Un especialista analiza los medios principales con los que cuenta EE.UU. para contrarrestar un posible ataque de misiles de parte de Pionyang.




En un artículo para la revista 'The National Interest', el columnista Ariel Cohen, que también es un miembro del 'think tank' Consejo Atlántico y jefe del Centro de Energía, Recursos Naturales y Geopolítica en el Instituto de Análisis de Seguridad Global, reflexiona sobre "una pregunta clave" para Estados Unidos: ¿Cómo puede Washington derribar misiles lanzados por Corea del Norte?

"Durante los meses y años venideros, los militares estadounidenses necesitarán cada flecha en su aljaba para proteger a Guam, Hawái, Alaska, y finalmente a Estados Unidos continental" del arsenal de misiles de Corea del Norte, que además "está creciendo", indica el autor del artículo.

Según Cohen, los misiles norcoreanos de alcance medio Hwasong-12 y Hwasong-10 son capaces de golpear la isla de Guam, que alberga una base aérea estadounidense, mientras que los proyectiles Pukguksong-2 y Hwasong-14 podrían llegar a Guam y al estado de Alaska. Asimismo, el misil intercontinental Taepodong-2 es capaz de alcanzar Hawái, toda la costa oeste de EE.UU. y los estados continentales inferiores hasta los montes Apalaches.


El lanzamiento del misil balístico de largo alcance Hwasong-12 en una foto publicada el 15 de mayo de 2017. / KCNA / Reuters

Debido a la posible amenaza por parte de Pionyang y el desarrollo de su programa de armas nucleares y de misiles, el Pentágono "cuenta con dos medios principales para prevenir y derribar un ataque" norcoreano, sostiene el especialista.

En primer lugar, asegura Cohen, Washington "disuadirá" al líder norcoreano Kim Joun-un "con su tríada nuclear masiva", que incluye misiles balísticos intercontinentales terrestres, proyectiles balísticos lanzados desde submarinos y bombarderos B-1 y B-2 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. En segundo lugar, si la disuasión fracasa, Washington "debería ser capaz de derribar todas y cada una de las ojivas nucleares" norcoreanas entrantes, impidiéndoles alcanzar "blancos estadounidenses civiles o militares", señala.
En su opinión, uno de los principales blancos de Pionyang podría ser Hawái, que alberga 11 bases militares de EE.UU. Y si bien EE.UU. cuenta con el costoso sistema antimisiles GMD desplegado desde Alaska hasta California "con 3 o 4 interceptores contra cada ojiva entrante, y un total de 36 interceptores, el sistema no está listo para el desafío" de proteger a Hawái de antemano, señala Cohen.
¿Cómo puede defender Washington su territorio nacional?

El Gobierno de EE.UU. debe proteger "inmediatamente" tanto a Hawái como a Alaska con la ayuda de la tecnología de defensa de los misiles disponibles. En ese sentido, el columnista sugiere que la Marina podría desplegar en las aguas de Guam y Hawái algunos de sus cruceros con el escudo antimisiles Aegis, equipado con misiles SM-3. El Aegis Ashore, componente de dicho sistema basado en tierra, es capaz de derribar misiles enemigos a mitad de curso o en la fase terminal del vuelo.

El sistema de defensa antimisiles THAAD en Kodiak, Alaska, EE.UU, el 30 de julio de 2017. / Reuters

El sistema THAAD, relativamente más barato, con 39 interceptores y vigilancia con radar, que ya fue desplegado en Corea del Sur, también puede ser instalado en Guam y Hawái para interceptar misiles enemigos en su fase terminal, estima el autor, y agrega que este escudo puede ser asistido por el sistema Patriot-3, que también es capaz de derribar misiles.

Además, se necesitarán en el futuro láseres marítimos, aéreos y espaciales, así como otras tecnologías avanzadas para detener los ataques de misiles enemigos, subraya Cohen.

"Actualmente es necesaria para Hawái, Alaska, California y el resto, una defensa de varios niveles, incluyendo cruceros con sistemas Aegis y Aegis Ashore, el THAAD y el interceptor Patriot-3", remarca el autor, agregando que "la Casa Blanca debe solicitar" estos sistemas antimisiles. "No debería esperar hasta que sea demasiado tarde", concluye

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