PlayStation VR Resort

Con unas gafas y una PlayStation 4 intentamos escapar de Madrid sin movernos de la ciudad


PlayStation VR Resort, experimenta la realidad virtual al máximo


Este resort se puede sobrevivir a un ataque zombi en el desierto de Arizona Sunshine o viajar al antiguo Egipto usando armas de fuego con Ancient Amuletor. Los que les gusta la velocidad pueden experimentar carreras de coches en cápsulas futuristas con Gran Turismo Sport VR. Una evolución de las máquinas recreativas de coches que se veían en los recreativos en los ochenta.

También podemos adentrarnos en el espacio exterior en Mortal Blitz y Farpoint, o transitar en escenarios fantásticos mediante saltos y técnicas de escalada imposibles en Windlands. Tiene su gracia jugar con los alocados pingüinos en Waddle Home, descubrir las profundidades marinas de PS VR Worlds y Dick Wilde, ir de safari con Virry VR o viajar en busca de dinosaurios con Robinson: The Journey reseñó La Vanguardia.




También se puede dibujar y pintar con Coolpaintr VR en el mundo virtual y los niños realizar experimentos científicos en el disparatado laboratorio de Flipy’s Tesla! Inventemos el futuro. Incluso podemos dedicarnos a intentar descubrir las pistas de un asesinato en Mindtaker.

Este lugar de vacaciones efímero, dispuesto para dar a conocer mejor el sistema Playstation VR, para los que gustan de vivir experiencias improbables, por no decir imposibles, en el mundo real. Argumentos apocalípticos, representaciones exóticas de la naturaleza y recreaciones de tiempos anacrónicos que traen al presente civilizaciones y especies desaparecidas.

Las temáticas tan insistentes de estos juegos demuestran, sin embargo, que los títulos de realidad virtual a día de hoy sufren cierta pobreza conceptual, aunque esto no parece afectar a la parte estética. El diseño y los gráficos son en ocasiones de una calidad extraordinaria. Y eso que esta tecnología no parece haber llegado aún a desarrollar todo su potencial.

La experiencia me lleva a pensar que hay obsesiones que permanecen en nuestra cultura. Quizás desde su origen. El documental de Werner Herzog, La cueva de los sueños olvidados, muestra las más antiguas pinturas rupestres. En la cueva francesa de Chauvet se pueden ver en sus paredes centenares de especies animales. Aunque hay una ausencia de representaciones humanas. Tan sólo, es posible ver parcialmente una figura femenina. El artista prehistórico también experimentaba con el viaje a mundos virtuales.




Las pantallas que sobresalen de las rocas de atrezzo captan la atención en el ambiente playero de este resort simulado. Un apagón general en esta zona de Madrid nos devuelve a la realidad. Sin electricidad se acabó el sueño.

De nuevo, por culpa de Herzog, pienso en la tormenta solar que podría provocar una catástrofe mundial de la que se habla en el documental Lo and Behold, sueños de un mundo conectado. Pero no, al quitarnos las gafas, y salir de este espacio descubrimos que la civilización sigue en pie.


Entradas populares

Imagen

En busca de El Dorado