El grupo yihadista Estado Islámico (EI) confirma su cambio de estrategia y, en lugar de luchar hasta la muerte como en Mosul, sus combatientes ahora se retiran.

Daesh cambia de estrategia y ya no combate hasta la muerte. Por primera vez, los terroristas han alcanzado acuerdos con fuerzas enemigas o se han retirado del frente de batalla.
Un grupo de soldados iraquíes celebran la victoria sobre Daesh en Tal Afar (Irak) - AFP

El grupo yihadista Estado Islámico (EI) confirma su cambio de estrategia y, en lugar de luchar hasta la muerte como en Mosul, sus combatientes ahora se retiran, como hicieron en Tal Afar ante el asalto del Ejército de Irak, o llegan por primera vez a acuerdos con las fuerzas enemigas, como en la frontera entre Líbano y Siria. Después de una semana de combates,los yihadistas acordaron el domingo un alto el fuego con el Ejército libanés, el sirio y con la milicia chií de Hizbolá, que habían lanzado una operación simultánea a ambos lados de la frontera. Los seguidores del califa aceptaron ser evacuados hasta la Deir Ezzor, ciudad bajo control parcial del califato al este de Siria, a cambio de entregar los restos de los soldados libaneses secuestrados y asesinados en 2014. Un pacto polémico porque las familias de estos militares muertos exigían que llevaran a los asesinos de sus familiares ante la Justicia.

La columna formada por veinte autobuses y diez ambulancias, en la que viajaban unas 600 personas entre combatientes y familiares, según la cifra ofrecida por la televisión siria Al Ijbariya y la prensa vinculada a Hizbolá, partió el lunes desde la provincia siria de Al Qalamún Occidental y, después de un día de viaje, alcanzó Deir Ezzor. La agencia oficial siria, Sana, confirmó la llegada de los vehículos a esta ciudad fronteriza con Irak que está dividida en dos zonas, una bajo control yihadista y otra en manos del Ejército sirio.

Este acuerdo, gestionado por Hizbolá como intermediario ante las autoridades de Damasco para que aceptaran que el convoy yihadista cruzara la parte del país que está bajo su control, ha conseguido que la frontera libanesa esté limpia de presencia de EI y del Frente Fatah Al Sham, brazo de Al Qaeda en Siria, por primera vez desde el inicio de la guerra en el país vecino en 2011. El líder de Hizbolá, Hasán Nasrala, calificó lo ocurrido de «enorme victoria» y destacó que «más allá de la liberación de los 140 kilómetros cuadrados que tenían bajo su poder, esto supone la liberación de todo el territorio libanés de presencia terrorista». Desde Irak no vieron con tan buenos ojos esta operación ya que supone la llegada de refuerzos enemigos a su frontera y el primer ministro, Haider Al Abadi, rechazó el acuerdo conseguido por Hizbolá, según informó el canal Al Arabiya.

Ejemplo de Alepo

Este tipo de negociaciones son habituales en Siria y batallas como la de Alepo acabaron de la misma forma, con los milicianos de los grupos armados de la oposición metidos en autobuses para ser trasladados a la provincia de Idlib. Pero es la primera vez que el EI acepta una medida de este tipo ya que, hasta la caída de Mosul a comienzos de julio, sus combatientes peleaban hasta la muerte para alcanzar el martirio. Raqqa y Deir Ezzor son los dos últimos bastiones que les quedan a los yihadistas en Siria, mientras que en Irak la bandera negra ya solo ondea en Qaim y Hawija. El califato pierde terreno cada día y parece que los seguidores del califa prefieren reagruparse en estas últimas posiciones antes de morir combatiendo.

MIKEL AYESTARAN

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