El Tiranosaurio rex no podía correr

Esta enorme bestia era incapaz de perseguir a sus presas a gran velocidad debido a su peso y tamaño corporal. Cualquier carrera le rompería las patas

Posiblemente recuerda la escena. Un feroz Tiranosaurio rex persigue sin descanso el vehículo 4x4 en cuya parte trasera se sienta un herido y aterrorizado Jeff Goldblum. La famosa persecución añadía emoción a la película Jurassic Park al tiempo que contribuía con un nuevo elemento al imaginario sobre estas bestias, pero Steven Spielberg pudo cometer un fallo garrafal. Según una nueva investigación de la Universidad de Manchester, el T. rex no podía haberse entregado a semejante carrera, debido a que su tamaño y su peso le impedían moverse a alta velocidad. Los huesos de sus patas se habrían roto, doblados bajo su propio peso.

Imagen del modelo de movimiento del T. rex- U. Manchester

La investigación, publicada por la revista PeerJ , estudia la marcha y la biomecánica del dinosaurio más famoso del mundo utilizando modernas tecnologías de computación.



El trabajo demuestra que cualquier carrera probablemente habría conducido al T. rex a «cargas esqueléticas inaceptablemente altas». Lo que significa, en términos sencillos, que correr le rompería las patas. Esto también implica que el animal no podía perseguir a sus presas a alta velocidad como se pensaba anteriormente, ya que no superaba los 20 km/h. Aún así, es una velocidad suficiente para alcanzar a la mayoría de los seres humanos. Si el pobre Goldblum hubiera estado fuera del coche, probablemente habría sido devorado.

Aunque la investigación se centra en el T. rex, los hallazgos también sugieren que otros grandes dinosaurios de dos patas, como Giganotosaurus, Mapusaurus y Acrocanthosaurus, tampoco eran precisamente Usain Bolt.

«El Tiranosaurio rex es uno de los animales bípedos más grandes que han evolucionado y caminado por la tierra. Por lo tanto, representa un modelo útil para la comprensión de la biomecánica de otros animales similares», dice William Sellers, profesor de la Escuela de Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente. Sin embargo, esta idea debe ser probada de forma experimental con otras especies bípedas.

El hecho de que el tiranosaurio se limitara a caminar también apoya la idea de que tenía un estilo de vida menos atlético. A medida que crecía, es posible que se volviera más grande y más lento, y cambiara su comportamiento de caza.

Entradas populares

Imagen

En busca de El Dorado