Formas de domar la mente que divaga

Así puede tomar el control de su mente y mantenerse alerta. Ilustración: Esteban París Londoño


Sus exámenes comienzan en menos de un mes, tiene una reunión decisiva este viernes o se acerca alguna fecha de entrega pero su cerebro no logra concentrarse... El reloj corre, la noche se acerca, pero perder la concentración parece inevitable. Esto sucede porque su cerebro está diseñado para ceder a las distracciones y aunque en muchas ocasiones la ciencia ha encontrado evidencia de que la procastinación genera estrés y poco éxito, nuevos estudios han encontrado que hacerlo de la manera adecuada puede ayudarlo mejorar el aprendizaje y la concentración.

Bien es sabido que, en su mayoría, los momentos de relajación han sido los más propicios para que algunos científicos griten ¡Eureka! Louis Pasteur decía que “la casualidad favorece a la mente preparada”, así que dejar vagar la mente no siempre es el enemigo número uno de la concentración, soñar despierto de forma correcta también puede ayudarlo a enfocarse.

1. PÓNGASE A PRUEBA

Saber cómo navegar en sus ensoñaciones podría ahorrarle tiempo en sus exámenes. Un truco es asegurarse de que su mente deambule por las cosas que realmente necesita aprender. Para hacer eso, pruébese a sí mismo con frecuencia. En una investigación publicada en septiembre de este año la gente retenía más de una conferencia si se detenían para probar lo que recordaban cada cinco minutos. Sus mentes aún vagaban, pero deambulaban sobre el tema, en lugar de en otras cosas.

2. SUEÑE DESPIERTO CUANDO DESCANSE

Déle la oportunidad a su mente de divagar, de vez en cuando y de manera controlada esto puede ayudarle a vigorizar el enfoque según Paul Seli de la Universidad de Harvard. Lo que sugiere Seli es divagar en algo más por un momento cuando aparezca la sensación de atasco en la primera tarea, luego volver a lo que hacía incialmente puede ser beneficioso.

3. PÓNGALE TAREAS A SU MENTE

Deje que su mente tenga más qué hacer. Una investigación conducida por Nilli Lavie en el University College de Londres encontró que agregar distracciones deliberadas como un borde colorido en sus páginas o tener un ruido de fondo, en realidad reduce la distracción. Su teoría propone que esto funciona porque la atención es un recurso limitado, por lo que si llena todas las “ranuras de atención” en su mente, no dejará espacio para otras distracciones.

4. MANTEGA EL ESTRÉS CONTROLADO

Algunos piensan que un impulso de adrenalina puede ayudar a la mente a estar enfocada, pero el estrés en realidad estimula la liberación de hormonas, entre ellas la noradrenalina, las cuales se unen a los receptores en los circuitos de control cognitivo. Por esto, algunas veces se hace difícil a estos circuitos controlar las deambulaciones mentales

5. GARABATEE MIENTRAS ESCUCHA

Las personas obligadas a escuchar una grabación de voz algo aburrida que pudieron garabatear o dibujar mientras escuchaban fueron capaces de recordar más información que los que solo escucharon. Pero según la investigación que llevó a cabo el experimento el contenido de lo que se dibuje es importante. Dibujar algo relacionado con lo que estás tratando de recordar es más probable que califique como una distracción mental intencional, que puede ayudarle a concentrarse en la tarea que tiene entre manos. Sin embargo, no sea demasiado elaborado: si tus garabatos se vuelven demasiado cautivadores, todo puede ser contraproducente.

Y LA ÑAPA

Duerma adecuadamente, la falta de sueño reduce la capacidad para resistir distracciones internas y externas. Dormir, además, produce un beneficio adicional, ayuda a la consolidación de la memoria.


HELENA CORTÉS GÓMEZ

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