Raúl Sednic , el político de 55 años que era considerado la estrella en ascenso de la izquierda de su país.



Sednic ( a la izquierda) en un acto de campaña con el actual presidente uruguayo, Taberé Vázquez AFP


Raúl Fernando Sendic se perfilaba como recambio en el liderazgo de la izquierda uruguaya: joven, de carácter sosegado, hijo de un legendario guerrillero, concitaba apoyos de todos los sectores del gobernante Frente Amplio, pero el escándalo terminó este sábado con sus aspiraciones y su carrera política.

Vicepresidente de Uruguay hasta su renuncia "indeclinable" este sábado en medio de un escándalo por ostentar un título académico falso y el posible uso indebido de tarjetas de crédito corporativas, Sendic, de 55 años, había perdido el apoyo del presidente Tabaré Vázquez, luego de defenderlo a capa y espada, señalando incluso que era víctima de un "bullying fantástico".

En la picota desde que en febrero de 2016 reconociera en una conversación con el diario El Observador que no era Licenciado en Genética Humana graduado en Cuba como lo había pretendido hasta ese momento, la vida política de Sendic entró en una espiral descendente que lo puso en medio de varias causas judiciales por su gestión al frente de la petrolera estatal ANCAP entre 2010 y 2013.

Hijo de Raúl Sendic, uno de los fundadores de la guerrilla tupamara Movimiento de Liberación Nacional (MLN-Tupamaros), Sendic vivió su niñez y juventud a salto de mata entre la persecución y el exilio en Cuba, donde realizó algunos estudios que no culminó, una situación que a la postre le pasaría factura y terminaría detonando el escándalo que culminó con su salida del poder.

Protegido del expresidente José Mujica (2010-2015), quien lo puso al frente de la principal empresa pública uruguaya para catapultarlo a las más altas esferas del poder, Sendic logró centralizar la atención de su variopinta coalición política, que congrega desde comunistas hasta ortodoxos económicos como el ministro de Economía Danilo Astori.
- La credibilidad perdida -

Sendic era una figura de consenso indiscutido en el Frente Amplio, un nombre en ascenso que podía, por historia personal y una forma bonachona de ser, reunir los apoyos necesarios para convertirse en el próximo candidato a presidente del oficialismo, que aspira a un cuarto mandato consecutivo en 2020.

Pero sus ambiciones, y las de su partido con él, se vieron frustradas.

Primero admitió que no era "licenciado". Luego se retractó y aseguró que presentaría su diploma. La senadora y exprimera dama Lucía Topolansky -a quien le corresponderá asumir ahora la Vicepresidencia- indicó que había visto su título, que nunca exhibió.

Denunciado por "usurpación de título" académico en la Justicia, terminó exonerado porque en Uruguay, la formación que decía tener no existe y por lo tanto no podía usurparla.

Luego, mientras avanzaba la investigación judicial por su trabajo al frente de ANCAP, medios locales revelaron que utilizó las tarjetas de crédito corporativas de la empresa para realizar gastos en tiendas de lujo alrededor del mundo.

El entonces vicepresidente salió al cruce de la información y dijo a la prensa que "todas esas compras tienen que ver con la actividad" de ANCAP y "cubrir necesidades relacionadas con la función dentro de la compañía".

Sin embargo, sus palabras no convencieron a una población desencantada con el vicepresidente, toda vez que los registros mostraban gastos en tiendas de joyas, de colchones, de prendas deportivas, incluso durante el período de vacaciones de verano.

Su popularidad se fue en picada. Y en su partido, de denunciar un intento de "desestabilización" de la democracia por parte de la oposición y los medios por las denuncias que se sucedían sobre Sendic, varios sectores pasaron a señalar que por dolorosa que fuera la decisión, la renuncia debía ser considerada.

"No importa el lugar que ocupemos. No hay crisis más importante que la pérdida de confianza de la ciudadanía", señaló en un comunicado el Partido Demócrata Cristiano, una fuerza de poco peso pero muy respetada dentro de la coalición de gobierno, que integra, además, uno de los hijos del presidente Vázquez.

"Yo creo que cuando se presenta una renuncia, se presenta una renuncia", dijo Vázquez consultado por periodistas, luego de defender a su compañero de fórmula, a quien él mismo eligió para gobernar por cinco años.

Luego vino un lapidario informe del comité de ética del Frente Amplio sobre el ahora exvicepresidente, señalando que tuvo un "proceder inaceptable en la utilización de dineros públicos".

Su actuación "compromete su responsabilidad ética y política, con incumplimiento reiterado de normas de control", señaló el texto.

Sin fueros inherentes a su función pública, deberá ahora responder si es convocado por la Justicia.

El vicepresidente de Uruguay, Raúl Sendic, presentó renuncia "indeclinable" a su cargo este sábado. "Presenté ante el Plenario del Frente Amplio (partido de gobierno), mi renuncia indeclinable a la Vicepresidencia. Se lo comuniqué también al presidente Tabaré Vázquez", anunció Sendic por twitter luego de expresarse ante el máximo órgano partidario.

Sendic renunció luego de un fallo del Tribunal de Conducta Política (tribunal ético) de su partido, el izquierdista Frente Amplio, que señaló que "el cuadro general que presentan los actos reseñados" del ahora exvicepresidente "no deja dudas de un modo de proceder inaceptableen la utilización de dineros públicos".

Su actuación "compromete su responsabilidad ética y política, con incumplimiento reiterado de normas de control", señaló el texto.

En un video filmado durante el plenario desarrollado a puertas cerradas este sábado en la sede del partido de gobierno en Montevideo para abordar su caso, Sendic calificó el fallo del tribunal partidario de "desproporcionado", "infundado" y sostuvo que "no hay pruebas" de que haya cometido irregularidades.

"Frente a esa situación, frente a este conjunto de maniobras, de deslealtades" de las que acusa a sus compañeros de partido, Sendic esgrimió: "Vengo (...) a poner a disposición de ustedes la Vicepresidencia, vengo aquí a renunciar a la Vicepresidencia de la República".

De 55 años, Sendic es hijo del fundador de la guerrilla Movimiento de Liberación Nacional MLN-Tupamaros, que actuó en Uruguay en los años 60 y 70. Fue elegido por Vázquez para integrar la fórmula presidencial ganadora en 2014, y asumió en 2015.

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