los personajes más fieles, que busca la verdad y es leal a su rey y amigo Robert Baratheon. Pero su honestidad no le libra de morir decapitado. Nadie está a salvo, ni los protagonistas. Joffrey Baratheon el día de su boda, la épica muerte de Hodor para salvar a Bran Stark o Ramsay Bolton, que ha servido de comida a sus perros en una maquiavélica pirueta del destino. Unos 25 personajes principales han perecido durante las seis primeras temporadas. Y la masacre no ha hecho más que empezar.

La venganza se ha cobrado el mayor número de muertes. Arya Stark encabeza la comitiva de las represalias, después de aprender de la secta de asesinos de los Hombres sin Rostro y con su lista de nombres malditos. No se queda atrás la traición, personificada en la Boda Roja, que alimenta la ambición desmedida de todos los personajes por conseguir sus propósitos y terminar con quien se interponga en sus caminos, ya sea familia o amigo. Y si no que se lo digan a Jon Nieve, caído después de recibir las puñaladas de sus hermanos de la Guardia de la Noche.

Los juicios por combate, el veneno o el sacrificio para potenciar al Señor de la Luz alimentan una matanza de la que nadie está a salvo. Salvo los que resucitan, tres que sepamos.
Más de 150.000 muertes

«Valar Morghulis» o, lo que viene a decir lo mismo, «todos los hombres deben morir». Es, a tenor de los caídos en la serie, la máxima que ha seguido HBO temporada a temporada. Los 60 capítulos que nos ha brindado hasta el momento la ficción inspirada en la saga de George R.R. Martin han dejado, de hecho, un reguero de sangre formado por más de 150.000 muertes.

La versión televisada, además, ha superado con creces la crueldad del autor británico y no ha dudado en cebarse con personajes a los que Martin permite vivir en los libros. En la historia original no mueren Talisa de Volantis ni los amigos de Jon Nieve, Pyp y Green, que siguen prestando servicio en el Muro. Tampoco la pequeña Shireen Baratheon, cuya muerte nos regaló una de las escenas más duras de «Juego de Tronos», corre ese fatal destino en el relato americano. Stannis Baratheon, Jojen Reed, Mance Rayder o Myrcella Baratheon también seguirían vivos en la serie si los productores hubieran seguido al pie de la letra el manuscrito de George R.R. Martin.

En la pugna constante por el Trono de Hierro algunas muertes impactan más que otras. La decapitación de Ned Stark al término de la primera temporada ya nos avisó de que en los Siete Reinos no hay piedad ni con la «Mano del Rey». A partir de ahí podíamos esperar de todo, incluso que «La Montaña» reventara la cabeza a Oberyn en el que ha sido, hasta la fecha, el mejor combate a muerte en la trama. La Boda Roja y el asesinato de Walder Frey a manos de una vengativa Arya merecen también mención aparte en el recuento de muertes, así como las que se ha cobrado Drogon al grito de «dracarys» (fuegodragón en idioma valyrio).

Entradas populares