¿De dónde llegará la nueva crisis financiera?

Entre los catalizadores de un próximo colapso financiero están el mercado de valores de EE.UU., la fragilidad del sistema bancario europeo y la 'burbuja' del mercado inmobiliario en China.

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Las instituciones financieras más grandes del mundo dibujan sombrías perspectivas económicas: el 'cisne negro' de la siguiente crisis ya está otra vez a vuelta de esquina. Las razones son varias.
El mercado de valores de EE.UU.

Recientemente, Bank of America predijo que en la segunda mitad de 2018 la tendencia "alcista", que actualmente se observa en el mercado bursátil estadounidense, alcanzará su pico y la seguirá un colapso masivo, como pasó en 1987.

Los analistas del banco se basan en los indicadores del crecimiento de la inflación, el endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal de EE.UU., la reducción de los programas de flexibilización cuantitativa (QE) y el aumento de la volatilidad en los mercados financieros.

La Bolsa de Nueva York / Richard Drew / AP

No obstante, el analista financiero Timur Nigmatulin afirma que las conclusiones de Bank of America son bastante cuestionables, ya que el creciente endurecimiento de la política monetaria no puede llevar a una corrección en el mercado financiero.

Los mercados generalmente crecen bajo la influencia de dos factores: desarrollo económico estable y baja inflación. Y ambos, indica el experto, se encuentran actualmente presentes en EE.UU.

Si la Reserva Federal simplemente aumenta la tasa clave, esto no debería conducir a una corrección a gran escala en el mercado de valores, pues los inversores se centran principalmente en la inflación y el crecimiento económico, explica Nigmatulin.

Por lo tanto, el endurecimiento de la política monetaria no puede convertirse en un disparador para el comienzo de la crisis, conclyue.
Un choque externo

Para provocar un colapso poderoso del mercado se necesita la ralentización del crecimiento económico, un aceleramiento de la inflación o un evento negativo externo como, por ejemplo, una guerra o el llamado jueves negro, cuando un error de 'software' provocó ventas activas en el mercado, señala Nigmatulin.

Cuando los activos son caros, se vuelven especialmente sensibles a dichas influencias. La crisis será tanto más aguda si los eventos negativos se superponen uno al otro.

En tal situación, puede producirse una caída en las cotizaciones y comenzar entonces el proceso de desapalancamiento: todos los activos de riesgo comenzarán a abaratarse en un espiral. Se trataría del desarrollo estándar de la crisis, indica el analista.
Problemas de deuda en Europa

Sobre una próxima crisis económica anunció también a fines de octubre el Deutsche Bank. Como posibles causas, el banco alemán destaca el tamaño de la deuda externa de Italia y la fragilidad del sistema bancario de ese país europeo.

Logotipo del Banco Central Europeo en Frankfurt, Alemania / Alexey Vitlicky / Sputnik

A pesar de que este factor sí conlleva riesgos -al igual que muchos otros, como por ejemplo las consecuencias del Brexit o problemas de deuda de otros países europeos-, Nigmatulin indica que las autoridades europeas han tomado ciertas medidas para compensarlos.

Así, Europa ha adoptado la reforma de regulación bancaria Basilea III: una serie de requisitos especiales para los bancos, que introduce la noción de reservas anticíclicas. Gracias a esto, el sistema bancario ahora se está fortaleciendo y haciendo menos sensible a los riesgos.
'Burbuja' inmobiliaria en China

Otra posible causa de crisis, según los expertos de Deutsche Bank, puede ser la 'burbuja' en el mercado inmobiliario en China.

Nigmatulin asegura que las autoridades chinas "enfrían" activamente ese riesgo: al tiempo que otorgan descuentos muy grandes para la compra del primer departamento, el mercado está regulado de manera extremadamente rígida hacia aquellos que compran bienes inmuebles con fines de inversión.

El analista opina que la situación en el mercado inmobiliario chino no es una 'burbuja', sino una necesidad objetiva.

"Hay ciudades muy grandes y una gran centralización, por lo que está claro que, en algunos casos, los bienes inmuebles se están volviendo más caros", explica Nigmatulin .

Toda vez que el Estado está monitoreando la situación, es poco probable que en China estalle una crisis hipotecaria, como pasó en EE.UU. en 2007: los riesgos han sido evaluados y los bancos no emiten hipotecas a prestatarios poco fiables.

El rascacielos The Center en Hong Kong, China / CC BY 3.0 / Wing1990hk / The Center

No obstante, China alberga otro tipo de riesgos. Actualmente, en ese país asiático el desarrollo de las instituciones públicas no guarda correspondencia con el progreso económico del Estado. Y aún no está claro cómo se resolverá este problema.

"En el futuro cercano, las instituciones públicas tendrán que adaptarse a sus mayores ingresos y a la profundización de la integración en la economía global. Cuando comience esa transformación, puede haber una salida de capital desde China: los inversores desconfiarán de posibles problemas en este aspecto", señala Nigmatulin.
Riesgos geopolíticos

La mayor probabilidad de surgimiento de un 'cisne negro' la ve el experto en los riesgos geopolíticos. Y, aunque señala que "por el momento no los hay", agrega que pueden aparecer algún día.

Además, el analista destaca que las crisis financieras, por lo general, no se producen todas por las mismas razones. Esto nos devuelve a la teoría del economista estadounidense Nassim Nicholas Taleb, quien en su libro 'El Cisne Negro: el impacto de lo altamente improbable', afirmó que ese 'cisne negro' es un evento o factor poco probable pero, sobre todo, difícilmente previsible.

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