La práctica de ejercicio debe hacerse antes de los 60 años, cuando el corazón aparentemente todavía posee plasticidad y capacidad de remodelación, señala el estudio en «Circulation».

El ejercicio puede revertir el daño cardíaco en las personas sedentarias y el causado por el envejecimiento

El ejercicio siempre es saludable


Sí, el ejercicio puede revertir el daño en los corazones de las personas sedentarias y el causado por el envejecimiento. Y si es suficiente y si se inició a tiempo podría ayudar a prevenir el riesgo de una futura insuficiencia cardíaca. Así lo asegura un estudio de la Universidad UT Southwestern de Texas (EE.U.) y publicado en «Circulation». Ahora bien, para que el ejercicio logre el mayor beneficio éste debe comenzar hacia la mediana edad (antes de los 65), cuando el corazón aparentemente todavía posee plasticidad y capacidad de remodelación. Y el ejercicio debe realizarse de cuatro a cinco veces por semana: dos o tres veces por semana no era suficiente.

Entonces, ¿qué tipo de ejercicio hay que hacer? Según explica el autor principal, Benjamin Levine, se trata de seguir un régimen que incluya ejercicios de cuatro a cinco veces por semana, generalmente en sesiones de 30 minutos, más calentamiento y estiramiento. Más concretamente, Levine, que considera «todas las personas deberían hacer esto como parte de su higiene personal, como cepillarse los dientes o darse una ducha», afirma que una de las sesiones semanales debe incluir un entrenamiento de alta intensidad de 30 minutos, como sesiones de intervalo aeróbico en las que la frecuencia cardíaca supere el 95% de la frecuencia máxima durante 4 minutos, con 3 minutos de recuperación, repetida cuatro veces (una llamada '4 x 4'). Además, se deben realizar una o dos sesiones cada semana a una intensidad moderada, lo que significa que el participante podría sudar, tener un poco de aliento, pero poder mantener una conversación, la «prueba de conversación». En el estudio, las sesiones de ejercicio se prescribieron individualmente en base a las pruebas de ejercicio y la monitorización de la frecuencia cardíaca. Y, por último, se incluyeron una o dos sesiones semanales de entrenamiento de fuerza con pesas o máquinas de ejercicio en un día separado o después de una sesión de resistencia.

Todas las personas deberían hacer esto como parte de su higiene personal, como cepillarse los dientes o darse una ducha

Los participantes acumularon esos niveles, comenzando con tres sesiones de ejercicio moderadas de 30 minutos durante los primeros 3 meses y alcanzaron su punto máximo a los 10 meses cuando se agregaron dos intervalos aeróbicos de alta intensidad.

Los más de 50 participantes en el estudio se dividieron en dos grupos, uno de los cuales recibió dos años de entrenamiento de ejercicio supervisado y el otro grupo, un grupo de control, que participó en entrenamiento de yoga y equilibrio.

Al final del estudio de dos años, los que se ejercitaron mostraron una mejora del 18% en su consumo máximo de oxígeno durante el ejercicio y una mejora de más del 25% en el cumplimiento o la elasticidad del músculo ventricular izquierdo del corazón.
Rigidez

El envejecimiento sedentario puede llevar a una rigidez del músculo en el ventrículo izquierdo del corazón, la cámara que bombea sangre rica en oxígeno hacia el cuerpo, explicó. «Cuando el músculo se endurece, se produce una gran presión y la cámara del corazón no se rellena con sangre de lamejor forma. En su forma más grave, la sangre puede regresar a los pulmones. Es allí donde se desarrolla la insuficiencia cardíaca», afirma Levine.

Investigaciones previas de este equipo de cardiólogos ya habían mostrado que la rigidez ventricular izquierda a menudo aparece en la mediana edad en personas que no hacen ejercicio y, por tanto, no 'están en forma', lo que produce un deterioro en su función cardiaca. .

Cuando el músculo se endurece, se produce una gran presión y la cámara del corazón no se rellena con sangre de la mejor forma. En su forma más grave, la sangre puede regresar a los pulmones

En el estudio actual, los investigadores querían saber si el ejercicio puede restaurar la elasticidad del corazón en individuos previamente sedentarios, especialmente si se inició a finales de la mediana edad. Estudios previos del programa de investigación del Dr. Levine han demostrado mejoras sustanciales en el cumplimiento cardíaco en individuos jóvenes después de un año de entrenamiento, pero sorprendentemente pocos cambios si el entrenamiento comenzó después de los 65 años.

Para comenzar el estudio, los investigadores reclutaron a 53 participantes, de 45 a 64 años. Muchos provenían del Dallas Heart Study, que incluye a 6.000 residentes de Dallas y es el único estudio cardíaco de un solo centro de su tamaño y composición multiétnica. El Dallas Heart Study está diseñado para mejorar el diagnóstico, la prevención y el tratamiento de las enfermedades del corazón.

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