Corea del Norte prueba ojivas cargadas con ántrax para sus misiles balísticos dice Japón.

En línea con lo que cree EE.UU., Corea del Norte habría tenido éxito en sus presuntos experimentos destinados al desarrollo de bioarmas de destrucción masiva.

El líder norcoreano Kim Jong-un inspecciona el misil balístico intercontinental Hwasong-15, en una fotografía revelada el 30 de noviembre de 2017.
KCNA / Reuters
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Corea del Norte pretende desarrollar ojivas cargadas con ántrax destinadas a ser portadas en misiles balísticos intercontinentales, y está llevando a cabo las pruebas biológicas que permitirán la fabricación de esas armas. Sobre esto informa el diario japonés Asahi citando a un agente de Inteligencia surcoreano sin identificar.

Se trata de ensayos de calor y presión realizados sobre prototipos de armas para determinar si los gérmenes causantes del ántrax (carbunco) pueden sobrevivir a 7.000 °C, la temperatura a la que se exponen los misiles balísticos intercontinentales al momento de reingresar a la atmósfera terrestre. De acuerdo a la fuente de Seúl, Pionyang ha tenido éxito en tales pruebas.



Varios reportes de Inteligencia de Washington y Seúl habían señalado en el pasado que Corea del Norte también lleva a cabo experimentos con microbios causantes de cólera, peste y viruela. Se presume que esta es la razón por la cual las tropas estadounidenses en Corea del Sur han sido vacunadas contra la viruela y el ántrax desde 2004.

Según la fuente, la razón detrás del desarrollo de misiles balísticos intercontinentales cargados con estos patógenos obedece a que la versión nuclear de esos proyectiles todavía no cuenta con la capacidad de alcanzar la totalidad del territorio continental de EE.UU., al contrario que lo que afirman desde Pionyang.

Por su parte, Corea del Norte había acusado a Washington de llevar a cabo planes de guerra biológica y querer perpetrar un genocidio en suelo norcoreano, luego de que la nación norteamericana enviara muestras de ántrax vivo en 2015 a una de sus bases militares en Corea del Sur.
La tensión en la península coreana se avivó nuevamente a finales de noviembre, cuando Piongyang, tras dos meses y medio de relativa tranquilidad, realizó la prueba de su misil balístico intercontinental Hwasong-15.
Tras esta prueba, Corea del Norte anunció que el proyectil podía transportar una ojiva nuclear y era capaz de alcanzar cualquier parte del territorio estadounidense.
Japón expresó su creencia de que el Hwasong-15 también es capaz de portar armas biológicas y químicas.

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