Relacionado la disminución del hielo del Ártico con la propagación de un virus mortal que amenaza a los mamíferos marinos del Pacífico Norte.


Científicos alertan de que el virus del moquillo focino ha viajado desde el Atlántico hasta el Pacífico Norte, contagiando a especies anteriormente aisladas.

Imagen ilustrativaSvebor Kranjc / Reuters


Investigadores de la facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de California en Davis (EE.UU.) han relacionado la disminución del hielo del Ártico con la propagación de un virus mortal que amenaza a los mamíferos marinos del Pacífico Norte.

Los científicos analizaron los efectos del virus del moquillo focino (PVD), que fue responsable de la muerte de miles de focas moteadas en el Atlántico entre 1988 y 2002, y su vínculo con otro brote aparecido en nutrias del norte de Alaska en el 2004.

El hallazgo desconcertó a los investigadores por la propagación del patógeno entre especies que no tenían contacto debido a que el hielo marino del Ártico bloqueaba la ruta entre ellas.



Alarma en las costas de Alaska por la muerte de casi 300 focas en menos de un año

En su estudio, los investigadores analizaron datos sobre la exposición e infección por PDV y del monitoreo desde 2001 a 2016 de especies como focas, osos polares, leones marinos y nutrias marinas en el Pacífico Norte, desde el sudeste de Alaska hasta Rusia, a lo largo de las costas del estado norteamericano entre los mares de Beaufort, Chukotka y Bering. Sus hallazgos fueron publicados en la revista Scientific Reports.
Resultados de 15 años de estudio

Los expertos llegaron a la conclusión de que las alteraciones sufridas por el entorno ártico debido al cambio climático abrieron nuevas rutas de migración para los mamíferos, lo que permitió el contacto entre especies antes aisladas.

"La pérdida de hielo marino está llevando a la fauna marina a buscar alimento en nuevos hábitats y, al eliminar esa barrera física, permite nuevas vías para que se muevan", explica Tracey Goldstein, una de las autoras del estudio.

La científica señaló que a medida que estos animales se desplazan tienen la "oportunidad de introducir y transmitir nuevas enfermedades infecciosas, con impactos potencialmente devastadores".

Los investigadores registraron una exposición al virus del moquillo y una infección generalizada en todo el Pacífico norte a partir del 2003, alcanzando sus puntos máximos en ese mismo año y en el 2009, años que coincidieron con significativas reducciones en el hielo en la región.

Asimismo, alertaron de que la posibilidad de que ciertos virus crucen el Atlántico y el Pacífico puede convertirse en un fenómeno más común a medida que continúe la tendencia del derretimiento del hielo.

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