Los indicios científicos de que tu pareja es infiel

La infidelidad es una de las causas más seguras de una ruptura

Investigadores siguen a más de 200 matrimonios durante más de tres años y desvelan los predictores de las relaciones fallidas. Valorar a otra persona atractiva o mirarla unos milisegundos de más, entre los sutiles indicadores de fracaso.

Sí, es San Valentín, el momento de creer en el amor, no de ser cenizos. Y quizás no siempre sea mejor prevenir que lamentar (¿por qué no vivir el momento?), pero nunca está de más conocerse a uno mismo y a la persona que consideramos nuestra media naranja para saber si nuestra relación va a ser estable a largo plazo. Así que este 14 de febrero, los escépticos, suspicaces, los alérgicos a los corazoncitos rojos o aquellos que quieran una buena excusa para no tener que pasarse a última hora por unos grandes almacenes pueden encontrar en este estudio su dosis necesaria de realidad.

Investigadores de la Universidad Estatal de Florida acaban de publicar un informe en la revista Journal of Personality and Social Psychology en el que identifican una serie de predictores claros de infidelidad, una de las formas más seguras de causar una ruptura.

El equipo siguió a 233 parejas de recién casados durante 3 años y medio y documentó detalles íntimos sobre sus relaciones, incluida la satisfacción conyugal, el compromiso a largo plazo, si se habían sido infieles y si todavía estaban juntos.

Los investigadores comprobaron dos procesos psicológicos que todas las parejas comparten en diversos grados, llamados desvinculación intencional y minusvaloración de posibles candidatos románticos. En palabras sencillas, la desconexión es la capacidad de desviar la atención de una persona atractiva que podría considerarse una opción amorosa, mientras que la minusvaloración es una tendencia a degradar mentalmente el atractivo de un posible amante, incluso si es especialmente apuesto.
No mires tanto

El equipo mostró a los recién casados fotografías de hombres y mujeres muy atractivos, así como de otros de aspecto promedio. Los investigadores descubrieron que los participantes que rápidamente desvincularon su atención de la imagen de una persona atractiva tenían menos probabilidades de ser infieles. Las personas que desviaron la mirada unos pocos cientos de milisegundos más rápido que el promedio tenían casi un 50% menos probabilidades de tener relaciones sexuales fuera del matrimonio. Por el contrario, a los que les llevó un tiempo significativamente mayor apartar la mirada de las alternativas románticas, tenían un mayor riesgo de infidelidad, y sus matrimonios, más probabilidades de fracasar.

La tendencia a rebajar el atractivo de posibles parejas románticas también redujo el riesgo de infidelidad y aumentó la probabilidad de mantener la relación. Las personas fieles evaluaron las alternativas románticas mucho más negativamente.

Ambas reacciones -desconexión y minusvaloración- redujeron al mínimo el riesgo de infidelidad y, en consecuencia, fueron predictores de relaciones con una mayor probabilidad de éxito.

Según Jim McNulty, autor principal de la investigación, estas reacciones son automáticas. «Las personas no necesariamente están al tanto de lo que están haciendo o por qué lo están haciendo», afirma. «Estos procesos son en gran parte espontáneos y sin esfuerzo, y pueden estar modelados por la biología o las experiencias de la primera infancia».

Pero si los resultados son malos no todo está perdido. El equipo cree que estos hallazgos podrían ayudar a las personas a mantenerse comprometidas con sus parejas. Si bien los procesos pueden estar arraigados hasta cierto punto, cada cual puede ser capaz de aumentar su capacidad psicológica para emplear la desconexión o la minusvaloración cuando se siente tentado, aseguran.
Las atractivas, más fieles

El estudio también identificó algunos de los predictores más fuertes de la infidelidad, como la edad, la satisfacción conyugal, la satisfacción sexual, el atractivo y la historia de las relaciones a corto plazo. Los investigadores encontraron que las personas más jóvenes y los que estaban menos satisfechos con sus relaciones eran más propensos a ser infieles.

Sorprendentemente, las personas satisfechas con el sexo en su relación eran más propensas a participar en la infidelidad, tal vez porque se sentían más positivas sobre el sexo en general y lo buscarían independientemente de lo bien que marchara su relación principal.

En cuanto al atractivo físico, resultó que se asoció negativamente con la infidelidad en las mujeres, pero no en los hombres, lo que significa que las mujeres menos atractivas tenían más probabilidades de tener una aventura amorosa. Y ellos son más propensos que ellas a ser infieles cuando sus parejas son menos atractivas.

Además, los hombres que dijeron tener más parejas sexuales a corto plazo antes del matrimonio tenían más probabilidades de tener una aventura, mientras que a las mujeres les sucedía lo contrario.

Los investigadores dicen que estos hallazgos son más importantes que nunca debido a la alta tasa de divorcios, que en Estados Unidos oscila entre el 40% y el 50%, y la existencia de las redes sociales, que hace que sea más fácil conectarse con los demás. Para los autores, existe una necesidad imperiosa de desarrollar nuevas formas que ayuden a las personas a mantener relaciones a largo plazo. «Con el advenimiento de las redes sociales, y por lo tanto la mayor disponibilidad y el acceso a parejas alternativas, comprender cómo las personas evitan la tentación puede ser más relevante que nunca para comprender las relaciones», aseguran.

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