El secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, concluyó hoy su gira de cuatro días por el Golfo sin lograr solucionar la disputa entre Qatar y sus vecinos árabes


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Ningún gran avance se anunció antes de que Tillerson regresara de Doha.

En una medida sorpresiva, el jefe de la diplomacia estadounidense regresó el miércoles a Kuwait y el jueves a Qatar, luego de reunirse el miércoles con los ministros de Relaciones Exteriores de cuatro países árabes en Jeddah, Arabia Saudí.

Los analistas dijeron que el único gran resultado de la gira de Tillerson por el Golfo fue la firma de un acuerdo con Qatar sobre el combate al financiamiento del terrorismo.

Pero como la crisis del Golfo no mostró señales de distensión luego de la visita de Tillerson, existen dudas sobre el liderazgo mundial de Estados Unidos durante la administración del presidente Donald Trump.

POCOS RESULTADOS DE LA VISITA DE TILLERSON

Tillerson inició el lunes su gira por el Golfo en Kuwait, país que ha servido como mediador en la crisis qatarí, antes de dirigirse el martes a Qatar.

El 5 de junio, Arabia Saudí, Emiratos Arabes Unidos, Bahréin y Egipto rompieron lazos diplomáticos con Doha e impusieron un bloqueo contra la diminuta nación tras acusarla de apoyar el terrorismo e intervenir en asuntos internos.

Doha negó todos los cargos y rechazó un ultimátum emitido por los cuatro países árabes para que aceptara su lista de 13 demandas para poner fin a la disputa.

Para abordar las acusaciones fundamentales contra Doha, Tillerson firmó el martes un memorando de entendimiento con Qatar para combatir el financiamiento al terrorismo.

Tillerson dijo que el acuerdo "refuerza el espíritu de la cumbre de Riad", en referencia a la reunión de mayo entre Trump y los líderes árabes en Riad. La cumbre buscó unificar al mundo musulmán en el combate al terrorismo a través de medidas como recortar el financiamiento al terrorismo.

En respuesta, el bloque dirigido por Arabia Saudí emitió una declaración en la que afirmó que el acuerdo entre Estados Unidos y Qatar es insuficiente y que seguirán vigilando el comportamiento de Qatar.

Como se esperaba, no se lograron resultados tangibles de la reunión del miércoles en Jeddah entre Tillerson y los ministros de Relaciones Exteriores de la alianza encabezada por Arabia Saudí.

Abdulrahman al-Rashed, ex director general del canal Al Arabiya, adjudicó a la postura de Tillerson favorable a Qatar el desperdicio de una oportunidad para poner fin al estancamiento.

Al-Rashed indicó que Tillerson debe darse cuenta de que su postura simpatizante con Qatar "complica aún más el ya complicado problema y prolonga la crisis".

LIDERAZGO ESTADOUNIDENSE EN DUDA

Se cree que Tillerson, como jefe de la diplomacia estadounidense, es socavado por su jefe, el presidente Trump, y por la Casa Blanca, la cual ha adquirido muchas de las facultades diplomáticas del Departamento de Estado.

Trump ha utilizado su cuenta de Twitter para ejecutar la mayor parte de la diplomacia estadounidense y diariamente publica decisiones e iniciativas de política exterior sin consultar antes a Tillerson.

Además, Jared Kushner, asesor de la Casa Blanca y yerno de Trump, eclipsa a Tillerson como jefe de la diplomacia del gobierno estadounidense. De hecho, Kushner ha participado profundamente en la mayoría de las labores diplomáticas cruciales de Estados Unidos.

En cuanto a la crisis qatarí, también existe confusión sobre la verdadera postura de la administración Trump, dado que la Casa Blanca y el Departamento de Estado parecen tener diferentes respuestas.

Trump expresó públicamente su apoyo a la decisión del bloque árabe de hacer que Doha rinda cuentas por financiar el terrorismo y tener lazos estrechos con Irán, un gran enemigo de Estados Unidos y los países del Golfo. Incluso acusó a Qatar de financiar el terrorismo "a un muy alto nivel".

En una editorial publicada el martes, el diario británico Financial Times criticó la falta de seriedad de la política exterior de Estados Unidos en la administración Trump y el Departamento de Estado dirigido por Tillerson.

"Durante el período de Rex Tillerson, secretario de Estado de Donald Trump, la diplomacia estadounidense está perdiendo acción", indicó Financial Times al hacer una comparación con los anteriores gobiernos de Estados Unidos.

El diario añadió que el hecho de que Trump sea un presidente asediado por los escándalos y de que el Departamento de Estado no tenga un equipo en posición "cobrará una gran factura a la posición global de Estados Unidos".

EEUU PODRIA BENEFICIARSE DE CRISIS EN EL GOLFO

Sin embargo, algunos expertos árabes creen que la administración Trump no está realmente motivada a resolver pronto la disputa en el Golfo porque se beneficia de ella.

Algunos expertos sospechan que Trump está detrás de la decisión de los cuatro países árabes de romper relaciones diplomáticas con Qatar, algo que sucedió después de su reunión de mayo en Riad con líderes árabes.

Medhat Hammad, profesor de Estudios de Irán y el Golfo en la Universidad de Tanta, Egipto, dijo a Xinhua que el objetivo de Estados Unidos es socavar la estabilidad del oeste de Asia y contener la influencia de Rusia sembrando discordia, particularmente entre Arabia Saudí e Irán.

"El principal objetivo estratégico de las intenciones de Estados Unidos es arruinar la presencia rusa en el oeste de Asia", dijo Hammad.

Mokhtar Ghobashy, jefe adjunto del Centro Arabe de Estudios Políticos y Estratégicos de El Cairo, compartió la opinión de Hammad.

Ambos expertos señalaron que Estados Unidos se beneficia de la situación en el Golfo y recientemente ha conseguido negocios, inversiones y acuerdos militares lucrativos por miles de millones de dólares de los países del Golfo a cambio de apoyo político y militar.

"En principio, Estados Unidos está llevando a cabo la estrategia anunciada por Donald Trump durante la campaña presidencial, cuando describió a Arabia Saudí como una vaca que había que ordeñar", dijo Hammad.

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