Colombia: FARC ha tenido 400 desertores en el último año

Vacío de poder de las FARC genera miedo y deserciones en sus combatientes

Actúan en 7 u 8 municipios de dos departamentos y están divididos en 9 grupos pequeños


Desertores de las FARC no representan un peligro para la seguridad nacional

Inseguridad jurídica, seguridad física, seguridad material y criminalidad son para el analista colombiano Ariel Ávila, las principales causas que han hecho desertar a casi 400 miembros de lo que fue la guerrilla más grande e importante de Colombia, que se mantuvo en guerra por más de medio siglo, y que ahora esta a cuatro días de iniciar formal y legalmente su vida política.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, que a partir de este viernes 1 de septiembre pasarán a ser la Fuerza Alternativa Revolucionaria de Colombia, FARC en ambos casos, acaba de finalizar el proceso de conversaciones más importante de la historia de Colombia, que duró más de dos años activo en La Habana, Cuba, y se obtuvo como resultado la disolución casi absoluta de la guerrilla.

Por primera vez, aclaró Ávila en entrevista para el diario El Universal durante el transcurso de un proceso de diálogo entre un grupo armado y el Estado no se presentó ninguna disidencia. En el caso de las FARC estás podrían dividirse en tres etapas, y no entran en el rango de disidencias, sino de deserciones, pues los guerrilleros no se apartaron de sus ideales, sino del grupo que se desmovilizó.

La primera deserción se dio entre junio y julio del año 2016, cuando ya parecía no haber vuelta atrás ante la firma del acuerdo de paz en el Fuerte primero, integrado por 200 personas y que opera en la frontera con Brasil, entre los departamentos del Guaviare, y el sur del Meta. Este es el único grupo solido y ordenado, que se compone por una estructura con líderes y comandantes que ha decidido desvincularse de las FARC.

Posteriormente, hubo otra deserción de alrededor 70 u 80 personas, luego de los resultados del plebiscito en el que los colombianos dijeron no estar a favor de lo que se negoció entre el Gobierno y las FARC. En este segundo grupo también se incluye la más importante de un guerrillero de mando medio, Gentil Duarte, el encargado del manejo de las rutas del narcotráfico. Estas se dieron en todo el territorio nacional, con mayor fuerza en el suroriente.

Finalmente, hay varios guerrilleros que salieron ya luego de estar en sus zonas veredales, porque no se sentían “seguros ni a gusto” con la forma en como marcha el plan de reincorporación, que para el analista, si tiene muchas fallas que hacen a los guerrilleros sentir desconfianza. Este grupo también es “muy pequeño” no son más de 60 personas, apuntó.

Ariel Ávila comentó que el 15 de agosto, el día en que terminaba la dejación de armas, "los guerrilleros no sabían, ni saben qué va a pasar con ellos, donde va a ser su proyecto productivo, de qué van a vivir, no saben nada, no hay un plan claro, eso ha causado que deserten otros 60 o 70 más o menos en promedio, el número exacto aún no se sabe, ese cálculo lo está haciendo Naciones Unidas". agregó que las fuerzas públicas han tenido muchos problemas porque ellos no esperaban el vacío de poder, que las FARC dejaron,

En general, serían entre 300 o 400 guerrilleros, divididos en 9 grupos, de los cuales 3 o 4 fueron contratados por el Clan del Golfo, una organización narcoparamilitar.

Estos desertores operan en 7 u 8 municipios de dos departamentos colombianos (Guaviare y Meta). Las FARC controlaban 242 de los 1.122 municipios de Colombia lo que implica el 23% del territorio.

"El plan se tardó mucho, las fuerzas públicas se tardaron mucho, los resultados aún son bajos, pero yo creo que eso se va a revertir en cuestión de semanas". agregó.

A pesar de que estás deserciones si preocupan, generan mucha desilusión en la población, son "un gran golpe para la moral" de los colombianos y además un dan pie a un gran debate entre las dos principales fuerzas políticas que en estos momentos están en campaña de camino a las elecciones presidenciales de 2018; estás no representan un riesgo para la seguridad nacional, pues no tienen capacidad militar para operar y poner en alerta a toda Colombia.

Para Ávila el principal daño que causan estos desertores es mediático. Mientas que el Centro Democrático, liderado por el expresidente Álvaro Uribe maximiza estás deserciones, habla de que son grupos muy fuertes y exagera las cifras, "para mostrar a una Colombia en caos y sumar puntos para las elecciones", el presidente Juan Manuel Santos declará que son grupos minoritarios que se pueden controlar.

Para ello las fuerzas militares cuentan con el Plan Victoria, el cual aclara Ávila se activo “tarde” y tiene como objetivo además de controlar y cuidar las zonas donde han operado las FARC, desmantelar estás deserciones.

"El plan se tardó mucho, las fuerzas públicas se tardaron mucho, los resultados aún son bajos, pero yo creo que eso se va a revertir en cuestión de semanas". agregó.

Estos guerrilleros ya no tienen derecho a someterse a la justicia transicional, pues según lo planteado en los acuerdos, solo quienes hayan cometido crímenes hasta el 1 de diciembre del 2016 pueden apegarse a este derecho. Todos los demás, incluyendo a los desertores, que ya no forman parte de las FARC pero que cometieron crimenes en sus filas, se verán sometidos a la justicia ordinaria.

Las miembros desertados de las FARC dicen: ¿si nos van a comenzar a matar cuales son las garantías de seguridad?, aseguró Ariel Ávila.

El periódista aclaró que la inseguridad jurídica se refiere a que los guerrilleros tienen miedo de que no les cumplan, los metan en la cárcel, los extraditen, o no haya un juego limpio. Por ejemplo, las FARC entregaron un listado de 3.004 guerrilleros en las cárceles que tenían que ser excarcelados en enero al igual que una cantidad grande de militares, y a la fecha aun hay más de 1.000 guerrilleros tras las rejas.

La segunda es la inseguridad física, es decir que los comiencen a matar, ya van 11 asesinatos después de la dejación de armas. En Colombia hubo un partido de izquierda que masacraron en los años 80, la Unión Patriótica, "eso es una sombra que pesa mucho en la historia colombiana". Entonces las miembros desertados de las FARC dicen: ¿si nos van a comenzar a matar cuales son las garantías de seguridad?, aseguró.

La seguridad material o económica dijo que es un poco más complicada, y se trata sobre todo de que les preocupa que no tengan de qué comer, de qué vivir, y de que lo que les provea el Estado no les sea suficiente para vivir.

Finalmente la otra causa es que dentro de ellos hay criminales, guerrillas pequeñas, el ELN, la disidencia, grupos pequeños que nacieron después de la desmovilización militar que se llama Clan del Golfo que está pagándole a los guerrilleros para que se vayan con ellos, y otros tantos que no saben vivir de otra forma sino en guerra.
Marianyfel Salazar

Entradas populares