La Bolsa de Tokio cayó debido a la preocupación por el impacto que podría tener el continuo aumento del rendimiento en los bonos del Tesoro de EEUU en los costes de endeudamiento corporativo y su atractivo como destino de inversión.






La Bolsa de Tokio cayó debido a la preocupación por el impacto que podría tener el continuo aumento del rendimiento en los bonos del Tesoro de EEUU en los costes de endeudamiento corporativo y su atractivo como destino de inversión.

El índice de referencia Nikkei cayó 211,58 puntos, un 0,9 %, hasta situarse en 23.274,53 enteros, mientras que el segundo indicador, el Topix, que agrupa a los valores de la primera sección, retrocedió 6,24 puntos, un 0,33 %, hasta las 1.864,20 unidades.

El parqué tokiota abrió la sesión con pérdidas y llegó a bajar puntualmente más de 350 puntos después de que el apetito de riesgo de los inversores se viera dañado por la subida en el rendimiento de los bonos estatales a diez años de Estados Unidos, que llegaron a situarse en niveles de hace cuatro años el jueves.

Este alza en el mercado de duda soberana estadounidense provocó que las acciones se convirtieran en un destino de inversión menos atractivo e incrementó la percepción de que los títulos estaban sobrevalorados, explicaron los analistas locales.

Algunos inversores decidieron darse a la venta de acciones en medio de la preocupación de que este aumento del rendimiento de los bonos del Tesoro de EEUU provoque además un aumento de los costes de endeudamiento que podría empeorar sus ganancias corporativas.

Los bancos, que se benefician de una tasa de interés alta, se mantuvieron débiles incluso después de que el Banco de Japón (BoJ) realizara una operación de compra de bonos para frenar el reciente incremento en los rendimientos de los bonos japoneses.

Además de por la banca, las pérdidas estuvieron lideradas por las casas de valores y el sector de la maquinaria.

Los tres principales bancos japoneses, Mitsubishi UFJ, Sumitomo Mitsui y Mizuho cayeron, un 1,4 %, 1,2 % y 1 %, respectivamente.

El fabricante de componentes electrónicos Kyocera retrocedió un importante 6,6 % tras rebajar su previsión de beneficios para el ejercicio fiscal nipón de 2017, que finalizará el 31 de marzo.

Otros proveedores de componentes japoneses para el gigante Apple cosecharon ganancias después de que la firma estadounidense registrara ventas récord en el trimestre de octubre a diciembre. Entre ellos estuvieron Murata Manufacturing y Alps Electric, que escalaron un 0,6 % en ambos casos.

En la primera sección, 1.186 valores retrocedieron frente a 808 que avanzaron, mientras que 70 terminaron el día sin cambios.

El volumen de negocio ascendió a 3,214 billones de yenes (23.447 millones de euros), frente a los 3,513 billones de yenes (25.619 millones de euros) de la víspera.

La Bolsa de Tokio cerró con pérdidas una semana negra, que sólo vio interrumpida el jueves gracias a la caza de gangas, por el temor que está suscitando el alza en el rendimiento de los bonos soberanos de Estados Unidos y su potencial impacto negativo en las empresas.

La inquietud que está generando el alza del interés de los bonos de deuda a diez años del Tesoro de EEUU, que está despertando temor a un aumento de la inflación durante este año, fue junto a la fortaleza que dota al yen la depreciación del dólar, el principal factor que movió esta semana a los inversores en Tokio.

Esta fortaleza del yen es una tendencia nefasta para los grandes exportadores del país asiático, que ven reducida la competitividad de sus productos en el exterior y sus beneficios al retornarlos.

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