Un militar español hizo temblar a Inglaterra durante la Guerra de los Cien Años

Remontó el Támesis y sembró el pánico, dejando un reguero de incendios y asaltos. Los ingleses han preferido olvidarlo... y parece que la historia también.

Jean Froissart / dominio público
Síguenos en Facebook

En plena Guerra de los Cien Años (que en realidad duró 116 años, concretamente desde 1337 hasta 1453), un almirante español remontó el Támesis, saqueó el corazón de Inglaterra y dejó a sus enemigos pálidos de miedo, mientras regresaba victorioso con su botín. Sin embargo, los libros de Historia no suelen dedicar demasiadas páginas a este fascinante episodio, y el nombre del almirante, Fernando Sánchez de Tovar, ha permanecido relativamente ignorado durante siglos.

dominio público

Remontémonos al siglo XIV. España aún no ha terminado su Reconquista (proceso histórico -entre el año 722 y 1492- en que los reinos cristianos de la península ibérica trataban de recuperar el control del territorio, en poder de los musulmanes). Europa está sumida en la cruenta Guerra de los Cien Años en la que Francia e Inglaterra luchan despiadadamente. Para asistir a la gesta del Támesis protagonizada por Sánchez de Tovar nos detenemos en un momento en que Inglaterra no domina toda su isla, pero controla grandes extensiones de Francia, y Europa se divide: muchos reinos toman partido por uno de los dos bandos, y en Castilla Enrique II firma una alianza con Carlos V de Francia para combatir al común enemigo: los ingleses.
La gesta de Sánchez de Tovar

Es el año 1380, y Fernando Sánchez de Tovar se halla en Sevilla, al mando de una expedición de 20 galeras, preparadas para llevar a cabo el plan más ambicioso de su vida, el que inscribirá su nombre en la Historia: penetrar hacia Londres por el Támesis, en una ola de saqueos e incendios. Empezaron por la fortaleza de Winchelsea, que quedó reducida a cenizas, y luego las galeras entraron a golpe de remo por la punta de North Foreland hacia el canal del Rey. Era el mes de agosto. Una vez en el curso del Támesis llegaron sin problemas hasta Gravesend, sobre la ribera sur. Ya se encontraban cerca de Londres, pero Sánchez de Tovar ya había logrado su objetivo: sembrar el pánico en la isla.


Jean Froissart / dominio público

Existen interesantes documentos que recogen testimonios de esta hazaña. El más conocido es un texto del cronista inglés Jean de Froissart, que parece darle a este suceso una importancia considerable: "... por muy caro que lo pagaran los barones, caballeros y escuderos que allí fueron muertos o capturados, el rey de Inglaterra perdió más que nadie pues por aquella derrota se perdió luego todo el país (...). Allí fue capturado el conde [de Pembroke, almirante inglés] y todos los que estaban en su barco fueron muertos o apresados (...). No pudo escapar nadie...". En el mismo documento, Froissart, que era de hecho el cronista oficial de la corte inglesa, ofrece una imagen del regreso triunfal de la flota de Sánchez de Tovar en la que se percibe la tristeza de la derrota de una manera casi poética: "...En lo alto de los mástiles llevaban grandes telas a modo de pendones con las armas de Castilla, tan largos que los extremos chocaban a menudo con el agua, y era hermoso de contemplar...".
Una pesadilla para los ingleses

La hazaña de Sánchez de Tovar en el Támesis no fue un hecho aislado: arrasó repetidas veces la costa sur de Inglaterra sin que la flota de la Gran Bretaña pudiese hacer nada por impedirlo. Inglaterra utilizaba frecuentemente el Canal de la Mancha como barrera para defenderse de ataques e invasiones, pero con Sánchez de Tovar no funcianaba: Castilla no sólo tenía flota, sino que en esa época era la mejor de toda Europa occidental. Formada por los mejores barcos que los astilleros sevillanos podían ofrecer, y comandada por expertos marinos como Díaz de Rojas, Cabeza de Vaca, Fernando de Pión o el genovés Ambrosio Bocanegra, la marina castellana era una auténtica pesadilla para los ingleses.

La gesta de Sánchez de Tovar en el Támesis es un verdadero antecedente de otro hecho histórico que siempre ha recibido mayor consideración por parte de los expertos: el asalto al Medway, llevado a cabo tres siglos más tarde por el almirante holandés Michiel De Ruyter, que también tuvo desastrosas consecuencias para Gran Bretaña, ya en el contexto de la Segunda Guerra Anglo-Holandesa.

Entradas populares

Imagen

En busca de El Dorado