Estados Unidos devuelve a Italia un mosaico de las naves de Calígula


El histórico fragmento, que formaba parte del pavimento de los famosos barcos de Nemi, estaba en Nueva York, utilizado como mesa de café
Calígula -

Italia recupera un mosaico histórico que adornaba el puente de mando de una lujosa nave que Calígula (emperador desde el 37 al 41 después de Cristo) tenía para sus ceremonias, fiestas y placeres en el lago Nemi, a 35 kilómetros al sur de Roma. Este gran fragmento de mosaico, de un metro y medio por cada lado, había desaparecido durante la II Guerra Mundial, cuando fue incendiado en 1944, probablemente por los nazis, el museo de Nemi, donde se custodiaban dos naves del emperador Calígula. Solo se salvaron algunas decoraciones y restos arqueológicos que fueron trasladados a Roma.
El mosaico recuperado

En ese caos de la guerra, el precioso mosaico, que recrea un motivo floreal, pudo ser robado. En la década de 1960 una comerciante de antigüedades, Hellen Fioratti, y su marido, Nero Fioratti, corresponsal de un periódico italiano, compraron el mosaico a una familia aristocrática que vivía cerca del lago Nemi, y lo utilizaron durante años como mesa de café en su apartamento de Park Avenue, en Manhattan. Hellen Fioratti afirmó que pagó miles de dólares por el mosaico, aunque no recordaba la cifra exacta, asegurando que se trató de una compra «inocente». En su opinión, una fotografía aparecida en una revista puso en la pista del paradero del histórico mosaico a la unidad del Arma de Carabineros, especializada en la recuperación de obras de arte, que trabaja en Estados Unidos, con la colaboración de la policía estadounidense.
Excavaciones ilegales y robos

Los carabineros han recuperado también monedas, libros, manuscritos antiguos y espléndidas ánforas. Una de ellas es del año 360 a. C. Fue encontrada en la región de Campania, mediante la excavación ilegal de una tumba , y exportada clandestinamente por el conocido comerciante italiano de antigüedades Giacomo Medici, condenado en el 2005 por tráfico ilegal de objetos de arte robados. El ánfora se encontraba en el Metropolitan Museum de Nueva York. Otra del siglo V a.C., procedente de las excavaciones ilegales de la región de Puglia, al sur de Italia, fue encontrada por los investigadores en una galería de arte neoyorquina.

El anuncio de la recuperación para Italia de este incalculable botín fue dado en Nueva York por el ministro italiano de Cultura, Dario Franceschini: «Estados Unidos ha restituido a Italia diversos bienes arqueológicos procedentes de excavaciones arqueológicas o robos realizados en nuestro país. Gracias a la preciosa actividad de investigación de los carabineros, todos serán recolocados en sus lugares de procedencia».

Las lujosas naves de Calígula

Obviamente, toda la atención se ha centrado en el mosaico de Calígula, extraordinariamente precioso por su valor histórico, ya que después de los muchos siglos transcurridos bajo las aguas del lago Nemi, los saqueos de las naves y después del incendio del museo de Nemi, era muy poco lo que queda de esas embarcaciones del emperador romano. Las dos naves eran como dos palacios flotantes, decoradas con oro y mármol, de más de 70 metros de eslora y más de 20 de manga. El emperador Cayo Julio César Augusto Germánico, apodado Calígula, las mandó construir en el auge de su esplendor como emperador. Incluían mansiones con columnas de seis metros. Tenían una sofisticada ingeniería que se anticipó en siglos. El mosaico recuperado sirve para testimoniar la magnificencia del puente de mando de la nave, reservado al emperador, cuyo pavimento estaba compuesto de espléndidos mosaicos, como si se tratara de una villa imperial.

Con el paso del tiempo se perdió la pista de las naves. Fueron redescubiertas en el Renacimiento y después, en el siglo XIX se realizaron misiones en las que se recuperaron mosaicos, fragmentos de columnas metálicas y decoraciones varias. En 1895, se rescató de uno de los barcos, entre otros objetos, una Medusa en bronce, que adornaba la barandilla que rodeaba el timón. Entre 1927 y 1929, bajo las órdenes de Benito Mussolini, que soñaba antiguos fastos imperiales, el lago de Nemi se desecó para sacar a la luz las dos grandiosas naves de Calígula. Luego fueron colocadas en el Museo de las Naves de Nemi, construido expresamente para mostrarlas allí. El Duce Mussolini lo inauguró en 1940. Tras el incendio del museo, los dos barcos fueron reconstruidos a escala 1:5. Hoy siguen las investigaciones para encontrar la tercera nave de Calígula, la más fastuosa de todas, descrita con particulares detalles por el historiador clásico Suetonio. Esa auténtica maravilla seguiría aún el fondo del lago. Se comenzaron incluso inmersiones rastreando el lago en el pasado mes de abril. Hasta ahora sin ningún resultado. La leyenda sigue.
ÁNGEL GÓMEZ FUENTES

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