El hombre llamado a batir a Amazon


Jack Ma, presidente de Alibaba Group Holding

A pesar de la buena marcha de la compañía de Jeff Bezos, Alibaba amenaza con erigirse como el rey del comercio electrónico en los próximos año.

Esta semana Amazon ha dado a conocer sus resultados fiscales de 2017. Obtuvo unbeneficio de 3.000 millones de dólares, un 20% más que el año anterior. En estas ganancias tiene gran parte de culpa la reforma fiscal impulsada en EE.UU., que reportaron un ingreso de 749 millones durante el último trimestre. La buena marcha de la compañía liderada por Jeff Bezos acapara las miradas del mundo del comercio electrónico en América y en Europa, pero su reinado en el «ecommerce» está en peligro. El mercado asiático acecha y, como dato, muchos analistas creen que en 2018 China superará a EE.UU. en ventas en el sector «retail», que cada vez está focalizando más su futuro en el canal online.

Quien lidera este «sorpasso» es el grupo Alibaba, el «Amazon chino». Este conglomerado aglutina varias empresas importantes en Asia, como Alipay, Taobao y Aliexpress (como opera en España). Esta semana ha presentado sus resultados de los primeros nueve meses de su año fiscal, periodo en el que ha logrado un beneficio neto de 8.950 millones de dólares, un 70,8% más. En ganancias, el grupo chino supera con creces a Amazon, pero en valor de la Bolsa, todavía hay una diferencia a favor de la norteamericana. Aunque poco a poco disminuyen las distancias. Amazon cuenta con un capital bursátil de 707.000 millones de dólares, mientras que Alibaba, 483.000 millones de dólares.

El conglomerado oriental salió a la Bolsa de Nueva York en 2014, protagonizando uno de los mejores inicios en el mercado bursátil con una oferta inicial de 150.000 millones de dólares. Hoy, su valor se ha disparado e incluso ha llegado a superar a Berskhire Hathaway, el conglomerado inversor del financiero Warren Buffett.

El origen de Jack Ma

Detrás de esta historia de éxito está Jack Ma (15 de octubre de 1964), su fundador. Nacido en la ciudad de Hangzhou, su infancia transcurrió en una época en donde China cada vez estaba más aislada del mundo occidental. Proveniente de una familia humilde, trataba de ganar dinero para costearse los estudios ofreciendo visitas guiadas a los turistas que llegaban a su ciudad. No llegó a ser un estudiante brillante, aunque tal y como ha reconocido en Davos durante la edición de este año del Foro Económico Mundial, «no es necesario un coeficiente intelectual alto para triunfar».

Su primera experiencia con internet en la década de los noventa lo cautivó y por ello centró su futuro en crear compañías ubicadas en este canal. Sus dos primeras aventuras empresariales fracasaron, y no fue hasta 1999 cuando nació Alibaba junto a 17 inversores. A partir de ese momento, la compañía empezó a crecer y a conseguir el respaldo de otras empresas como Softbank y Yahoo, lo que convirtió a Ma en uno de los hombres más ricos de China. Actualmente, según la revista Forbes, su capital personal asciende hasta más de 40.000 millones de dólares.

A pesar de su fortuna no se le conoce que realice grandes gastos y su reputación en el panorama internacional es muy elevada. En Davos estuvo muy solicitado por los mayores líderes mundiales, interesados en acuerdos con su conglomerado. Allí, Ma sostuvo que el futuro de los mercados está en la globalización, y que esta debería ser inclusiva, teniendo todos los actores participantes las mismas oportunidades. Su discurso va acorde a su estrategia comercial porque, si bien es verdad que Alibaba tiene una cifra de negocio muy positiva, sus ventas más allá de China son bajas. De hecho, gran parte de sus beneficios de este último trimestre vienen impulsados por las ventas en el catalogado como«Día de los Solteros» en China, donde en tan sólo 24 horas consiguieron 25.386 millones de dólares en ventas.

Ahora, Ma pretende establecer lazos con otros países y ofrecer su plataforma de compraventa online a empresas extranjeras para que estas accedan en el mercado asiático. Sus intentos de momento con EE.UU. han fracasado porque Donald Trump, apesar de que acogió la idea con buen agrado en un principio, ya que se crearían un millón de puestos de trabajos en el país americano, no está permitiendo queAlibaba haga acuerdos en su país. De momento Amazon puede respirar tranquilo en EE.UU.

España sí ha mostrado su interés en cooperar con el gigante chino. El Rey Felipe VI mantuvo en Davos un reunión con Ma y durante esta semana 40 empresas líderes del mercado español estuvieron reunidas con representantes de Alibaba. Un mercado asiático que podría ser una buena oportunidad de crecimiento para nuestro país. De la mano de esta estrategia va unido el uso de la tecnología, sobre todo de la inteligencia artificial para facilitar las ventas a los usuarios. El conglomerado ha realizado una inversión de unos 15.000 millones de dólares en los próximos tres años para abrir una red de centros de investigación y desarrollo fuera de China.

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