Durante los últimos doce meses no faltaron anuncios sobre los acontecimientos de la ciencia que prometen cambiar el destino de la humanidad en los próximos años

Hitos en la ruta del conocimiento



Los avances

Perturbaciones lejanas

La legendaria predicción de Albert Einstein sobre la existencia de las ondas gravitacionales dejó de ser una inferencia en 2015, cuando fue posible, gracias a la puesta en marcha del observatorio conocido como LIGO, captar estas perturbaciones del espacio-tiempo que el científico anticipó como parte de la Teoría General de la Relatividad. En 2017, la revista Science le otorgó el título de descubrimiento del año a una nueva detección del fenómeno, desencadenado en esta ocasión por la colisión de dos estrellas de neutrones en la galaxia NGC4993, situada a 130 millones de años luz de la Tierra.

Gente que llegó antes

El ser humano habría caminado por la Tierra más de 100.000 años antes de lo que se pensaba. Al menos esa fue la conclusión que un grupo de científicos obtuvo del análisis de una serie de fósiles hallados en el yacimiento arqueológico de Jebel Irhoud, en Marruecos, cuya edad se dató en 300.000 años. Hasta ese momento, los restos de Homo sapiens más antiguos que se conocían eran originarios de Etiopía y rondaban los 200.000 años. La controversia sobre el tema, sin embargo, está servida, pues no hay consenso sobre si los restos pueden considerarse de la misma especie de los humanos modernos.

Tijeras en el ADN humano

Desde hace algunos años el mecanismo para editar los genes conocido como CRISPR/Cas9 ha estado dando de qué hablar. Las tijeras moleculares han probado que son capaces de realizar cambios muy precisos en el ADN, pero hasta el año pasado la edición genética había estado limitada sobre todo a pruebas en animales. Sin embargo, en marzo de 2017, un grupo del Centro de Investigación de Proteoma de Beijing, liderado por Lichun Tang, informó que había usado la técnica para corregir mutaciones en embriones viables, es decir, con el potencial de crecer y desarrollarse. El avance fue escogido por Sciencecomo el segundo más importante del año y deja en evidencia que la posibilidad de crear bebés de diseño está cerca.

Los protagonistas

El mago de las bases genéticas

La revista Nature decidió este año darle un rostro a los hechos científicos más destacados. Entre los protagonistas de la ciencia de 2017 figura el bioquímico David Liu, artífice de una de las herramientas más sorprendentes con las que cuenta la edición genética. La innovación conseguida por este científico de la Universidad de Harvard consiste en una técnica para editar las bases químicas que componen la doble hélice del ADN, es decir, adenina, guanina, citosina y timina, que podrían reordenarse cuando presentan errores, lo que abre posibilidades para la corrección de enfermedades congénitas.

Guerrera victoriosa

Pocas veces las personas en las que se realizan las pruebas clínicas tienen la oportunidad de mostrarse como los verdaderos abanderados de las innovaciones médicas. Una excepción es Emily Whitehead, una niña de 6 años de edad que logró salir victoriosa de la batalla contra la leucemia linfoblástica aguda luego de que sus padres insitieran en que se probara en ella una inmunoterapia experimental con linfocitos T, conocida como CART, que se basa en la modificación de las células de defensa del organismo del paciente para convertirlas en asesinas entrenadas para atacar el cáncer.

Explorador cuántico

El “padre de la cuántica”, como llaman en China al físico Pan Jiawei, fue otro de los seleccionados por la revista Nature para contar la historia de la ciencia de 2017. Los logros del equipo que dirige el científico en la Universidad de Ciencia y Tecnología de China en Hefei, explican a qué se debe el apodo: batieron el récord de teletransportación cuántica, al lograr transmitir el estado de un fotón en la Tierra a otro en un satélite en órbita, a una distancia de 1.400 kilómetros. La promesa del grupo es dar pasos firmes para la creación de una Internet cuántica, que llevarían la transmisión y procesamiento de información a velocidades inimaginables.

Los desafíos

La era de la posverdad impulsó el activismo

2017 fue el año de la toma de conciencia de la comunidad científica sobre los peligros de la posverdad. Ya no se trataba solamente de rechazar un discurso que niega los avances científicos, sino intentar detener la creciente influencia que esta tendencia tiene sobre la población, con peligrosas consecuencias como el auge del movimiento antivacunas. La llegada al poder de Donald Trump, militante de la defensa de los “hechos alternativos”, impulsó a cientos de miles de investigadores estadounidenses y luego de todo el planeta a organizar la Marcha por la Ciencia, que se realizó el 22 de abril, Día de la Tierra. Más de 500 ciudades se sumaron a la movilización que también buscó crear conciencia sobre la importancia de invertir en generación de conocimientos.
MARIELBA NÚÑEZ

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