Venezuela está en un ciclo hiperinflacionario histórico tanto para el país, como para otras naciones del mundo entero.


Venezuela podría cerrar el año con 2.500% de inflación

Una mujer usa un dispositivo de punto de venta (POS) en un mercado callejero de verduras en Caracas, Venezuela REUTERS / Marco Bello

Asdrúbal Oliveros, economista y director de la consultoría económica y financiera venezolana, Ecoanalítica, afirmó que Venezuela está en un ciclo hiperinflacionario histórico tanto para el país, como para otras naciones del mundo entero.

En una entrevista con el equipo de Prensa Unidad, el especialista explicó que, la hiperinflación es la fase más agresiva de la inflación. “Hay tres fases de inflación: lo ideal es tener una que sea estable, como lo tienen la mayoría de los países del mundo. En segunda fase, una inflación por encima de dos dígitos, por encima de 10%; sin embargo, una economía con esa tasa ya tiene problemas que no son graves, pero los tiene. Luego de esa fase, pasamos a una inflación superior, crónica, que la empezamos a ver desde que el presidente Nicolás Maduro está en el poder. Esa también la superamos y es por ello que estamos en hiperinflación”.

Asimismo, aseguró que Venezuela presenta la sintomatología de la enfermedad hiperinflacionaria desde finales del 2015. “Aquí ya vivimos el alza sin control de los precios: la gente pierde total confianza en la moneda de curso legal, la velocidad con la que se decretan incrementos de sueldos, el hecho de que a los venezolanos no les alcance el dinero para cubrir sus necesidades más básicas”.

En este sentido, señaló la dolarización de los bienes y servicios. “Muchísimas cotizaciones te las dan en otra moneda. Y por otro lado está la duración de los presupuestos, cuando los solicitas, te dicen que es válido por 24 horas. Todo esto significa que la economía está en un período bastante crítico en término de precios”.

En hiperinflación desde el 2015

Recalcó que en términos de inflación, Venezuela está en el momento más crítico, y que en el momento que la nación empezó a mostrar la sintomatología de hiperinflación a finales del 2015, los economistas alertaron que, si el gobierno nacional no tomaba los correctivos y no hacía un cambio de política, el país entraría en un ciclo hiperinflacionario.

El experto aseguró que el desencadenante de la hiperinflación se dio en el último semestre de este año, cuando desde agosto empezó a manifestarse un incremento acelerado de precios, que se reflejaba en la tasa de inflación mensual, y que no se ha detenido hasta este momento.

Asimismo, añadió que el 2017 puede concluir con una tasa de inflación en torno a 2500%. Sostuvo que la cifra es inédita para Venezuela y para el mundo, puesto que otros países no tienen tasas tan altas y que “prácticamente, sería cinco veces más que el porcentaje del año pasado”.

Explicó que cuando se tiene una tasa de inflación de más de 50% por mes y se mantiene por varios meses, ya se habla de hiperinflación. “En promedio, la tasa de inflación por mes es de alrededor 30%. Sin embargo, en septiembre, octubre y noviembre, la tasa ha escalado significativamente y ha superado el 40%; es tanto así que, según la medición que hacemos, en noviembre la inflación fue de 58%”, dijo Oliveros.

Causas y soluciones

El director de Ecoanalítica puntualizó que los factores que desencadenaron la grave hiperinflación, es la incrementación de dinero por parte del Banco Central de Venezuela (BCV), ante el problema fiscal que enfrenta el gobierno.

“Por otra parte, el esquema cambiario pernicioso que tiene Venezuela, donde hay un control de cambio, una tasa oficial y una tasa paralela que crece sin control, y que esta brecha no tiene ningún tipo de control por parte del Estado de reducirla. Otro factor, es la dependencia que tiene Venezuela de importaciones”, puntualizó el economista.

Oliveros también señaló que la incapacidad del sector productivo local de poder generar ofertas, dadas las estructuras de control de precio que existen en el país, alimenta el problema hiperinflacionario por la escasez y el desabastecimiento.

“Una de las causas, es la poca credibilidad que tiene la gente en el diseño de política económica, los venezolanos saben que lo que hace el gobierno no tiene ningún tipo de sentido. Esto deriva que los agentes económicos, especialmente los comerciantes, no tengan clara una política en términos de cómo anclar los precios”, expresó el director de Econanalítica.

En cuanto a las soluciones, argumentó que salir de la hiperinflación amerita un cambio radical del modelo económico y aseguró que con el actual es “imposible” resolver esta grave crisis.

“Es necesario dar un giro total dentro de la política económica. Se debe ir a un esquema de disciplina fiscal, así como restituir la autonomía del BCV, menguar el control cambiario, solicitar auxilio internacional en términos de organismos o el Fondo Monetario Internacional (FMI) que puedan proveer de liquidez para hacer frente a todos los problemas”, precisó Oliveros.

“A Venezuela le urge el diseño de un plan profundo de reconstrucción de la economía donde la prioridad sea resolver el problema hiperinflacionario. Con pañitos calientes no se va a lograr. La historia de los países que han pasado por hiperinflaciones demuestra que cuando no se hacen los giros de forma de raíz de las políticas que generaron la hiperinflación, la enfermedad no desaparece”, aseguró el experto en economía.

Le conviene al Gobierno

El economista indicó que “por ahora” el ciclo hiperinflacionario le conviene al gobierno puesto que “puede gastar sin control y dar los incentivos monetarios que desde hace un tiempo está dándole a la gente. Todo ello funciona como clientelismo político1”.

“Sin embargo, ya en cierto punto, el ritmo de crecimiento de los precios es tan acelerado, que la capacidad del Estado empieza a colapsar y les es difícil otorgar dinero o gastarlo. Creo que el gobierno está entrando en esa situación peligrosa”, aseveró Oliveros.

Indicó que la medida que ha tomado el régimen de no cambiar las políticas, está generando un “agresivo empobrecimiento de los venezolanos y generando mayor dependencia. Aunque a corto plazo esta situación pueda estar beneficiando a algunos, el clima de tensión social creciente y de muchísima inestabilidad en todos los sentidos, a la larga termina convirtiéndose en un problema”.

Pronósticos para el 2018

El director de la importante consultoría económica y financiera venezolana, Ecoanalítica, no vaticina buenos días para el primer trimestre del próximo año, puesto que asegura que “será complicado dado al proceso agresivo de contracción de importaciones y la liquidación de divisas al sector privado. Los primeros meses del 2018 estarán marcados por la escasez y el desabastecimiento con un crecimiento muy fuerte en los precios”.

Informó que esa situación afectará de forma significativa a la actividad comercial, puesto que muchos comerciantes puedan estar considerando paralizar sus ventas, debido a que no tienen capacidad de medir los costos de reposición, y por las complicaciones que tiene el gobierno por la dinámica de las sanciones por el default de la deuda externa.

“Todos esos factores antes mencionados hacen pensar que el primer trimestre va a ser bastante crítico porque además ya tienes una situación social bastante tensa: el problema del transporte, del gas, de la gasolina, del efectivo. Todo esto habla de un escenario bastante crítico en términos sociales para el próximo trimestre”, destacó el economista.

El primer país petrolero

Finalmente, Oliveros aseguró que esta es la primera vez en su historia que Venezuela enfrenta una hiperinflación, mientras que otros países de América Latina sí la habían sufrido. “No solo eso, es que además, somos el primer país petrolero que enfrenta una hiperinflación. Por muchos años, los economistas mantuvimos la tesis de que los países petroleros tenían algunas características que los hacía inmune de vivir un proceso hiperinflacionario. Una vez más, Venezuela se convirtió en la excepción”.

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