Al menos ocho muertos en un atropello mortal en Manhattan al grito de «Alá es grande»

Policías y sanitarios atienden a una mujer herida - REUTERS
«Había mucha sangre y mucha gente por el suelo»

Las fotografías y vídeos que podían contemplarse minutos después del ataque simulaban ser una trágica ironía. Madres y niños con disfraces de muertos vivientes, que en plena noche de Halloween pretendían desafiar inocentemente a lo desconocido, como cada año. Al fondo, las ambulancias y los coches de Policía, en torno a los cadáveres, los heridos y los cientos de neoyorquinos asustados que merodeaban cerca del World Trade Center, entre West Street y Chambers Street. Otra vez el terror golpeaba en la zona en la que algo más de dieciséis años antes el yihadismo asesino había hecho tambalearse la capital financiera del mundo y todo Occidente.

«Había mucha sangre allí, y mucha gente tirada por el suelo». La frase de Chen Yi, un taxista de Uber que pasaba por allí en el momento en el que el terrorista sembró de muerte la zona, se entrecortaba, cuando el joven de origen asiático intentaba explicar lo que había presenciado.

El Waterfront Greenway, una amplia zona de esparcimiento con varios parques y puentes que combinan el asfalto con árboles y setos y que otorgan a la zona un verde agradable, reúne cada día a esas horas de la tarde a niños y madres. Desde ayer, muchos de ellos no lograrán borrar de sus mentes el sobresalto recibido.

Choque con autobús escolar

Eugene Duffy, chef del restaurante Manhattan, se encontraba cruzando la calle cuando escuchó un ruido estrepitoso. Se volvió y pudo apreciar a dos hombres que, tumbados en el suelo, luchaban por recuperarse, mientras sus bicicletas todavía volaban sin rumbo fijo. El coche del asesino acababa de impactar sobre ambos y sobre otros viandantes que paseaban por la zona. También pudo observar el autobús escolar contra el que acababa de impactar el vehículo del terrorista, así como coches patrulla, de la que descendían algunos agentes. «La gente corría. Aparecieron más vehículos de Policía, y no sabía qué era lo que estaba ocurriendo. Algunas mujeres se rompían los pulmones de tanto gritar…».


El barrio donde tuvo lugar el atentado terrorista está lleno de colegios infantiles y de pequeños negocios familiares. Así lo describieron varias personas que trabajan en la zona. El usuario de Twitter Mike Dudas, cofundador de la empresa Button, que está establecida en esas calles, aseguraba que «es difícil encontrar una zona de Manhattan que acumule más número de niños y de familias». Precisamente, una responsable de uno de los centros escolares de menores que se encuentra allí aseguró a los periodistas que había recibido en pocos minutos muchas llamadas de padres y familiares «preocupados» por la suerte que habrían corrido sus hijos.

Escenas caóticas

Otro testigo presencial, Greg Ahl, que paseaba por zona en esos momentos, describió el ataque del terrorista de esta manera: «Un vehículo enfiló el carril de las bicis a toda velocidad y arremetió contra todo aquel que se encontraba en el camino». Y añadió que «podría haber en ese momento unas treinta o cuarenta bicicletas juntas en la misma zona, muchas de las cuales saltaban por los aires a medida que el coche chocaba con ellas». Ahl aseguró que también algunas personas que caminaban junto a las bicicletas recibieron el impacto del vehículo. También aseguró que la Policía tardó muy pocos minutos en llegar a la zona y en establecer el correspondiente dispositivo de seguridad. Al igual que las ambulancias, que procedieron a retirar los heridos algunos minutos después de establecerse cerca de las víctimas.

Trump: «Es un enfermo y desequilibrado»

«Otro atentado de una persona enferma y desequilibrada. ¡No en Estados Unidos!». Con estas dos frases consecutivas reaccionó Donald Trump en Twitter al salvaje ataque terrorista perpetrado por un individuo de acento árabe en el centro de Manhattan. Al igual que ocurriera tras el reciente tiroteo masivo durante un concierto en Las Vegas, el presidente estadounidense se resiste ahora a valorar de forma política lo que calificaba inmediatamente «atentado radical islamista» cuando no ocupaba la Casa Blanca. Algo que ocurrió en anteriores ataques de aquellos calificados de «lobos solitarios» por los investigadores, fueran o no secundados por Daesh posteriormente.

En un añadido al comentario anterior, Trump aseguraba en la misma red social que las fuerzas de seguridad estaban tras la caza y captura del pistolero, así como con la investigación abierta sobre lo sucedido.

El alcalde de Nueva York, el demócrata Bill de Blasio, tampoco buscó ningún tipo de interpretación que no fuera la de calificar el atentado «cobarde acto terrorista».

Prácticamente a la misma hora que su marido, la Primera Dama, Melania Trump, utilizaba también Twitter para difundir un mensaje de recuerdo a las víctimas: «Mi corazón está roto por Nueva York hoy. Oraciones y rezos mientras se controla la situación».
Manuel Erice Oronoz

Entradas populares

Imagen

En busca de El Dorado