Dos nuevos reptiles voladores extintos

Pertenecen al grupo de los pterosaurios, los reptiles que podían tener una envergadura como la de un avión y que convivieron con los dinosaurios terrestres
«Allkauren koi» a la izquierda, y un pequeño pterosaurio del grupo de la familia Azhdarchidae, a la derecha -

Los científicos publicaron este martes el hallazgo de dos nuevas especies de pterosaurios, un grupo extinto de reptiles que dominó los cielos durante el Mesozoico, la «Edad de los Reptiles», y que se consideran hoy en día como los primeros vertebrados capaces de volar. La envergadura de estos reptiles podía ser similar a la de pequeños aviones, e ir de los 4 a los 11 metros, y el tamaño de su cuerpo era parecido al de las jirafas actuales.

Uno de las nuevas especies ha sido descrita a partir de fósiles encontrados en la Patagonia, y ha recibido el nombre de «Allkauren koi», en honor a las palabras nativas «all», cerebro, y «karuen», antiguo. Su hallazgo, publicado en «PeerJ», ha sido de especial relevancia por aportar nuevos datos sobre la anatomía del cráneo de estas criaturas.

El otro hallazgo, publicado en la revista «Royal Society Open Science» se ha caracterizado por el pequeño tamaño del esqueleto fósil hallado, en esta ocasión en tierras de la Columbia Británica (Canadá). Si la mayoría de los pterosaurios conocidos eran criaturas enormes, el nuevo especimen tiene una envergadura de apenas un metro y medio (cuando los cóndores pueden llegar hoy en día a los tres).

Un cráneo para volar

Gracias a los restos del cráneo del Allkauren koi los científicos han obtenido nueva información sobre los orígenes y la evolución de estos reptiles, cuya anatomía del sistema nervioso apenas se había reconstruido gracias a investigaciones hechas a partir de tres especímenes.

En esta investigación los científicos examinaron los fósiles, encontrados en la provincia de Chubut, en Patagonia, a través de tomografías (TACs). Gracias a esto, pudieron reconstruir la estructura interna del cráneo y del oído interno y trazar a partir de esa información el posible «árbol genealógico» de esta especie (el llamado árbol filogenético).

La principal conclusión obtenida ha sido que esta especie representa una «etapa intermedia de la evolución del cerebro de los pterosaurios y sus adaptaciones al medio aéreo», tal como ha explicado en un comunicado Diego Pol, coautor del estudio.
Un pequeño gigante

En cuanto al otro pterosaurio hallado, esta vez en la Columbia Británica, los científicos han destacado su valor por su modesta envergadura. Esto les ha llevado a relacionarlo con la familia Azhdarchidae, un grupo caracterizado por su pequeño tamaño, por no tener dientes y por aparecer en las últimas estapas de la evolución de los pterosaurios.

Lo relevante de esta asociación es que se cree que, durante la época en la que esta criatura vivió, en el Cretácico tardío, ya a finales de la «Edad de los Reptiles», los cielos estaban dominados por pterosaurios gigantescos y por pájaros más pequeños, pero no por reptiles intermedios.

«Este nuevo pterosaurios es muy interesante porque sugiere que los pequeños estuvieron presentes hasta el final del Cretácico, lo que quiere decir que no fueron desplazados por los pájaros», ha explicado en un comunicado Elizabeth Martin-Silverstone, investigadora en la Universidad de Southampton.
Gabriel Lío

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