Tamaño grande

Este país concentra un tercio de la demanda de robots en el planeta. La mayoría son usados para industria pesada. Flick - Steve Jurvetson Lo...

sábado, 5 de agosto de 2017

Un estudio sugiere que el cerebro es un mosaico con características típicas de ambos sexos

El cerebro no tiene género
Resultado de imagen para El cerebro no tiene género

«Se requiere una buena dosis de escepticismo cuando se trata de estudios que hablan sobre las diferencias entre los cerebro de hombres y mujeres y lo que éstas significan». Lo advierte desde hace tiempo Cordelia Fine, de la Universidad de Macquarie, en Australia, que ha escrito bastante sobre este tema, incluido un libro que tituló «Delirios de género: ¿cómo nuestra mente, la sociedad y el neurosexismo crean diferencia». Hace ahora un año, publicó un artículo sobre este tema en la prestigiosa revista «Science», en el que advertía que es el momento de abordar el problema con las mejores herramientas de la Neurociencia y sin prejuicios de género.

Como académica, sintió curiosidad por las evidencias científicas que justificaban afirmaciones como que el cerebro femenino está mejor cableado para trabajar en «multitarea» o que los hombres leen mejor los mapas y escuchan peor. Cuando fue a los estudios originales encontró que «había enormes discrepancias entre lo que la neuroimagen mostraba y las conclusiones y afirmaciones que se extraían».

Para empezar, explica, a menudo tales afirmaciones se basan en estudios llevados a cabo con un pequeño número de hombres y mujeres, en los que las diferencias observadas podrían deberse simplemente al azar. Otra cuestión importante es cómo se interpretan las supuestas diferencias encontradas: «Los neurocientíficos están apenas empezando a entender cómo la actividad neuronal provoca fenómenos psicológicos complejos», resalta. Y denuncia que en muchos casos se recurre al uso de estereotipos de género para salvar esa brecha en el conocimiento científico. Por lo que las conclusiones partirían ya de premisas sesgadas. En su opinión, las afirmaciones sobre las supuestas diferencias entre los cerebros masculinos y femeninos refuerzan los anticuados estereotipos de género.

El hecho de que en la actualidad se utilicen costosos y complejos aparatos de neuroimagen que toman «fotografías» del cerebro puede hacer que esos resultados parezcan más reales, fiables e impactantes que los clásicos estudios de comportamiento. Así, la clásica evidencia sustancial desimilitud entre géneros de los estudios de comportamiento, puede quedar eclipsadas por un solo hallazgo». Según explicaba en «Science», las dos terceras partes de los estudios de resonancia sobre las diferencias en el cerebro según el género hechos en 2009 y 2010 tenían estos sesgos.

En la Universidad de Tel Aviv vuelven a ocuparse de este tema y han sometido a resonancia magnética los cerebros de 1.400 voluntarios de ambos sexos y concluyen que no se ajustan a una de las dos categorías estructurales distintas que distingue entre cerebro femenino y masculino. Por el contrario, han visto que la mayoría de los cerebros son en realidad un «mosaico» entre las características que se «consideran», de nuevo un estereotipo, «completamente masculinas» y «completamente femeninas». Hay quienes califican este hallazgo de «hermafroditismo cerebral». Estereotipos de nuevo. Está claro que es difícil desprenderse de viejos mitos para interpretar hallazgos modernos.

Este no es el primer estudio que obtiene esta conclusión, como destaca Fine. Ya en 1993 la psicóloga americana Janet Taylor Spence apuntaba en la misma dirección en la revista “Journal of Personality and Social Psychology”, concluyendo que “en lugar de encuadrarse perfectamente en grupos masculinos y femeninos, hombres y mujeres son un mosaico complejo de ambas características”.
PILAR QUIJADA