Alma de artista. Por Luis Tejada Yepes.


Resultado de imagen para cuartico azul

Alma que deja sus hojas y flores dispersas, ciclón preocupado que ruge sobre los mares y duerme en una cascada suave. Que no es obstáculo,  está ahí simplemente, sangre caliente que sueña con despertarse en la primavera. En el sueño espera ser eterna, o disolverse pronto como las mariposas   en vuelo abierto al campo, sin constatar una distancia, que deben morirse, igual a un olor, a un suspiro, sin dejar de ser ellas, sin perder su elegancia. Posee normalmente la alegría, que yerra sin culpa en el fuego del pensamiento.  Que viaja lejos, viento que levanta la vela fina, que despierta por primera vez en su vida entera alcanzando ese lugar tranquilo donde la brisa transita libre por bosques y peñascos.

El despertar está en nuestras manos, cruzando al amanecer las nubes coloreadas, los sueños y los suspiros ahora. Propongan la belleza, que es canción de la mañana, para combinar con las palabras, para mantener en la cabeza, para ir en torno a todas las formas, para estimular el milagro, para exponer alrededor del relámpago para poner en el fuego y encontrar los sueños, para almacenar.
Para tener el gusto del viento, para recordar los viajes hacia el pasado a la manera de un impacto. Estamos aquí para la verdad del discurso, somos materiales, debemos sopesar las palabras, imágenes que cantan con los colores de las flores. Sean los ojos, escruten  con la paz de los escritos, para seguir siendo más alrededor de las palabras, alrededor de la vida, alrededor de la eternidad.

A la vida, como sueños de nuestra niñez, pronto nos despertamos para verla y nos va a encantar, busquemos en nosotros el pensamiento como un sol apasionado. Caminen  lento por los laberintos profundos, con el borde del ojo miren el nacimiento del movimiento y el bosquejo que hemos creado con el cuerpo.

Inventado nuevos mundos y la preocupación sobre la palabra, para creer, para dar vuelta a los rumores pintando la vida de diferente modo, desplazando los relojes del miedo.
Hiriendo el tiempo perdido, lanzándonos para rectificar, mirando la cara al interior del espejo, descubriendo nuestro verdadero rostro.

Vivimos en la era de los sentidos, el cuerpo como la memoria está en la trastienda, pero por esta razón la fuerza aplicable está en la cabeza. El pensamiento se lleva adentro nace en medio del corazón, es necesario por ejemplo decir las cosas que son restauradas por el mar. El aire de colores de la flor en la llama, una llama que pone el fuego en los ojos, que es el todo que se concentra en la etapa que pasamos sin el dolor, para vivir los minutos, las horas, para tener días, para crear. Para ser inmensurables, para solicitar ser el sol y el aire desenfrenado de antes de los siglos, los colores y las tonalidades, los relojes, el tiempo al lado del juego de la vida, el sueño de la estética de la palabra limpia.

Creada por los libros, la revolución de la palabra, debe estar basada en la revolución de las ideas,  para alcanzar finalmente las matrices de las palabras muertas.

Miren al cielo, cántenle, amen a las estrellas y todo se convertirá en magia. Ustedes despertarán alrededor de la geografía de montaña, y después el corazón será la voz que guiará su vida y le dirá al oído que el mundo está en cada cosa posible.

Dentro del pecho y en los ojos esta visión: Saliendo de los sueños la alegría y usted buscándose así mismo hasta encontrarse.

Usted  artista pertenece a la leyenda, es la luz que ilumina el vuelo mágico de la vida. Escribe para conservar las respiraciones de los papiros viejos, buscando en el presente y en el pasado legajos de notas musicales en pentagramas amarillos de tiempo y señales de existencia eterna.

Escribe las vidas de aquellos que han cultivado argumentos viejos y nuevos, de los que inventaron lo que llamamos ciencia, y las letras de los libros.

En la cosecha recoge los siglos de genes increíbles, descifrando las viejas caras y fabricando los días con los nombres de las cosas. El hombre que escribe y devora las palabras crea las fábulas en la tierra de nunca jamás.

El agua rodeó la tierra en el pasado, el viento devoró los paisajes, la voz de aquel vino para crear de nuevo, causa de las causas, secreto de un corazón abundante.Todo era tinieblas antes de los tiempos, ceguera: ¡Ay usted! creó sílabas de colores, con el fuego florecido, cosechando en la luna pedregosa. Le dio sabor a las cosas que disturbaban la sangre, en la tierra prometida, sueño primordial y en la creciente de los ríos que es repentina, debajo del cielo, dice la verdad de los hombres.

Entradas populares