Crece el mercado de gatos y perros clonados. En Asia y Estados Unidos es posible tener a su animal de compañía de vuelta por US$100.000.


¿Clonaría a su mascota?



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Esta semana, un grupo de científicos en China anunció que había creado los primeros monos clonados. Usaron la misma técnica que con la famosa oveja Dolly, clonada hace 21 años. Durante el anuncio, los científicos reconocieron que hacer copias iguales de macacos era una tarea “particularmente difícil”. No así la clonación de otras especies animales. “Hemos logrado clonar más de 20 especies, entre ellas perros, gatos y cerdos”, le dijo a la AFP Muming Poo, director del Instituto de Neurociencia del CAS para la excelencia en Ciencias del Cerebro y la Tecnología de la Inteligencia y coautor del trabajo.

La revista Nature registraba el nacimiento del primer gato clonado en un laboratorio de Estados Unidos en diciembre de 2002. Se llamaba Cc. En 2005 llegó el turno para Snuupy, un cachorro de raza afgana duplicado en la Universidad de Seúl por el doctor Woo Suk Hwang, un polémico científico que engañó a la comunidad internacional con una falsa clonación de embriones humanos y extracción de células madre y que fue condenado a dos años de prisión.

Este médico, sin embargo, confesó que ha clonado a cientos de gatos y perros principalmente. En Corea del Sur, el laboratorio Sooam Biotech Research Foundation clona perros de forma comercial desde 2006. El primer clon que nació se llamó Lancelot Encore, una copia idéntica de un labrador que murió a los once años. Después de él, cerca de mil perros más han sido clonados. En la lista de clientes de la compañía, que cobra hasta US$100.000 por “traer a su mascota de nuevo”, hay príncipes, actores, cantantes y famosos millonarios. Incluso hay agencias que buscan copias de sus mejores ejemplares de salvamento. Es muy famosa la clonación de Trakr, un perro policía famoso por descubrir el último sobreviviente de las Torres Gemelas en Nueva York.

En su página web, Sooam Biotech dice que también clona ganado y cerdos para investigación médica, pero su fuerte son los clones de perros. En su páginas hay fotos de felices dueños de animales de Estados Unidos, principalmente, además de Dubái, México, China, Alemania, Rusia y Japón.

El negocio es tan próspero que ya existe ViaGen, en Texas, una compañía que originalmente clonaba ganado pero que clona mascotas desde 2015. Hace poco clonó a Nubia, un cachorro hembra jack russell terrier. Su precio es más bajo: US$50.000. “Hemos clonado a más de cien cachorros y gatitos”, dijo Lauren Aston, coordinadora de mercadotecnia de esta compañía. “Estamos teniendo cachorros y gatitos sanos y felices cada semana, porque se corre muy rápido la voz de que ofrecemos este servicio”.

Las empresas que ofrecen este servicio pululan. RNL Bio, en EE. UU., dice en sus anuncios que está capacitada para clonar hasta 300 perros por año. También quiere clonar camellos en Oriente Medio, dice. Bioarts Internacional, otra empresa con sede en California, es una de las más populares y con mayor número de peticiones.

El doctor Greg Kelly escribió en la revista American Veterinarian que la clonación de animales comenzó en 1970 con las copias de ratones, vacas, ovejas y pollos. Dolly, explica, llegó después de 276 intentos. “Una mascota clonada es un gemelo genético nacido en una fecha posterior. El procedimiento consiste en inyectar células preservadas del perro original en un huevo hueco de una perra; una descarga eléctrica les ayuda a fusionarse e implantar el embrión resultante en una madre sustituta que lleva al cachorro al nacimiento. Este embrión contiene el ADN completo del perro original”, explica.

El experto dice que el resultado final es una copia que refleja las características originales de la mascota, desde la apariencia hasta la disposición de la inteligencia. “La investigación ha demostrado que los animales clonados tienen los mismos rasgos de salud y expectativa de vida que otras mascotas. Aunque la tecnología de clonación de mascotas continúa avanzando, es importante recordar que tanto la naturaleza como la crianza juegan un papel clave”, agrega Kelly.

Pero hay debate, porque hay quienes creen que estos animales clonados son más débiles y vienen con más problemas de salud que los originales. Los que ofrecen el servicio lo niegan y muestran ejemplos de perros clonados que viven sanos por años. Advierten, sí, que si en la genética del animal original venía alguna enfermedad, el clon la desarrollará.

Para millones de personas en el mundo que hoy consideran a los animales de compañía como parte de su familia, el negocio está floreciendo. En las página web de Sooam Biotech Research Foundation explican: “Cuando su perro haya muerto, siga estos pasos para clonar a su mascota: envuelva el cuerpo en toallas húmedas y colóquelo en el refrigerador para conservarlo frío. Tenga en cuenta que tiene aproximadamente cinco días para extraer de forma segura las células vivas”.

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