El rutenio-106 detectado en la atmósfera a fines de septiembre pasado en Rusia y otros países europeos pudo haber sido producto de la desintegración de un satélite que contenía ese isótopo radiactivo, señala un informe difundido hoy por las autoridades rusas.


Rusia achaca a la desintegración de un satélite la nube radiactiva de rutenio-106 que cubrió Europa
Mapa del Instituto de Protección Radiológica y Seguridad Nuclear sobre la detección de rutenio-106
En la planta de reprocesamiento de combustible nuclear situada en el sur de los Urales no se produjo ningún incidente.
El rutenio-106 detectado en la atmósfera a fines de septiembre pasado en Rusia y otros países europeos pudo haber sido producto de la desintegración de un satélite que contenía ese isótopo radiactivo, señala un informe difundido hoy por las autoridades rusas.

La presencia del isótopo «pudo haberse debido, entre otras causas, a la desintegración en la atmósfera de un satélite artificial (o de su fragmento) a bordo del cual había fuente de rutenio-106», indicó la comisión interdisciplinaria que investigó el hecho.

En sus conclusiones, los investigadores destacaron que los resultados de las inspecciones permiten afirmar que la fuente de la emisión del isótopo radiactivo no podía hallarse en el territorio comprendido entre los montes Urales y Europa Oriental.

«El cuadro que se observó podría indicar la existencia de una fuente de emisión ajena a esos territorios», añade informe.

Según la comisión, en la planta de reprocesamiento de combustible nuclear usado «Mayak» de Rosatom, la agencia nuclear rusa, situada en el sur de los Urales, no se produjo ningún incidente que pudiera explicar la presencia de rutenio-106 en la atmósfera.
Falta de información de Rumanía

El informe recoge la preocupación de los especialistas rusos por la falta de información procedente de Rumanía, donde la presencia de rutenio-106 en la atmósfera fue varias veces superior a la registrada en Rusia y otros países.

El pasado 21 de noviembre la agencia de meteorología rusa Rosguidromet reconoció que los sistemas de observación de radiación del país detectaron una concentración inusualmente alta en la atmósfera de rutenio-106 en varias regiones de Rusia.

«El hecho ha ocurrido, pero la concentración de lo que se emitió fue cientos o miles de veces inferior a los límites aceptables. Es decir, no hay ningún peligro», dijo en esa ocasión Maxim Yakovenko, director de Rosguidromet.

Señaló que a finales de septiembre, los sistemas automáticos de observación de Rusia detectaron el aumento de la concentración de rutenio-106 no solo en Rusia, sino también en los países vecinos Polonia, Rumanía, Bulgaria y Ucrania.

La voz de alarma la dieron las autoridades de control nuclear francesas, que consideraron que el origen de los elevados niveles de radiación detectados en diversos países del continente a finales de septiembre y principios de octubre se situaba en Rusia, entre los ríos Volga y Ural.

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