«Libratus», la inteligencia artificial (IA) logró coronarse en los juegos de información imperfecta. Junto a ella, otras IAs han conseguido importantes avances en otros juegos

El edificio del Pentágono, en Washington D.C. (EEUU) - AFP
«Libratus», la  inteligencia artificial (IA) logró coronarse en los juegos de información imperfecta. Junto a ella, otras IAs han conseguido importantes avances en otros juegos

La primera victoria de las máquinas llegó en 1988, cuando el matemático James Allen diseñó una estrategia mediante la cual la máquina ganaba siempre al ser humano al «Conecta 4». El objetivo de este juego es introducir fichas en un tablero vertical y alinear cuatro consecutivas de un mismo color.

Poco después el ingeniero Jonathan Schaeffer –de la Universidad de Alberta, en Canadá–, obsesionado con las damas, diseñó «Chinook», convirtiéndose en el primer programa informático capaz de jugar a nivel de torneo a este juego. En el año 1994 la máquina derrotaba al campeón mundial –Marion Tinsley–.

A pesar de todo, tuvieron que pasar varios años para que el juego fuera «resuelto». No fue hasta el año 2007 cuando el algoritmo se convirtió en infalible, ningún humano sería capaz de ganarle a partir de ese momento.
«Chinook» fue el resultado del aprendizaje de quinientos trillones –un cinco seguido de veinte ceros– de posiciones de las fichas en el tablero de damas.

«Deep Blue», la máquina que hizo historia

El 10 de febrero de 1996 es una fecha inolvidable para los jugadores de ajedrez. Ese día el programa «Deep Blue» –de la empresa IBM–, con una atención mediática sin precedentes, consiguió derrotar a Gari Kaspárov. Sin embargo, el ajedrecista ruso consiguió remontar el torneo y alzarse con la victoria.

Hubo que esperar al año siguiente para que una versión renovada –el «Deeper Blue»– venciera al ajedrecista ruso en un torneo a seis partidas. El escenario elegido fue la ciudad de Nueva York y el resultado fue 2,5-3,5. «Deeper Blue» inició la partida con la conocida apertura española, la cual debe su nombre al primer campeón del mundo, el clérigo español Ruy López de Segura. Ese inicio era uno de los preferidos de Anatoli Karpov, el eterno rival de Karpárov.

El siguiente paso en la carrera de la inteligencia artificial lo dio «Watson», siendo capaz de derrotar a los mejores jugadores del popular concurso de preguntas y respuestas «Jeopardy». Un popular «trivial» televisivo estadounidense.
Del tapete del póquer al Pentágono

El póquer ha sido el bastión que más se ha resistido a la inteligencia artificial y durante décadas ha permanecido incólume ante la presencia de las máquinas. Esto se debe a que, según la teoría de juegos, es un juego de información imperfecta.

Sin embargo, en el año 2015, después de años de desarrollo, «Cepheus» fue capaz de dominar el «Limit Hold`em» gracias a un ingenioso algoritmo. Durante dos meses jugó en 4.000 ordenadores simultáneamente y fue capaz de analizar más de 6.000 millones de manos en un segundo, así que se puede afirmar que «Cepehus» ha jugado al póquer más que toda la humanidad junta.

Tan sólo dos años después, el programa «AlphaGo» se convirtió, sin ninguna ayuda externa, en el mejor jugador de go del mundo. Este juego se inventó en China hace más de 2.500 años y, a diferencia del ajedrez, requiere una intuición que va más allá de la potencia de cálculo.

Ese mismo año apareció «Libratus», una máquina creada en las salas de la Universidad Carnegie Mellon por Tuomas Sandholm y Noam Brown. No tardó en ser portada de periódicos a nivel internacional al derrotar a cuatro jugadores de póquer profesionales en una partida de «Texas NO-limit Hold`em Heads up».

En el año 2019, después del éxito obtenido en el tapete, «Libratus» abandonó los casinos y comenzó a trabajar para el ejército de los Estados Unidos –en la unidad de Innovación de Defensa–, con un contrato de diez millones de dólares. ¿Cuál será el siguiente paso?



Pedro Gargantilla

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