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Gran parte de la información sobre este caza de quinta generación aún se mantiene clasificada. Evgeny Biyatov / Reuters Síguenos en Facebook...

miércoles, 5 de julio de 2017

Blockchain: tecnología que cambiará el mundo



Te permite hacer un registro de operaciones, las cuáles se distribuyen y sincronizan entre muchos ordenadores y al mismo tiempo no puede alterarse sin consenso.

Aunque se haya en un proceso inmaduro de desarrollo, el sector financiero ha puesto los ojos en la tecnología blockchain, pues se considera una trascendente posibilidad para generar nuevas herramientas bancarias más ágiles para sus clientes.

Citigroup y Nasadq han anunciado la puesta en marcha de esta tecnología que también han adoptado Cecabank y Grant Thornton en nuestro país.

La misma ofrece descentralización, participación y autonomía desarrollada a oartir de la principal criptomoneda, el Bitcoin. Básicamente, es un algoritmo criptográfico, es decir, ua secuencia de instrucciones puestas en un programa para que la máquina ejecute mediante un código criptográfico. 
De esta manera se logra que no sea accesible para quien no conoce la clave.

Miguel A. Juan, socio-director de S2 Grupo recurre a un símil para explicar cómo funciona: “Imagina que tuviéramos una cadena de cajas de seguridad cada una con su combinación. Las cajas están enganchadas unas a otras como los carros de un supermercado. Para poder acceder al contenido de la caja tienes que tener una clave”.

Si lo trasladamos al sector financiero, para cada una de estas transacciones se genera un bloque de información que es verificado por los propios miembros de la comunidad y almacenado en la blockchain o cadena de bloques principal, justo a continuación del bloque o transferencia anterior.

Esta cadena de bloques es pública y puede consultarse en cualquier momento por cualquier miembro.Asimismo, no existe una copia única de la cadena ya que cada una es almacenada por cada miembro del sistema y es periódicamente sincronizada para asegurar que todos los usuarios comparten una misma versión de la base de datos.

Además, se trata de un sistema descentralizado en el que no hay intermediarios, lo que permite disminuir el coste de las transacciones, y a priori es más seguro y transparente. “En vez mantener el registro de transacciones en la base de datos u ordenadores de las entidades, lo vuelcan en esa cadena o blockchain”, matiza Miguel A. Juan. Su impacto en la industria financiera es evidente: reduce el rol de intermediarios de bancos y bancos centrales.

Según un estudio de Deloitte, aunque esta tecnología es revolucionaria y prometedora, todavía está muy inmadura. El gran reto es su regulación porque no hay un marco jurídico que ampare los derechos de los usuarios que usan esta tecnología ni las obligaciones de las instituciones que la aplican.

En este sentido, cada comunidad de blockchain establece sus propias normas, basadas en claves de relaciones de confianza y, un entorno habitualmente monitorizado en el que se actúa democráticamente.

Otro de los desafíos es la energía que consume esta tecnología. Al tratarse de un algoritmo, que se ejecuta en modo peer-to-peer en redes de ordenadores, conlleva un elevado consumo de energía debido al uso de microprocesadores y necesidades de ventilación. Y, al igual que todo proceso automatización, acaba destruyendo empleo, aunque también generará nuevos puestos.

Más allá del financiero, esta tecnología ha despertado expectativas en otros sectores. Uno de ellos es el catastro de propiedades inmobiliarias, ya que permite crear un registro en el que figure quién es el propietario de cada inmueble o terreno, así como todas las transacciones de compraventa realizadas.

De ese modo, se evita cualquier tipo de fraude o manipulación”, explica Miguel A. Juan, socio-director de S2 Grupo. También su uso se puede aplicar en los sistemas de voto o para vender o alquilar casi cualquier cosa u objeto.