«¡No existe la infertilidad absoluta!». Con este lema se presenta BioTexCom, una de las principales clínicas de gestación subrogada en Ucrania

Una mujer muestra la foto de su gestante embarazada - GUILLERMO NAVARRO

«¡No existe la infertilidad absoluta!». Con este lema se presenta BioTexCom, una de las principales clínicas de gestación subrogada en Ucrania, en su página web en español. Desde hace un tiempo, se encuentra en el punto de mira de las autoridades ucranianas, después de que se le acusara de tráfico de menores y de órganos, de falsificación documental, de fraude en las fecundaciones y de delito fiscal. Su propietario, conocido como Albert Man, estuvo durante un tiempo en arresto domiciliario por estos hechos.

Aunque la Fiscalía no ha confirmado que la investigación iniciada en España a raíz de una petición de Justicia sea a esta clínica, todo apunta a ello. En el extracto del escrito facilitado por el Ministerio Fiscal, se refería a una «entidad mercantil» que «ofrece servicios de gestación subrogada en Ucrania y que tiene una sede en España». Según el escrito, «existe una investigación en trámite en Ucrania» en la que se le atribuyen hechos «que pudieran ser constitutivos de los delitos de tráfico de personas, falsedad documental, transferencia ilegal de personas a través de frontera estatal y evasión fiscal».

Lo cierto es que, desde que comenzó la investigación en Ucrania a BioTexCom, las agencias españolas de gestación subrogada que la tenían como opción a la hora de recomendarla a sus clientes, reniegan de ella. Algunas aseguran que ya no contemplan a esta clínica como alternativa cuando reciben a parejas españolas que les manifiestan su intención de ser padres por gestación subrogada en Ucrania. «En su momento estuvimos trabajando con ellos, pero a raíz de lo que salió, dejamos de hacerlo», explica David Monje, representante de Go4Baby, una de las agencias. Además, cuenta, eran los propios clientes los que ya no querían comenzar el proceso de maternidad subrogada por BioTexCom, tras haber sido conscientes de los problemas legales de la clínica. Aunque asegura que desde hace aproximadamente un año informan a las parejas de que «no es lo recomendable», aún llevan a cabo el seguimiento de algunas familias que habían iniciado el proceso antes de que el escándalo saltara.
En su página web, en un español mal traducido, BioTexCom se presenta como «un equipo de profesionales altamente cualificados queutilizan las últimas prácticas y métodos en tratamiento de la infertilidad por medio de la subrogación y donación de óvulos». En un recuadro, además, destaca una «oferta especial para España», que estuvo disponible, según el anuncio, hasta el pasado 16 de abril. Para los contratos firmados a partir del 1 de diciembre de 2018, es decir, ya con la mirada puesta en sus posibles «mala praxis», la clínica ofrecía, por el precio de 29.900 euros, un «nuevo paquete» en el que no se incluían ni las comidas ni el alojamiento. «El resto de los servicios permanecen intactos», dice la publicidad. Aparte de esta promoción, ofrecen como servicios un paquete «todo incluido estándar», con un coste de 39.900 euros, y otro «VIP todo incluido», por 49.900 euros.
La experiencia, sin embargo, no es tan bonita como la pintan en su publicidad, cuenta María Serrano (nombre ficticio), una de las españolas que ha sido madre fruto de la gestación subrogada en Ucrania. Su experiencia con BioTexCom, dice, no fue buena. «La clínica, físicamente, está muy bien. Muy bonita y muy moderna para ser en Ucrania», asegura, pero califica de «pésimo» el trato recibido durante el proceso. Lo primero que critica es que no le dejaran conocer a la gestante antes de que esta se quedara embarazada. «Te dien que la elección de la gestante se hará solo por criterios médicos, que no puedes tener entrevista con ella antes para ver si os lleváis bien». El único contacto que tenía, explica, era a través de una videollamada, siempre con algún representante de BioTexCom delante, cuando la mujer ucraniana acudía a que le hicieran una ecografía. Pero este no es el único motivo que lleva a esta española a criticar los métodos de esta clínica, pues, entre otras cosas, denuncia que cuando su hija nació tardaron unas ocho horas en avisarles.

Son Nuestros Hijos, la principal asociación española de familias por gestación subrogada, pide a través de su código ético no confiar en cualquier agencia o clínica que impida tener contacto con la gestante. Además, consideran que, si se confirma que la investigación que lleva a cabo la Fiscalía es sobre BiotexCom, sería muy bueno. «Es una excelente noticia que por fin las autoridades españolas investiguen la incidencia en España de las actividades de la clínica Biotex. Mucho antes que el Gobierno, Son Nuestros Hijos ya denunció públicamente las actividades de esta clínica y difundió la investigación de las autoridades ucranianas en julio de 2018. Un año después, el Gobierno en funciones por fin actúa», celebra Marcos Jornet, expresidente de la asociación.

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