Trump llega a su primer año de mandato con pocos logros y muchas polémicas como su rechazo hacia los mexicanos.

Trump, un año de gobierno e incertidumbres diplomáticas
El ruido de sus mensajes y declaraciones han caracterizado a Donald Trump durante el primer año, que cumple hoy, como presidente de Estados Unidos. FOTO REUTERS

No ha pasado un solo día, desde hace un año, en que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no sea noticia o por lo menos haga ruido desde su cuenta de Twitter o sus declaraciones en la Casa Blanca.

“Juro solemnemente que desempeñaré con fidelidad el cargo de presidente, utilizando al máximo mis capacidades para preservar, proteger y defender la Constitución”, fueron las primeras palabras que ofreció como presidente de esta nación hoy, hace un año, y aunque ha intentado cumplir con su promesa de hacer “grande América de nuevo”, ha pasado por más tropiezos que victorias.

Analistas consultados aseguran que, quizás, el gran acierto fue lograr la aprobación de una reforma fiscal, que da mayores beneficios a las grandes empresas que a los ciudadanos “pobres”.

“Desde el punto de vista de las personas naturales es claramente regresiva, y los beneficios son proporcionalmente mucho más grandes para los ricos que para los pobres. Es un documento de 300 páginas, habrá que ver cuántos micos entraron”, asegura el decano de la Facultad de Economía de la Universidad Externado, Mauricio Pérez.

El Senado le ha puesto trabas, como sucedió con el programa de Salud que dejó su antecesor, Barack Obama, conocido como “Obamacare”, que Trump buscó enterrar, pero su lucha se vio apagada por la oposición e, incluso, hasta por senadores de su ala política.

El magnate no ha dado su brazo a torcer y, según analistas, ha sido un “ser coherente con lo que prometió en su campaña, al intentar cumplir a sus votantes con las razones que les expuso para llegar a la Casa Blanca”, comenta Juan David Escobar, docente de la Universidad Eafit, quien resalta que lo que dijo durante el proceso electoral para llegar a la Presidencia lo ha predicado desde que asumió.

Felipe Sahagún, experto español en Relaciones Internacionales –citado por la Agencia EFE–, es un fuerte crítico de la gestión del mandatario, al asegurar que “el primer año de Trump en la Casa Blanca se resume en 2.000 tuits y una sola ley importante –haciendo referencia a la reforma fiscal–”.

Sahagún sostiene que Trump “ha roto muchos esquemas” y agrega que nunca se habían visto atacadas, por un presidente, “las principales instituciones del país”.
Relaciones con el mundo

La diplomacia no es una de sus virtudes y, en este caso, hay que recordar que se negó a darle la mano a la canciller alemana, Ángela Merkel, y empujó hacia un lado al primer ministro de Montenegro, Dusko Markovic, mientras los líderes de la OTAN, reunidos en Bruselas, se tomaban una foto. Aunque esto no pasa del plano anecdótico y mediático, sí generó ruido por su actitud.

El analista Escobar explica que este tipo de comportamientos, aunque para el mundo parecen extraños y en el contexto político son rechazados, “lo que hace Trump no es lo habitual de un presidente y menos de EE.UU., pero él no es político, ni busca comportarse como tal, pues esta no es su carrera”. Lo dice porque lo de Trump en la Presidencia parecía más un capricho que una convicción.

Aquí es necesario recordar que en el libro “Fuego y furia” –Fire and fury–, recientemente publicado por el periodista y analista político estadounidense Michael Wolff, en el que se asevera que Trump no “sabía que hacer cuando se conocieron los resultados” que lo ponían adelante de su oponente Hillary Clintonlo que, como se titula la publicación, provocó el malestar suyo, quien en repetidas ocasiones ha desvirtuado lo publicado. “Está lleno de falsedades”, tuiteó hace un par de semanas. De sus declaraciones no se escapan los medios de comunicación, a los que acusa de publicar fake news–noticias falsas– sobre su gestión.
¿Sí es coherente?

Aunque muchos pueden pensar lo contrario, es fiel a su estilo y no se ha doblegado ante las críticas. Sus impulsos contra los inmigrantes, “primero América”, y hasta el dichoso muro en la frontera con México son la bandera que presentó en su campaña y que siguen siendo temas de discusión en sus apariciones. Para no ir muy lejos, el pasado jueves tuiteó: “Necesitamos el muro para la seguridad de nuestro país, para ayudar a detener el flujo masivo de drogas desde México, ahora calificado como el país más peligroso del mundo”.

Hasan Türk, analista internacional, recuerda las múltiples polémicas provocadas por Trump desde que inició su mandato, pasando por México, las sanciones económicas a Venezuela, su relación con Rusia, el cambio de sede de la embajada de Tel Aviv a Jerusalén, desconocer el cambio climático, sugerir la salida del acuerdo nuclear con Irán e incluso, a principios de enero, realizar comentarios peyorativos Haití, El Salvador y los países africanos.

Aunque suene “salido de los cabales”, para Türk el presidente norteamericano ha sido coherente, porque sus apuestas son las que impulsó desde que era candidato y son algunos de los motivos por los que los votantes se inclinaron por su nombre, sobre todo quienes están en la clase media y baja.

“No se arrepiente de sus actos e insiste en su actitud, declaraciones y forma de ser. Su objetivo es cumplir a quienes lo eligieron, y por eso no le importa lo que pase por fuera de su país”, sostiene Türk.

Teniendo en cuenta esto, no se esperan grandes cambios en la actitud del presidente Trump, pues, según los expertos, mantendrá una misma línea, intentando cumplir lo prometido, pasando por encima de las relaciones internacionales porque para él: “primero América”.
 RICHARD AGUIRRE FERNÁNDEZ 

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