Rafael logró recrear el famoso "azul egipcio" artificialmente.



"El triungo de Galatea", una de las grandes obras de Rafael 

Rafael recreó el primer color artificial de la historia del arte

Para pintar el azul de los ojos de la bella nereida que protagoniza su obra "El triunfo de Galatea", el genio del Renacimiento desarrolló un experimento único.

Es un descubrimiento excepcional sobre Rafael (Urbino, 1483-Roma, 1520), justo en el año en el que se celebran los cinco siglos de su muerte. Para pintar el azul de los ojos de la bella Galatea, así como el cielo y el mar que forman el fondo de la extraordinaria logia de Villa Chigi, en Roma, conocida ahora como Villa Farnesina, el genio del Renacimiento desarrolló un experimento único. Rafael logró recrear el famoso "azul egipcio", el primer color artificial de la historia del arte, cuyo uso se perdió después del final del Imperio Romano, siendo reemplazado por lapislázuli, un mineral de color azul intenso, empleado antiguamente en la preparación del “azul de ultramar”, llamado así porque los materiales preciosos partían de Oriente, en particular de la actual área de Afganistán.

Por ejemplo, azul lapislázuli es el célebre cielo del Juicio Final de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel, el azul más famoso del Renacimiento. Era muy caro, porque se obtenía triturando las piedras llegadas de tierras lejanas, tras un viaje de meses. Esos materiales preciosos se elaboraban primero a mano, molidos en morteros en los talleres de los pintores. Finalmente, se mezclaba con azurita (mineral de color azul), índigo o tierra verde. El resultado es lo que todo el mundo conoce y admira: el cielo de Miguel Ángel.

Sin precedentes

Ahora llega el excepcional e inesperado descubrimiento, sobre la obra maestra de Rafael, "El triunfo de la Galatea". “Es la primera vez que se encuentra este pigmento en una obra de Rafael, y realmente creo que es único”, manifestó el profesor Antonio Sgamelloti, que ha encabezado un equipo de investigación sobre los materiales de la pintura de Rafael Sanzio en la Villa Farnesina, en el barrio romano del Trastévere.

El fresco lo terminó en torno a 1514 y mide 295 cm x 225 cm. El estudio, que ha sido adelantado por la agencia ANSA, será presentado con motivo de la exposición “Rafael en Villa Farnesina, Galatea y Psique”, que se celebrará en Roma en Villa Farnesina, comisariada por el profesor Antonio Sgamellotti, miembro de la Accademia Nazionale dei Lincei, una de las instituciones científicas más antiguas de Europa.

Los análisis no invasivos llevados a cabo por el grupo de investigadores en "El triunfo de la Galatea" también han demostrado que la novedad sobre los colores de este fresco no se detiene en el azul: “El cinabrio (bermellón o rojo bermellón), típico de Pompeya, es también un pigmento antiguo, utilizado para el paño que envuelve los costados de Galatea”, destaca el profesor Sgamelloti. En este caso, sin embargo, se trata de un pigmento no infrecuente que Rafael demuestra utilizar en la Galatea con extrema destreza, sabiendo que era un color no apto para la técnica del fresco porque podría haberse vuelto gris.

El experimento de Rafael, según la investigación adelantada por Ansa, fue inigualable, incluso dentro de la propia Logia; tanto es así que en el gigantesco "Polifemo", pintado por Sebastiano del Piombo, el fresco que flanquea "El triunfo de Galatea" y parece casi una continuación de él, el azul del cielo se pinta, como era habitual entonces, con el lapislázuli, el mismo que utilizó Miguel Ángel para la Capilla Sixtina.

La villa fue encargada por Agostino Chigi, amigo de Rafael y gran mecenas, el banquero más poderoso de Europa, que financiaba también a los Papas. Originalmente se llamaba Villa Chigi. El nombre actual se lo debe a su segundo propietario, desde 1577, el cardenal Alejando Farnesio.

Ángel Gómez Fuentes. 

Comentarios

Entradas populares