El discreto encanto del jengibre


Jengibre - Gtres

Hay ingredientes cuyas virtudes y beneficios se conocen desde hace siglos. Alimentos cuyo encanto no se ve menguado por el paso del tiempo y que a veces incluso protagonizan una nueva primavera. Es éste el caso del jengibre, la raíz de una planta exótica que, a pesar de su aspecto poco atractivo, ejerce desde siempre un papel destacado en las cocinas y las medicinas alternativas de medio mundo.

Hoy en Summum desvelamos los secretos y las claves para disfrutar al máximo de esta delicatessen natural.

El discreto encanto del jengibre
Galleta de jengibre -

El jengibre es el rizoma de una planta denominada Zingiber officinale. Supuestamente originario de India e Indochina, su nombre derivaría del sánscrito singabera, es decir, “cuernos o astas”, una clara alusión a su característica forma.

A pesar de su aspecto poco elegante, es prácticamente imposible resistirse a los encantos del jengibre por sus notas cítricas y frescas, su toque picante y su aroma, único y embriagador. El mismo aroma que desprenden todas las partes de la planta, conocida ya en los tiempos de la Grecia clásica. El historiador romano Plinio escribió sobre la exquisitez de esta especia – que se vendía muy cara– y en la Europa medieval se convirtió en una de las más importantes del mercado.
Jengibre y jengibre

Jenjibre en polvo -

El jengibre se cultiva principalmente en China, en cuya gastronomía ocupa sin duda un lugar privilegiado, y en la India. Eso sí, según su procedencia, el jengibre presenta notas aromáticas y gustativas muy diferentes.

El jengibre chino, por ejemplo, es más picante (aunque menos que el centroamericano). El de la India, uno de los mejores, y también el australiano, suelen tener un toque más cítrico. Del que se cultiva en África, un tipo de jengibre con un sabor más penetrante y generalmente más barato, el que tiene mejor fama es el de Kenia. ¿El más cotizado? El de Jamaica, considerado el más delicado y dulce.

Negro, blanco, fresco, seco
Jengibre - Gtres

Cuando hablamos de jengibre negro o gris nos referimos a los rizomas de la planta no pelados, hervidos en agua y pasados varias veces por agua fría hasta que se desecan completamente. El jengibre blanco se diferencia por haber sido privado de su piel y luego secado al sol o a máquina. Inútil decir que el blanco es de una calidad superior.

Contrariamente a lo que podríamos imaginarnos, el jengibre fresco –procedente sobre todo de estados Unidos y Hawái– es menos picante que el seco. Esto se debe a la transformación que sufren las moléculas de gingerol durante el proceso de secado, pues se convierten en shogaol, mucho más picante que el primero.

Como en el caso de muchas otras especias, siempre es mejor comprar la raíz fresca e ir rallándola a medida que nos haga falta en vez de recurrir al típico frasco de especia triturada. Eso sí, siempre hay que acordarse de quitarle la piel, que es muy indigesta.

Más sanos (y hasta más felices)

Infusión con jengibre -

El jengibre se ha ganado a pulso su apodo de superfood. Es rico en vitaminas A, C, B1, B2 y B6, además de potasio, calcio, manganeso, fósforo y hierro. Además, tiene un elevado poder antioxidante y antiinflamatorio y contiene aceites esenciales, como el gingerol, que presume de propiedades antisépticas y antiinflamatorias.

También tiene propiedades digestivas, nos ayuda a luchar contra los resfriados –lo cual es una buena noticia en esta época del año– y ayuda a reducir la sensación de náusea. Pero lo más importante es que es un estimulante de los receptores de la serotonina, la hormona de la felicidad.

En otras palabras, es bueno y nos pone de buen humor. Se puede tomar en infusiones, en zumos o para condimentar todo tipo de platos, de las carnes al pescado pasando por los postres.

Té, jengibre y limón

Té con jengibre y limón -

Si en Yemen el jengibre se añade al café, ¿por qué no deberíamos disfrutar de esta superespecia con un sorbo de té? Pocos matrimonios gastronómicos son tan bien avenidos como el del jengibre y el limón.

Acomunados por sus notas cítricas y frescas, estos dos ingredientes forman parte de un interesante tea blend de la casa inglesa Clipper. Como siempre orgánico y de comercio justo. Y en este caso también sin teína. 20 bolsitas de esta delicatessen pueden adquirirse en muchas tiendas especializadas por un precio que ronda los 4 euros.
Superzumo natural con jengibre

Zumos orgánicos - Purity Organic

Purity Organic es una marca estadounidense que comercializa zumos, tónicas de fruta, té y aguas de coco que presumen de ingredientes orgánicos y prácticas respetuosas del trabajo.

Su gama de superzumos –que pueden encontrarse en tiendas especializadas por unos 5 euros– cuenta con el jengibre para aromatizar y potenciar los beneficios de una amplia variedad de verduras y frutas bio.

Zanahoria, cúrcuma, mango y zumo de jengibre; remolacha, manzana y zumo de jengibre y finalmente agave, limón yzumo y raíz de jengibre son algunas de las variedades entre las que se puede elegir.

Una exótica golosina

Jengibre confitado -

Fresco, seco, entero, en polvo, con la carne, el pescado y cortado en láminas y marinado en vinagre (el jengibre “rosa” que estamos acostumbrados a comer con el sushi).

El jengibre es un ingrediente de lo más versátil. Confitado en azúcar es la golosina más difundida en el Sudeste asiático. La empresa italiana Agrimontana, en cuyos productos confían algunos de los mejores pasteleros y chefs españoles, selecciona y confecciona a mano unas tiras de jengibre escarchadas. 200 gr de esta delicia artesanal rozan los 12 euros.
Ginger Beer, un clásico de moda
Cerveza de jengibre -

La cerveza de jengibre (y el Ginger Ale) son un invento gastronómico del siglo XIX. Al parecer, por aquel entonces en los bares y tabernas inglesas se espolvoreaban las bebidas con polvo o trozos de jengibre.

La cerveza de jengibre es el sabroso resultado de la fermentación de una mezcla de agua, azúcar, jengibre y crémor tártaro. Pero, como siempre en la cocina, se admiten variantes.

La de la marca Fever-Tree utiliza tres tipos de jengibre procedentes de Nigeria, India y Costa de Marfil. El pack de cuatro botellas ronda los 7 euros y puede adquirirse en tiendas de delicatessen.
Dulce amargor

Chocolate con jengibre - La Chinata
Resultado de imagen para Chocolate con jengibre - La Chinata
La empresa extremeña La Chinata comercializa una tableta que fusiona las notas ligeramente amargas del jengibre con las del chocolate negro. Todo, cómo no, amalgamado con el ingrediente estrella de sus productos, el aceite de oliva virgen extra.

La tableta de 100 gr cuesta 3 euros y puede adquirirse tanto en su tienda online como en las boutiques de la marca presentes en varios continentes.
El placer del jengibre en forma de confitura
Confitura de jengibre - Wilkin

Tiptree es un pequeño pueblo del condado de Essex, en Inglaterra, donde la blasonada familia Wilkin elabora mermeladas TOP desde 1885.
Esta marca gourmet comercializa especialidades únicas, como la mermelada de fresa Little Scarlet o la confitura de solo jengibre, hecha con jengibre australiano. Está disponible también en una variante menos dulce, con un porcentaje de azúcar que baja del 67% al 40%. Para disfrutar de esta delicatessen sintiéndose un poquito menos en culpa. saber sobre el ingrediente de moda

Fresco, seco, en zumo, con chocolate negro o en confitura. Qué es, qué beneficios aporta y cómo se disfruta el jengibre, uno de los superfoods más cotizados.

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