El chavismo no pudo boicotear a Felipe Gonzáles

El chavismo fracasa en su intento de reventar el viaje de González a Venezuela

 La manifestación convocada por el chavismo para protestar por la visita de Felipe González a Caracas fue un clamoroso fracaso. Altos representantes del régimen habían llamado a la población venezolana a que se concentrara en los puntos más emblemáticos de cada capital para mostrar su repudio por la visita del expresidente del Gobierno español, quien este domingo llegó a Caracas para ayudar en la defensa de los presos políticos venezolanos,Leopoldo López y Antonio Ledezma.

Pero el chavismo ni siquiera consiguió movilizar a los suyos. En Caracas apenas se manifestaron unas cincuenta personas. Tan solo en las redes sociales se organizó el habitual revuelo y polémica entre simpatizantes y detractores. El chavismo había pedido un «tuitazo» para repudiar la visita de González. Pero en la red social fueron tantos los que se pronunciaron a favor como los que lo hicieron en contra. El expresidente del Gobierno, en todo caso, no le dio ninguna importancia a las manifestaciones hostiles que le rindieron este domingo.

El chavismo le había declarado «persona non grata»González llegó desde Bogotá al aeropuerto de Caracas sin problemas. Pese a que había sido declarado «persona non grata», pudo traspasar los controles de fronteras «como cualquier ciudadano», según declaró este al pisar tierra venezolana. Fue recibido con aplausos por la madre de Leopoldo López,María Antonieta Mendoza, y la esposa de Ledezma, Mitzy Capriles. «No me dijeron nada, todo ha salido bien», manifestó el expresidente.

A continuación, González se reunió con los familiares y abogados de López y Ledezma. Tanto su agenda como la duración de la visita a Venezuela se mantienen abiertas y a expensas de cómo reaccione el chavismo. Su intención es asesorar a los abogados de los presos encarcelados y asistir al juicio contra Leopoldo López que, en principio, tendría que reanudarse esta semana.
Encuentro logrado con Ledezma

«Finalmente con autorización hicimos el encuentro, muy grato, muy cordial, y hablamos de las preocupaciones que tienen todos, y lo fundamental, creo que es lo más destacable, es que (...) creemos que en Venezuela falta diálogo para resolver los problemas», dijo Felipe González en unas breves declaraciones a periodistas a su salida de la reunión.

González entró en la residencia de Antonio Ledezma, fuertemente custodiada por funcionarios de los Servicios de Inteligencia Bolivarianos (Sebin) y la Policía Nacional Bolivarina (PNB), después de que en un primer intento no logrará entrar, según constató Efe.

El expresidente del Gobierno ya se había retirado de la zona donde vive Ledezma al no recibir la autorización de las autoridades para su visita, pero fue llamado poco después y entró en la residencia sin inconvenientes.
Trabas de los chavistas

Nadie duda de que el Gobierno venezolano pondrá todas las trabas posibles a su visita. Pero la campaña de repudio convocada este domingo contra González por el chavismo resultó ser «mucho ruido y pocas nueces». Las pancartas con el eslogan «Felipe fuera de aquí», que habían prometido que se alzarían en los lugares más emblemáticos de Venezuela, no se vieron ni en el aeropuerto ni en la caraqueña plaza Bolívar.

En Caracas apenas unos 50 activistas se manifestaron contra de González. Nada que ver con el repudio nacional que esperaba el chavismo. Al acto ni siquiera se presentó Jorge Rodríguez, alcalde del municipio Libertador de Caracas, que fue quien convocó la protesta. En tan deslucido acto de repudio, el chavista Isaac Rincón, miembro de la Coordinadora Simón Bolívar del «23 de Enero», declaró a ABC que había acudido a la protesta porque «Felipe Gonzálezrepresenta el imperialismo de España y el capitalismo que nosotros rechazamos». Cuando le preguntamos si conocía la trayectoria de González, a quien calificó de «asesino», respondió:«Sí que lo conozco por lo que nos han contado los vascos etarras y los catalanes».
Poca sutileza

Otro chavista que se sumó a la campaña de repudio fue Francisco Quevedo, candidato del Partido Socialista Unido de Venezuela a las elecciones parlamentarias. Este aseguró que Felipe González viene «a defender a las empresas transnacionales y a tomar el poder político. Es un gusano porque defiende los intereses de Leopoldo López y Antonio Ledezma. Vamos a recoger las firmas para expulsarlo de aquí». La sutileza no imperaba en las manifestaciones anti-González.

El expresidente tiene la intención de volver a reunirse con Omar Estacio, abogado de Antonio Ledezma y con el equipo de defensa de López. También desea visitar a su amigo Teodoro Petkoff, director de la publicación crítica «Tal Cual», represaliado por el Gobierno.

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