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"Los seres humanos somos inmigrantes extragalácticos" Foto ilustrativa nasa.gov Síguenos en Facebook Un nuevo estudio sostiene que...

jueves, 13 de julio de 2017

Ha empeorado el estado del océano desde la Cumbre de la Tierra de 2012

Los expertos denuncian el «estrés creciente» que sufre y aconsejan desarrollar su capacidad de resistencia a través de la creación de áreas marinas protegidas
La modelización rigurosa de posibles futuros cambios requerirá una investigación mucho más importante y coordinada -

Científicos marinos del departamento zoológico de la Universidad de Oxford han analizado y sintetizado las conclusiones de 271 artículos de investigación relacionados con el océano publicados desde la cumbre de la Tierra Rio+20 en 2012, que había resaltado la necesidad de una protección legal para el alta mar.

Algunas de las más relevantes que incluye la síntesis son:

1. Reconocimiento de que el océano es mucho más diverso y complejo de lo que se había asumido hasta ahora, con grandes variaciones en especies, procesos e impactos, dependiendo de la ubicación. «La modelización rigurosa de posibles futuros cambios –en capacidad de captación de carbono, de integridad de ecosistemas o abundancia de especies– requerirá una investigación mucho más importante y coordinada», advierten los autores.

2. Cada vez más evidencias demuestran que algunas regiones están alcanzando su momento ecológico crítico. Los autores ponen el ejemplo de la cuenca oceánica del golfo de Bengala (océano Índico), donde más vertidos de fertilizantes agrícolas o más alteraciones ocasionadas por los cambios ambientales podrían crear una nueva zona anóxica, sin oxígeno disuelto en el agua. «Las consecuencias serían un impacto sobre el ciclo global del nitrógeno y perturbaciones de los ecosistemas de una región que depende en gran parte de la pesca para su subsistencia y seguridad alimentaria», subrayan.

3. Los impactos de la extracción mineral experimental en aguas profundas duran décadas. «Es necesario una documentación detallada previa a la explotación, así como una gestión prudente de las zonas explotadas», sugieren los autores.

4. Indicaciones de un estrés creciente sobre el océano debido al cambio climático. «Resulta de vital importancia desarrollar la capacidad de resistencia del océano a través de las áreas marinas protegidas», insisten los autores, pues «la abundancia del fitoplancton podría reducirse, impactando a toda la red alimentaria, incluidos los stocks de peces y el ritmo de sedimentación en el océano profundo». Asimismo, el aumento de las temperaturas de la superficie del mar ha provocado la proliferación de las bacterias del género Vibrio, que, a su vez, «ha sido asociado con el aumento global de enfermedades como el cólera, gastroenteritis, infecciones de heridas y septicemia», puntualizan.

5. Plásticos de pequeño o gran tamaño se encuentran por todo el océano. Su impacto global es aún desconocido pero sus impactos ecológicos han sido demostrados en distintas especies de mamíferos, reptiles y aves. «Nos preocupa que la producción y el desecho de los plásticos aumente año tras año», concluyen los autores.

El estudio, presentado hoy, también alerta «de forma más clara que nunca», de la «necesidad» de proteger legalmente las zonas de alta mar, más allá de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de cada país, que se extiende desde el límite exterior del mar territorial hasta una distancia de 200 millas marinas (370 kilómetros), con el objetivo de mitigar los impactos humanos y los efectos del cambio climático, según han informado sus promotores.

El análisis de la Universidad Oxford sobre las zonas de alta mar de los océanos, que representan el 58% del total de las aguas, revela un total de 825 especies eucariotas, descubiertas entre 2012 y 2017; al tiempo que evidencia que algunas especies que habían sido consideradas como extintas han sido, ahora, identificadas como formas juveniles.

En el caso de la pesca, el informe señala que el 12% de las especies que sirven para la pesca, alrededor de 170, están en peligro de extinción.