La cabra montés o íbice pirenaico fue el primer animal recuperado y el primero en extinguirse dos veces.

Este animal español es el único que se extinguió en dos ocasiones

Lámina 22 del libro 'Bueyes salvajes, ovejas y cabras de todas las tierras, vivos y extintos', Richard Lydekker, 1898.
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Durante siglos, la cabra montés o íbice pirenaico habitó los montes Pirineos, que ejercen de frontera natural entre España y Francia. A pesar de sobrevivir a diferentes depredadores, este animal adornado con grandes cuernos rizados no resistió las acciones del ser humano.

Desde mediados del siglo XIX, sus cuernos convirteron a ese rumiante en un blanco atractivo para los cazadores y alrededor de la segunda mitad del siglo XX sus osamentas se veían más a menudo montadas en paredes que al aire libre, según indica un artículo de IFLScience.

A lo largo de la década de los 80 se llevaron a cabo intensos esfuerzos de reproducción, pero fueron insuficientes y era demasiado tarde. En 1997, solo quedaba viva la hembra Celia pero, al cabo de tres años, murió aplastada por un árbol en el Parque Nacional de Ordesa (Aragón, España).


Hembra de bucardo (Centro de Visitantes del Parque nacional de Ordesa). / Wikimedia Commons / Jose Miguel Pintor Ortego / CC BY-SA 4.0


Segundo nacimiento y segunda extinción

Con ese deceso parecía que todo estaba perdido... pero no fue así. El veterinario Alberto Fernández-Arias capturó a Celia 10 meses antes de que falleciera y tomó muestras de células de su cuerpo, que fueron cultivadas en un laboratorio y congeladas.

En esa época "se pensaba que la clonación de mamíferos era imposible", pero la aparición de la oveja Dolly en 1996 "cambió muchas cosas", declaró Fernández-Arias. Entonces, un equipo hispanofrancés de científicos dirigido por José Folch comenzó a trabajar con esas células.
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Siguiendo el mismo proceso, esos especialistas inyectaron ADN de bucardo en óvulos de cabras comunes sin nucleo e implantaron embriones en 57 de esos animales. Sin embargo, solo siete quedaron preñadas.

En 2003, una de ellas logró llevar la gestación hasta el final: parió una cría y parecía que la humanidad había derrotado a la extinción, aunque fue durante un periodo muy breve.

"En cuanto cogí el animal en mis manos, supe que sufría una dificultad respiratoria. Teníamos preparados oxígeno y medicamentos especiales, pero no podía respirar de manera adecuada. Al cabo de siete o 10 minutos, se murió", relató Alberto Fernández-Arias.

La historia solo se conoció en 2009, cuando se publicó el estudio científico. Para entonces, el dinero se acabó y muchos de los investigadores abandonaron el proyecto, con lo cual parece que la cabra montés permanecerá extinta.

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