Así se ven las erupciones y tormentas solares desde el espacio

Se trata de imágenes multifacéticas, captadas por sondas y observatorios enfocados en diversos aspectos del Sol.


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A comienzos de septiembre ocurrió una serie de potentes llamaradas solares que alcanzaron una intensidad X9,3, registrándose así la fulguración más potente de los últimos 12 años.

Para estudiar y comprender la evolución y propagación de las erupciones solares, así como para predecir los efectos de la radiación sobre nuestro planeta, la NASA monitorea la actividad solar desde varios observatorios, cada uno de los cuales está enfocado en diferentes aspectos de este astro. De esta manera, se logra registrar diversas longitudes de onda de la luz, así como analizar estructuras y dinámicas únicas en la superficie y atmósfera solares.

A continuación, presentamos una recopilación de las diferentes 'faces' del Sol, según las imágenes registradas por cada uno de los diversos observatorios y publicadas por la NASA.
GOES

Imagen tomada por el satélite GOES-16 de la llamarada solar ocurrida el 6 de septiembre de 2017. / nasa.gov

El satélite GOES-16 (acrónimo en inglés de Satélite Geoestacionario Operacional Ambiental) se encarga de monitorear la corona solar, es decir, la atmósfera superior del astro en un espectro de 6 longitudes de onda diferentes.
SDO

Imagen de llamaradas solares captada por el telescopio SDO el 6 de septiembre de 2017. / nasa.gov

El Observatorio Dinámico Solar (SDO) registra las actividades en la corona del Sol en 10 longitudes de onda y con una cadencia de 12 segundos. De esta manera, este telescopio permite observar eventos altamente dinámicos en el astro.
Hinode

Llamaradas solares ocurridas el 10 de septiembre de 2017, registradas por la sonda Hinode. / nasa.gov

La sonda Hinode, operado en conjunto por la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial y la NASA, registra imágenes de rayos X de la corona solar, permitiendo establecer la relación entre los cambios en el campo magnético del Sol y las fulguraciones ocurridas en su superficie.
STEREO

Una de las CME más rápidas jamás observadas por los astrónomos, que superó los 11 millones de kmh, registrada por la misión STEREO el 10 de septiembre de 2017. / nasa.gov

La misión STEREO (Observatorio de Relaciones Solar-Terrestres), estudia la corona solar mediante 2 'coronógrafos'. Estos instrumentos están basados en unos discos metálicos que filtran la luz solar intensa y permiten, de esta manera, discernir características más detalladas en la atmósfera exterior del Sol, así como observar las eyecciones de masa coronal (CME).
SOHO

Imágenes de partículas de alta energía eyectadas durante una CME, registradas por el observatorio SOHO el 9 de septiembre de 2017. / nasa.gov

El Observatorio Solar y Heliosférico (SOHO), también basado en un 'coronógrafo', es utilizado conjuntamente por la Agencia Espacial Europea y la NASA para recopilar datos que permitan generar modelos meteorológicos espaciales.
IRIS

Imágenes de materia solar que fluye desde la atmósfera baja hacia la corona y se transforma en viento solar, captadas por el satélite IRIS el 10 de septiembre de 2017. / nasa.gov

El Espectrógrafo de Imágenes de la Interfaz Solar (IRIS) de la NASA examina la atmósfera baja del Sol, para estudiar la manera en que la actividad solar de esta capa repercute en los cambios constantes observados en su atmósfera exterior.
SORCE

Los registros del SORCE correspondientes a agsto y septiembre de 2017. / nasa.gov

El satélite Experimento de Radiación y Clima Solar (SORCE) de la NASA lleva los registro de la intensidad de la luz ultravioleta (UV) procedente del Sol. Los registros del SORCE correspondientes a septiembre muestran una caída del nivel UV durante las llamaradas ocurridas a comienzos del mes, atribuidas al efecto de las manchas solares.
MAVEN

Imágenes de un aurora global captadas en la atmósfera marciana por MAVEN durante la tormenta solar de septiembre. /nasa.gov

La sonda Atmósfera de Marte y Evolución Volátil (MAVEN) estudia la manera en que la atmósfera marciana interactúa con el constante viento solar que llega hasta el planeta rojo. Para ello, esta misión espacial mide el flujo de partículas solares cargadas mediante un espectrógrafo ultravioleta.

El aurora global fotografiada en la atmósfera marciana por MAVEN durante la tormenta solar de septiembre fue 25 veces más clara que cualquier otro registro de la NASA.

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