La desgracia de descubrir los números irracionales

Una reunión de pitagóricos celebrando la salida del Sol, según Fyodor Bronnikov (1869) - Dominio público
El matemático que fue asesinado por descubrir los números que rompieron la armonía del Universo
Se dice que los pitagóricos tiraron por la borda de un barco al matemático Hipaso de Metaponto por descubrir los números irracionales
Los científicos de todos los tiempos sueñan con realizar un descubrimiento brillante que pueda desmontar alguna de las teorías imperantes en ese momento y, por supuesto, darlo a conocer al resto de la comunidad.

Desgraciadamente, en algunos casos la divulgación de un hallazgo científico ha sido considerada una trasgresión imperdonable e, incluso, un sacrilegio. Esto fue precisamente lo que le pasó a un matemático griego: Hipaso de Metaponto.
Los pitagóricos, los excéntricos matemáticos

El gran desarrollo de las matemáticas en Grecia se produjo entre los siglos VII y VI a.C, durante los cuales destacaron dos grandes figuras, Tales de Mileto y Pitágoras de Samos.
Nadie puede cuestionar que Pitágoras de Samos (alrededor 580-500 a.C) fue uno de los grandes genios de la antigüedad y que fundó una de las escuelas más prestigiosas de conocimiento. Sin embargo, los pitagóricos eran una hermandad que se regía por unas normas muy singulares e incluso irracionales, entre las que se encontraban una dieta vegetariana, la confidencialidad de sus enseñanzas y un férreo espíritu comunitario.

Estos matemáticos afirmaban que «todo es números» y, por tanto, que los números eran el principio de todas las cosas. Con esta filosofía, concebían el orden cósmico como una unión armoniosa de números racionales, los cuales eran una señal de divinidad y pureza; atribuyendo un significado místico a ciertos números.

Hipaso, un gran matemático

A efectos organizativos, los pitagóricos se dividieron en dos sectas, una de matemáticos propiamente dichos, que estaban directamente bajo las órdenes de Pitágoras, y otra –los acusmáticos- que tan sólo conocían los rudimentos de la doctrina y, que estaban dirigidos por Hipaso de Metaponto.

Hipaso nació en torno al año 500 a.C en Metaponto, una ciudad perteneciente a la Magna Grecia, ubicada geográficamente en el Golfo de Tarento, al sur de la península Itálica. Fue un gran matemático, al que se le atribuye la construcción de un dodecaedro, como aproximación a una esfera. También realizó importantes estudios sobre acústica y resonancia, a pesar de que muchos de sus trabajos originales no han llegado hasta nuestros días.
La desgracia de descubrir los números irracionales

Este personaje tuvo la «desdicha» de descubrir –a través del teorema de Pitágoras- que era imposible calcular de forma exacta la diagonal de un cuadrado de lado la unidad, debido a que su resultado es la raíz cuadrada de dos, y su cálculo es el número uno seguido de infinitas cifras (1,4142135…). En otras palabras, el griego había descubierto que existen números inconmensurables: los números irracionales.

Este hallazgo hacía tambalear las bases del pensamiento pitagórico: la armonía, la creencia de que todo se podía medir… No conforme con este descubrimiento, transgredió una segunda norma pitagórica: la de guardar el secreto.

El griego, como buen científico, no dudó en mostrar orgulloso su hallazgo al resto de sus compañeros matemáticos. Los pitagóricos inicialmente se sintieron ofendidos, a continuación lo tildaron de hereje y, por último, lo expulsaron de su escuela.

En este punto es cuando empieza la leyenda. Unos afirman que los pitagóricos erigieron una tumba con su nombre, mostrando metafóricamente que para ellos estaba muerto; otros defienden que sus compañeros de ciencia lo arrojaron desde la borda de un barco. ¡Que cada uno elija el final que más le guste!-



Pedro Gargantilla

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