Los científicos del telescopio espacial James Webb (JWST) han elegido ya qué será lo primero que verán los «ojos» de este ambicioso observatorio cuando comience a contemplar el Universo en 2019.


Esto será lo primero que vea el telescopio espacial James Webb:
El planeta Júpiter, moléculas orgánicas en nubes de formación estelar y «galaxias bebé», entre los objetivos avanzados del sucesor del Hubble en 2019

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Los científicos del telescopio espacial James Webb (JWST) han elegido ya qué será lo primero que verán los «ojos» de este ambicioso observatorio cuando comience a contemplar el Universo en 2019. Entre sus objetivos inmediatos se encuentran el planeta Júpiter y sus lunas, moléculas orgánicas en nubes de formación estelar y lejanas «galaxias bebé».

Esos objetivos forman parte de trece programas de «publicación temprana» elegidos tras un competitivo proceso de selección entre más de cien propuestas. Dispondrán de casi 500 horas de tiempo de observación y el uso de los cuatro avanzados instrumentos científicos del telescopio. Los datos se publicarán de inmediato, lo que demostrará todo el potencial de la gigantesca sonda y permitirá a los astrónomos planificar mejor las observaciones de seguimiento.

El James Webb es fruto de la colaboración entre la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Canadiense (CSA). Además de aportar el cohete Ariane que lanzará el observatorio en 2019, Europa también contribuye en dos de los cuatro instrumentos científicos. Además, cuatro de los primeros grupos de observaciones anunciados este martes están dirigidos por científicos de países miembros de la ESA.

«Estos programas no solo proporcionarán ciencia de gran nivel, también constituirán un recurso único para demostrar las capacidades investigadoras de este extraordinario observatorio a la comunidad científica mundial», comenta Ken Sembach, director del Instituto de Ciencia sobre Telescopios Espaciales (STScI) de Baltimore (EE.UU.).

«Webb revolucionará nuestra comprensión del Universo y los resultados procedentes de estas primeras observaciones marcarán el comienzo de una nueva y apasionante aventura en la astronomía», asegura Álvaro Giménez, director de Ciencia de la ESA.

Mejor que el Hubble

Durante su misión, de un mínimo de cinco años, Webb superará las capacidades de su precursor, el telescopio espacial Hubble. Entre sus objetivos están la detección de las primeras galaxias en el Universo y el seguimiento de su evolución en el tiempo cósmico, incluyendo el examen de los agujeros negros supermasivos que se encuentran en su centro. Partirá de las observaciones realizadas por el Hubble, examinando galaxias cuya luz se ha extendido hasta longitudes de onda de infrarrojos por la expansión del espacio —más allá de lo que el Hubble puede ver—, y proporcionará a los astrónomos una nueva mirada a estos tesoros galácticos.

Webb, que completamente desplegado tendrá el tamaño de una pista de tenis, también será testigo del nacimiento de nuevas estrellas y sus sistemas planetarios, y estudiará planetas de nuestro Sistema Solar y alrededor de otras estrellas para entender mejor el origen de la vida en la Tierra. Además, será capaz de analizar la composición de las atmósferas de los exoplanetas, lo que dará cuenta de su potencial habitabilidad. Los astrónomos empezarán observando mundos gaseosos del tamaño de Júpiter, lo que sentará las bases para estudiar después supertierras de menor tamaño.

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