Tamaño grande

Gran parte de la información sobre este caza de quinta generación aún se mantiene clasificada. Evgeny Biyatov / Reuters Síguenos en Facebook...

sábado, 1 de julio de 2017

Siete años de mala suerte si quiebra un espejo.

Los espejos siempre han tenido un cierto aire de misticismo
Desde la antigüedad las leyendas sobre los espejos han sido diversas
Muchos de estos mitos tienen orígenes lógicos y culturales
Más noticias sobre:


Representación de un espejo mágico. Imagen: Pixabay

Dicen las leyendas sobre los espejos que, si rompes uno de ellos, tendrás lamentablemente siete años de mala suerte. Otro mito es que los vampiros no pueden reflejarse en ellos, siendo el modo perfecto de identificarlos. Ninguna de estas supersticiones son por casualidad y de hecho tienen un origen histórico y cultural concreto. Te explicamos estas y otras leyendas relacionadas con los espejos.

Obviamente existen varias teorías que nos hablan, en ocasiones, de un mismo hecho concreto. Es lo que sucede con las leyendas o los mitos, en donde generalmente la mayor parte es pura invención y, sin embargo, siempre hay una pequeña parte real en todas ellas. ¿Por qué tienes siete años de mala suerte al romper un espejo? ¿Por qué los vampiros supuestamente no se reflejan?
Siete años de mala suerte

Existen dos teorías concretas sobre por qué si rompes un espejo tendrás siete años de mala suerte, y no cinco o 24. Una nos dice que este mito procede del siglo XV aproximadamente, en donde los grandes espejos comenzaron a ponerse de moda en una de las más importantes y bellas ciudades del mundo, Venecia. Comenzaron a realizarse grandes espejos de vidrio con láminas de plata en su parte posterior, siendo un objeto costoso y de lujo. Su coste era el mismo que un sirviente ganaba por su trabajo durante años, así que los ricos advertían a sus criados que si rompían un espejo pasarían varios años sin percibir un salario. Esto era sinónimo de penurias y dificultades, es decir, mala suerte. En un principio no eran siete años, sino el tiempo necesario para pagar el espejo de plata roto.

La segunda teoría se remonta a muchos siglos antes, en la época romana. Los romanos pensaban que la vida se dividía en ciclos de siete años, por lo que organizaban su vida de esta forma. Esta creencia se mantuvo durante mucho tiempo. Como bien dicen, el espejo refleja no nuestra imagen, sino nuestra alma. Al romper un espejo se pensaba que nuestra alma quedaba atrapada en los cristales rotos... ¿cuánto tiempo? Sí, un ciclo de nuestra vida, es decir, siete años según los romanos.
Los vampiros no se reflejan

Este mito es bastante conocido, y de hecho se utiliza en decenas de películas sobre estos seres. Al menos en las películas clásicas, en donde los vampiros no brillan con la luz del sol y necesitan sangre humana para existir. Los espejos siempre han disfrutado de cierto misticismo en cuentos y leyendas de todas las culturas. Muchas de las antiguas civilizaciones creían que los espejos, como hemos comentado, reflejaban en realidad nuestra alma. El alma es propia de las personas y, es más, es propia de las personas vivas. Como sabéis, un vampiro es técnicamente un muerto que ha regresado, y por lo tanto ha perdido su alma que lo hacía humano. Si no tienes alma simplemente no puedes verla reflejada en un espejo.


Espejo reflejando a un hombre. Imagen: Pixabay
Portales mágicos entre dimensiones

Si los espejos han tenido un cierto componente de misterio, a lo largo de los siglos, es porque los humanos se lo hemos dado de forma constante. No existe un sólo espejo mágico, como el de Blancanieves y, de hecho, a lo largo de la historia han existidos varios. Ya los romanos leían el porvenir de las personas en espejos, al igual que ahora lo hacemos en bolas de cristal o cartas. En Grecia también se leía el futuro por medio de los espejos, o se hacían predicciones. En China uno de los emperadores más conocidos, Qin Shi Huang, entre los años 221 a.C. al 210 a.C., aseguró que logró ser emperador gracias a su espejo mágico. Este espejo le permitía ver las verdaderas intenciones de una persona cuando las veía reflejadas. Los egipcios hacían sus espejos puliendo el cobre, material relacionado con la diosa egipcia Hato, la deidad de entre otras cosas la magia o la fertilidad.

Muchas culturas, y no son pocas las personas que aún lo creen, pensaban que los espejos son puertas hacia otros mundos, otras dimensiones. Los espejos son la puerta de entrada o de salida de energía hacia otras dimensiones, motivo por el que entes puramente energéticos como los espíritus, pueden deslizarse de una dimensión a otra usando los espejos. Estas teorías de parapsicólogos, por supuesto, no han sido demostradas, pero son algunos de los mitos actuales sobre estos objetos cotidianos.