Durante 10 millones de años las islas británicas estuvieron unidas a Europa por una estrecha franja de terreno

El primer «Brexit» que separó Gran Bretaña de Europa hace milenios.

Hace 450.000 años dos inundaciones masivas destruyeron una formación rocosa que unía ambas franjas de tierra, permitiendo después la aparición del Canal de la Mancha.
Aspecto que pudo tener la franja de Tierra que unión Gran Bretaña y Europa - Imperial College London/Chase Stone

Durante 10 millones de años las islas británicas estuvieron unidas a Europa por una estrecha franja de terreno. Una formación rocosa de cerca de 30 kilómetros de ancho convertía a Gran Bretaña en una península más de Europa, como lo es hoy Dinamarca o Escandinavia. ¿Cómo habría sido la historia si Gran Bretaña no hubiera sido una isla? ¿Qué habría ocurrido si Felipe II no hubiera necesitado una Armada Invencible para derrocar a Isabel I, o si los «panzer» de Hitler no hubieran sido frenados por el Canal de la Mancha? ¿Habría habido algo parecido a un «Brexit»? Cuesta imaginarlo. Pero si todo esto no pasó es porque ocurrió un evento natural que destruyó para siempre ese puente físico entre Europa y Gran Bretaña.

Los restos de aquel fenómeno pueden verse hoy en día en los famosos acantilados de Dover. Son lo que queda de una formación rocosa compuesta de yeso que unía Dover y Calais y que se internaba cientos de kilómetros en las actuales Francia e Inglaterra, hace 450.000 años. Tal como ya sugirieron en 2007 geólogos del Imperial College, en Londres, (Reino Unido), aquel muro se derrumbó cuando un lago glaciar que se encontraba al este del muro se desbordó. Los mismos autores han podido demostrar por fin cómo ocurrió todo esto, en un artículo publicado este martes en Nature Communications. Según estos científicos, la destrucción de este muro de rocas ocurrió en dos ocasiones separadas.

En el momento en que esto ocurrió la Tierra esta inmersa en una edad del hielo. El nivel del mar estaba más bajo y en el actual Canal de la Mancha había un puente de tierra que unía el continente con las islas. Según los autores del estudio, el terreno tenía el aspecto de la tundra siberiana actual, y no se parecía al bucólico y verde paisaje británico actual. Más al norte se extendía un gigantesco glaciar que atravesaba Noruega, el Mar del Norte y el sur de Gran Bretaña. Pero la suerte quiso que los actuales ríos Támesis y Rin, junto al agua de la fusión de este glaciar, formasen un lago al este del muro de yeso.




La acumulación de agua hizo subir el nivel del lago, y llegó un punto en que empezó a desbordarse sobre el frágil muro de yeso, que medía entre 30 y 90 metros de altura. Allá donde el agua avanzó, se formaron cascadas inmensas, que erosionaron el terreno al oeste del muro y generaron profundos valles y pozos, hace unos 430.000 años, según los autores del estudio, aunque el momento exacto es difícil de precisar.
Una inundación masiva

Pero los datos topográficos del canal mostraron que hubo algo más. Los investigadores observaron valles, muros e islas submarinas que sugerían que habían sido formados por una inundación de una fuerza increíble. Por este motivo, Sanjeev Gupta y Jenny S. Collier, los coautores del estudio, pidieron ayuda a sismólogos belgas para examinar el lecho rocoso con más detalle.

En concreto, se fijaron en una serie de profundos pozos que hoy están rellenos con sedimentos, que se conocen como Fosas de Dangeard y que años antes obligaron a desviar el Eurotúnel del Canal de la Mancha. Se trata de pozos de 100 metros de profundidad y de varios kilómetros de diámetro, que están horadados en roca sólida. En total, hay siete de ellos, todos alineados en el fondo del canal entre Dover y Calais.

Relieve del fondo marino, donde se observan las huellas de la formación del Canal de la Mancha- Imperial College London/Sanjeev Gupta y Jenny Collier

Gupta y Collier concluyeron que esos pozos eran las huellas dejadas por enormes cascadas que aparecieron hace unos 160.000 años, y que formaron el canal de Lobourg. Por entonces, algún factor externo, como un terremoto, hizo derrumbarse una gran sección del muro. Esto facilitó que un segundo lago glaciar se desbordase y provocase una inundación masiva. Esto aseguró que, cuando los niveles del mar volvieron a subir, el mar del Norte se adentrara en la región y formase el Canal de la Mancha.

Los autores aún no tienen una cronología exacta de los eventos. Les gustaría perforar el suelo marino en busca de sedimentos en las fosas de las cascadas, para analizar el momento en que ocurrió todo esto y la procedencia de los sedimentos. Sin embargo, los científicos han reconocido que será difícil seguir adelante, puesto que la extracción de las rocas debería hacerse en una de las rutas marítimas más transitadas de mundo.

Según han recordado los expertos, todo cambiará cuando la Tierra vuelva a entrar en una edad del hielo. El nivel del mar volverá a bajar y Gran Bretaña volverá a estar unida a Europa. Con «Brexit» o sin él, se podrá ir de Londres a Amsterdam en una simple bicicleta.

Entradas populares